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martes, 25 de octubre de 2011

La alcaldía de Bogotá

Algunos se preguntarán: “Bueno, si todos los principios no negociables que definen el Voto Católico son principios tan generales que corresponden más al ejercicio legislativo ¿Por qué es importante tener en cuenta esos principios a la hora de votar por las autoridades regionales y locales que no pueden hacer nada para intervenir en el debate sobre el aborto o sobre las uniones homosexuales?”

La respuesta es: Las autoridades regionales y locales ejecutan presupuesto en áreas de cultura, salud y educación, presupuesto que puede ser invertido, y lo ha sido, en promoción de la promiscuidad sexual, el aborto, el homosexualismo y la cultura de la muerte.

Al respecto quisiera que viéramos el siguiente video. Ya sé que no debemos hacerle campaña a ningún candidato, pero es importante verlo aunque sea sólo por conocer lo que la administración distrital de Bogotá ha hecho con nuestros votos y nuestros impuestos.


Yo, probablemente vote por él para el Concejo (aún no sabía por quien votar). No es necesario que voten por él, lo que si es necesario es que el candidato por quien votemos nos asegure que va a denunciar esto y va a defender la cultura de la vida desde el cargo que vaya a ocupar.

Ofrezco además un directorio web donde se encuentran la información oficial sobre la que se enmarcan estas políticas de la Alcaldía Distrital:
A continuación usted encontrará los códigos de acceso para ver los capítulos de la sección "Amor Propio", emitida en el programa "Musicapital", de Canal Capital, que aborda temas relacionados con los derechos sexuales y reproductivos y la salud sexual y reproductiva.
El componente de Educación para la Salud Sexual y Reproductiva de Salud al Colegio, de la Secretaría de Educación del Distritol y la Mesa Distrital de Sexualidad y Género, desarrollaron el pasado 16 de noviembre una jornada de reflexión y diálogo denominada “Hablemos de sexualidad responsable”, espacio de intercambio de ideas y saberes entre orientadoras, orientadores, docentes y estudiantes de los grados 10º y 11º de colegios oficiales del Distrito y profesionales en el tema de diferentes instituciones de la ciudad.
El Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal, IDPAC, a través de la Subdirección de Fortalecimiento de la Organización Social y especialmente la Gerencia de Mujer y Géneros consciente de la importancia del reconocimiento y fortalecimiento de las organizaciones LGBTI presentes en la ciudad, ha establecido  un directorio de páginas web en donde encontrar información al respecto.  Encuentre aquí un listado de algunas de las organizaciones.
Es el primer centro de este tipo creado en América Latina para promover el reconocimiento y fortalecimiento  de los derechos humanos y el ejercicio de la ciudadanía de las personas LGBT. Es administrado por el Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal, IDPAC, de la Alcaldía Mayor de Bogotá.
La Alcaldía Mayor de Bogotá, a través del Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal, IDPAC, y su Gerencia de Mujer y Género, y la Secretaría de Integración Social, inauguran, hoy miércoles 22 y mañana jueves 23 de junio, dos nuevos centros comunitarios especializados en brindar servicios a las personas transgeneristas y jóvenes en las localidades de los Mártires y Bosa, respectivamente.
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jueves, 20 de octubre de 2011

Candidatos a la Alcaldía de Bogotá

 

Gustavo Petro Urrego
gustavo_petro_gr Gustavo Francisco Petro Urrego (n. Ciénaga de Oro, Córdoba, 19 de abril de 1960) es un político colombiano. Es economista de la Universidad Externado de Colombia. Desde temprana edad vivió en Zipaquirá, Cundinamarca. Es un ex militante del M-19. Ocupó varios cargos públicos en la ciudad de Zipaquirá. Durante 1990 y 1991, ocupó el cargo de asesor en la Gobernación de Cundinamarca. En los años 1990 fue agregado diplomático en la embajada de Colombia en Bélgica. Ha resultado electo en varias elecciones legislativas en el país, entre ellas la de senador de la República, en representación del Polo Democrático Alternativo, cargo al que accedió en las elecciones del 2006 con la segunda mayor votación del país. Renunció a su curul en 2009 para aspirar a la candidatura presidencial de su partido para las elecciones del 2010. En el 2010 fue candidato a la presidencia de Colombia por la misma colectividad. [Fuente: Wikipedia.org]
- Apoya abiertamente el aborto [*] y la ideología de género[*] 

 

Enrique Peñalosa Londoño

ENRIQUE PEÑALOSA

Enrique Peñalosa Londoño (30 de septiembre de 1954, Washington D.C., Estados Unidos) es un economista, administrador y político colombiano. Se graduó en Economía de la Duke University, con títulos de maestría y doctorado del Institut international d'administration publique y de la Universidad de París. Fue alcalde de Bogotá entre 1998 y 2000. Desde septiembre de 2009 adhirió al Partido Verde junto con los también ex-alcaldes de Bogotá Luis Eduardo Garzón y Antanas Mockus. [Fuente: Wikipedia.org]
-Pertenece al Partido Verde. Apoya el aborto [*] y la Ideología de género[*]

 

Gina Parody

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Gina María Parody d'Echeona (n. Bogotá, 13 de noviembre de 1973) es una abogada y política colombiana. Fue elegida en el año 2002 para ocupar un escaño en la Cámara de Representantes En el año 2006 llegó al Senado de la República convirtiéndose en la persona más joven en ocupar dicho cargo en Colombia. Renunció a su escaño en el Senado y al Partido de la U el 16 de enero de 2009 por diferencias ideológicas. Para las elecciones regionales del 2011, lanzó su candidatura a la Alcaldía de Bogotá como independiente. [Fuente: Wikipedia.org]
- Apoya abiertamente el aborto [*][*] y las uniones homosexuales [*]

David Luna Sánchez

David Luna Sanchez

David Luna Sánchez (n. Bogotá, Colombia, 27 de febrero de 1975) es un abogado y político colombiano miembro del Partido Liberal y ha sido elegido por elección popular para integrar la Cámara de Representantes de Colombia y actual aspirante a la Alcaldía de Bogotá. [Fuente: Wikipedia.org]

Durante los últimos 16 años Luna ha hecho una carrera escalón por escalón y dedicada al servicio público por Bogotá. Empezó muy joven: a sus 20 años fue líder de una junta de acción comunal en Chapinero y luego, por cuenta de sus propuestas ambientales y urbanísticas, se convirtió en Edil de esa localidad. Posteriormente fue dos veces Concejal de Bogotá y logró la votación más alta con la que se ha llegado a una curúl en la Cámara de Representantes por la capital. Gracias a su gestión y liderazgo fue elegido en varias ocasiones como el mejor Concejal y mejor Representante a la Cámara. Hoy es candidato a la Alcaldía Mayor de Bogotá por el Partido Liberal Colombiano. [Fuente: David Luna Alcalde]

- Pertenece al Partido Liberal un partido programáticamente abortista y a favor de la Ideología de Género, y como Representante a la Cámara trabajó en un proyecto que recoge muchas de las tesis de la Ideología de Género. [*]

 

Aurelio Suárez Montoya

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Aurelio Suárez Montoya (n. Bogotá, 3 de mayo de 1953) es un analista económico, lider gremial y político colombiano, ingeniero industrial egresado de laUniversidad de los Andes, miembro de la Red Colombiana frente al Libre Comercio y el Alca "Recalca" y de la Academia Colombiana de Ciencias Económicas; fue fundador de la Asociación Nacional por la Salvación Agropecuaria, y de la Unidad Cafetera Nacional, ha sido Diputado de la Asamblea Departamental de Risaralda, columnista de los diarios La Tarde de Pereira El Nuevo Día de Ibagué y El Periódico de Bogotá y panelista del programa radial Hora 20 de Caracol Radio.1Actualmente es candidato a la Alcaldía de Bogotá por el Polo Democrático Alternativo. [Fuente: Wikipedia.org]

- Pertenece al Polo Democrático, un partido programáticamente abortista [*] y a favor de la Ideología de Género.[*]

Carlos Fernando Galán

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Carlos Fernando Galán Pachón nació en 1977 en Bogotá y es el menor de los tres hijos de Luis Carlos Galán, el fundador del Nuevo Liberalismo asesinado en 1989 por Pablo Escobar. Viene de una familia tanto de políticos como de periodistas, las dos profesiones que ha ejercido hasta ahora. Hizo su carrera universitaria en Estados Unidos. Estudió Servicio Exterior en la Universidad de Georgetown y Economía en la Universidad de Columbia, donde también es candidato a una Maestría en Asuntos Internacionales. Y, mientras estaba estudiando en Washington, entre 2000 y 2001, comenzó a trabajar como corresponsal de la Revista Semana. Luego trabajó en la OEA como asesor de César Gaviria cuando era Secretario General entre 2001 y 2003. Cuando volvió de Estados Unidos, continuó con su carrera periodística. Se convirtió en redactor de la sección “País” de la Revista Cambio entre 2003 y 2004, donde comenzó a investigar la política colombiana. Se lanzó para el Concejo de Bogotá con Cambio Radical en 2008. [Fuente: La Silla Vacía]
- A favor del aborto [*]

 

Jaime Castro Castro

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Jaime Castro Castro (n. Moniquirá, Boyacá, 28 de marzo de 1938) es un abogado, político y estadista de Colombia. Destacado militante del Partido Liberal, ha sido parlamentario, ministro y alcalde de Bogotá.

Luego de realizar sus estudios primarios en Moniquirá, se trasladó a Tunja para estudiar en Colegio de Boyacá y por sus esfuerzos constantes obtuvo una beca para realizar su educación media en Bogotá, en el Colegio Mayor de San Bartolomé. Posteriormente continuó siendo becado hasta convertirse en abogado graduado de la Universidad del Rosario en la misma ciudad. Sus excelentes calificaciones le permitieron realizar sus estudios de postgrado en Administración Pública como becario en la Escuela Nacional de Administración de Francia en París; posteriormente se especializaría también en el Instituto de Administración Local de la Universidad de Alcalá en España. [Fuente: Wikipedia.org]

- Aún no se tiene información respecto de su posición respecto del aborto y las uniones homosexuales.

 

Carlos Eduardo Guevara

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Carlos Eduardo Guevara (Bogotá, 1978). Es un ingeniero industrial y político colombiano, su labor ha sido orientada hacia los temas ambientales, desde el Concejo de Bogotá y actualmente como candidato por el Movimiento MIRA a la Alcaldía de la Capital colombiana. [Fuente: Wikipedia.org]

Fue Presidente de las Juventudes del Movimiento Político MIRA y posteriormente ingresó al grupo de colaboradores del ex concejal y ahora senador Carlos Alberto Baena. Durante sus cerca de 8 años de trabajo en el Concejo de Bogotá, lideró iniciativas ambientales y urbanísticas muy importantes para la ciudad. Desde 2009 asumió como concejal. Actualmente es el Primer Vicepresidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Corporación. [Fuente: Carlos Guevara Alcalde]

- El movimiento al que pertenece, MIRA, dice tener bases cristianas, rechaza el aborto y la ideología de Género. [*]

 

Gustavo Alonso Páez

Gustavo Alonso Páez

No se posee un perfil suyo.

- Es Pastor Cristiano, adelantó debates en el Concejo de Bogotá para exigir acciones contra las clínicas clandestinas de aborto [*] y ha indicado posiciones a favor de la familia [*], votando incluso contra un proyecto que apoyaba la ideología de género en la ciudad.[*]
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martes, 18 de octubre de 2011

Aborto vs Sentido Común

Reproduzco un texto del filósofo español Julián Marías que encontré en la página de Perú defiende la Vida.

Julián-Marías Una visión antropológica del aborto

Estado de la cuestión

La espinosa cuestión del aborto voluntario, que en los últimos años ha adquirido una amplitud des­conocida, hasta convertirse en una de las cuestiones más apremiantes en las sociedades occidentales, se puede plantear de maneras muy diversas. Entre los que consideran la inconveniencia o ilicitud del aborto, el planteamiento más frecuente es el religioso. Por supuesto, es una perspectiva justificada y aceptable, pero restringida. Se suele responder que, para los cristianos (a veces, de manera más es­trecha, para los católicos), el aborto puede ser ilícito, pero que no se puede imponer a una sociedad entera una moral «particular» Es decir, los argumentos fundados en la fe religiosa no son válidos para los no creyentes.

Rara vez se mira si los argumentos así propues­tos, aun procediendo de una manera cristiana de ver la realidad, no tienen fuerza de convicción in­cluso prescindiendo de ese origen, el hecho es que todo el que no participa de esa creencia se desen­tiende de ellos y considera que no le pueden decir nada. Y los hechos deben tenerse en cuenta.

Hay otro planteamiento que pretende tener va­lidez universal, y es el científico Las razones bioló­gicas, concretamente genéticas, se consideran demostrables, enteramente fidedignas, concluyentes para cualquiera. Por supuesto esas razones tienen muy alto valor, y se deben tomar en cuenta, pero sus pruebas no son accesibles a la inmensa mayoría de los hombres y mujeres, que las admiten por fe (se entiende, por fe en la ciencia, por la vigencia que ésta tiene en el mundo actual)

Hay otro factor que me parece más grave res­pecto al planteamiento científico de la cuestión, de­pende del estado actual de la ciencia biológica, de los resultados de la más reciente y avanzada inves­tigación. Quiero decir que lo que hoy se sabe, no se sabía antes. Los argumentos de los biólogos y gene­tistas, válidos para el que conoce estas disciplinas y para los que participan de la confianza en ellas, no lo hubieran sido para los hombres y mujeres de otros tiempos, incluso bastante cercanos.

Una visión cercana al tema: la división entre cosa y persona

Creo que hace falta un planteamiento elemental, ligado a la mera condición humana, accesible a cualquiera, independiente de conocimientos científicos o teológicos, que pocos poseen. Es menester plantear una cuestión tan importante, de conse­cuencias prácticas decisivas, que afecta a millones de personas y a la posibilidad de vida de millones de niños que nacerán o dejarán de nacer, de una manera evidente, inmediata, fundada en lo que todos viven y entienden sin interposición de teorías (que en ocasiones impiden la visión directa y provocan la desorientación)

Esta visión no puede ser otra que la antropológi­ca, fundada en la mera realidad del hombre tal co­mo se ve, se vive, se comprende a sí mismo. Hay, pues, que intentar retrotraerse a lo más elemental, que por serlo no tiene supuestos de ninguna ciencia o doctrina, que apela únicamente a la evidencia y no pide más que una cosa, abrir los ojos y no volverse de espaldas a la realidad.

Se trata de la distinción decisiva entre cosa y persona. Sin embargo, dicho así puede parecer cosa de doctrina. Por verdadera y justificable que sea, evitémosla. Limitémonos a algo que forma parte de nuestra vida más elemental y espontánea, el uso de la lengua.

Todo el mundo, en todas las lenguas que conoz­co, distingue, sin la menor posibilidad de confusión, entre qué y quién, algo y alguien, nada y nadie. Si entro en una habitación donde no está ninguna persona, diré” «no hay nadie», pero no se me ocurrirá decir’ «no hay nada», porque puede estar llena de muebles, libros, lámparas, cuadros. Si se oye un gran ruido extraño, me alarmaré y preguntaré «¿qué pasa?» o «¿qué es eso?» Pero si oigo el golpe de unos nudillos que llaman a la puerta, nunca pre­guntaré «¿qué es?», sino «¿quién es?» A pesar de ello, la ciencia y aun la filosofía llevan dos milenios y medio preguntando «¿Qué es el hombre?», con lo cual han dibujado ya el marco de una respuesta errónea, porque sólo muy secundariamente es el hombre un «qué», la pregunta recta y pertinente se­ría. «¿Quién es el hombre?», o, con mayor rigor y adecuación. «¿Quién soy yo?»

Por supuesto, «yo» o «tú» o «él» siempre que se entienda de manera inequívocamente personal. Es significativo que los pronombres de primera y se­gunda persona (yo, tú) tienen una sola forma, sin distinción de género, mientras que el de tercera persona admite esa distinción, e incluso con tres géneros (él, ella, ello) El que habla y a quien se ha bla son inmediatamente realidades personales, y su género es evidente en la acción misma, mientras que no lo es cuando se habla de alguien no presente (y, además, se puede hablar de algo).

El hijo es alguien

Se preguntará qué tiene esto que ver con el aborto Lo que aquí me interesa es ver qué es, en qué consiste, cuál es su realidad. El nacimiento de un niño es una radical innovación de realidad: la aparición de una realidad nueva. Se dirá tal vez que no propiamente nueva, ya que se deriva o viene de sus padres. Diré que es cierto, y mucho más de los padres, de los abuelos, de todos los antepasados; y también del oxígeno, el nitrógeno, el hidrógeno, el carbono, el calcio, el fósforo y todos los demás ele­mentos que intervienen en la composición de su or­ganismo. El cuerpo, lo psíquico, hasta el carácter viene de ahí, y no es rigurosamente nuevo.

Diremos que lo que el hijo es se deriva de todo eso que he enumerado, es reductible a ello. Es una «cosa», ciertamente animada y no inerte, diferente de todas las demás, en muchos sentidos única, pero al fin una cosa. Desde este punto de vista, su des­trucción es irreparable, como cuando se rompe una pieza que es ejemplar único. Pero todavía no es esto lo importante.

Lo que es el hijo puede «reducirse» a sus padres y al mundo, pero el hijo no es lo que es. Es alguien. No un qué, sino un quién, alguien a quien se dice tú, que dirá en su momento, dentro de algún tiempo, yo. Y este quién es irreductible a todo y a todos, desde los elementos químicos a sus padres, y a Dios mismo, si pensamos en él. Al decir «yo», se enfrenta con todo el universo, se contrapone polarmente a todo lo que no es él, a todo lo demás incluido por supuesto, lo que es.

Es un tercero absolutamente nuevo, que se aña­de al padre y a la madre. Y es tan distinto de lo que es, que dos gemelos univitelinos, biológicamente indiscernibles y que podemos suponer «idénticos», son absolutamente distintos entre sí y cada uno de todo lo demás, son, sin la menor restricción ni duda, «yo» y «tú»

Cuando se dice que el feto es «parte» del cuerpo de la madre se dice una insigne falsedad, porque no es parte, está alojado en ella, mejor aún, implan­tado en ella (en ella, y no meramente en su cuerpo) Una mujer dirá, «estoy embarazada», nunca «mi cuerpo está embarazado» Es un asunto personal por parte de la madre.

Pero además, y sobre todo, la cuestión no se re­duce al qué, sino a ese quién, a ese tercero que viene, y que hará que sean tres los que antes eran dos. Para que esto sea más claro aún, piénsese en la muer­te. Cuando alguien muere, nos deja solos, eramos dos y ya no hay más que uno. Inversamente cuan­do alguien nace, hay tres en vez de dos (o, si se quiere, dos en vez de una).

Las mentiras  y la hipocresías

Esto es lo que se vive de manera inmediata, lo que se impone a la evidencia sin teorías, lo que re­flejan los usos del lenguaje. Una mujer dice: «voy a tener un niño», no dice «tengo un tumor» (Cuan­do alguna mujer se cree embarazada y resulta que lo que tiene es un tumor su sorpresa es tal, que muestra hasta qué punto se trata de realidades radicalmente diferentes.)

El niño no nacido aún es una realidad viniente, que llegará si no lo paramos, si no lo matamos en el camino. Pero si se miran bien las cosas, esto no es exclusivo del niño antes de su nacimiento: el hom­bre es siempre una realidad viniente, que se va haciendo y realizando, alguien siempre inconcluso un proyecto inacabado, un argumento que tiende a un desenlace.

Y si se dice que el feto no es un «quién» porque no tiene una vida «personal», habría que decir lo mismo del niño ya nacido durante muchos meses (y habría que volver a decirlo de un hombre duran­te el sueño profundo, la anestesia, la arteriesclero­sis avanzada, la extrema senilidad, no digamos el estado de coma).

A veces se usa una expresión de refinada hipo­cresía para denominar el aborto provocado; se dice que es la «interrupción del embarazo» Los partida­rios de la pena de muerte tienen resueltas sus dificultades. ¿para qué hablar de tal pena, de tal muer­te? La horca o el garrote pueden llamarse «inte­rrupción de la respiración» (y con un par de minutos basta), ya no hay problema. Cuando se provoca el aborto o se ahorca no se interrumpe el embarazo o la respiración, en ambos casos se mata a alguien.

Y, por supuesto, es una hipocresía más conside­rar que hay diferencia según en qué lugar del camino se encuentre el niño que viene, a qué distancia de semanas o meses de esa etapa de la vida que se llama nacimiento va a ser sorprendido por la muerte.

Consideremos otro aspecto de la cuestión. Con frecuencia se afirma la licitud del aborto cuando se juzga que probablemente el que va a nacer (el que iba a nacer) sería anormal, física o psíquicamente. Pero esto implica que el que es anormal no debe vi­vir, ya que esa condición no es probable, sino segura. Y habría que extender la misma norma al que llega a ser anormal, por accidente, enfermedad o vejez. Si se tiene esa convicción, hay que mantener­la con todas sus consecuencias, otra cosa es actuar como Hamlet en el drama de Shakespeare, que hie­re a Polonio con su espada cuando está oculto de­trás de la cortina. Hay quienes no se atreven a herir al niño más que cuando está oculto —se pensaría que protegido— en el seno materno, lo cual añade gravedad al hecho en una época en que cuando se encuentra a un terrorista con una metralleta en la mano, todavía humeante, junto al cadáver de un hombre acribillado a balazos, se dice que es «el pre­sunto asesino», la mera probabilidad de una anor­malidad se considera suficiente para decretar la muerte del que está expuesto al riesgo de ser más o menos anormal. Esta actitud no es nueva; ya se ha aplicado, y con gran amplitud, en la Alemania hitle­riana, hace medio siglo, con el nombre de eugene­sia práctica.

Lo que es el aborto

Lo que aquí me interesa es entender qué es abor­to. Con increíble frecuencia se enmascara su reali­dad con sus fines. Quiero decir que se intenta iden­tificar el aborto con ciertos propósitos que parecen valiosos, convenientes o por lo menos aceptables: por ejemplo, la regulación de la población, el bie­nestar de los padres, la situación de la madre solte­ra, las dificultades económicas, la conveniencia de disponer de tiempo libre, la mejora de la raza. Se podría investigar en cada caso la veracidad o la jus­tificación de esos mismos fines (por ejemplo, se ha hecho campaña abortista en una región de América del Sur de 144 000 kilómetros cuadrados de extensión y 25 000 habitantes, es decir, despoblada). Pero lo que quiero mostrar es que esos fines no son el aborto.

Lo correcto es decir: para esto (para conseguir esto o lo otro) se debe matar a tales personas. Esto es lo que se propone, lo que en tantos casos se hace en muchos países en la época en que vivimos. Ésta es la significación antropológica de esa palabra tan traída y llevada, que se escribe más veces en un solo día que en cualquier otra época en un año.

Y una prueba más de cómo se plantea el tema del aborto, eliminando arbitrariamente la condi­ción personal del hombre, el carácter de quién en que consiste, es que en muchas legislaciones sobre este asunto —sin ir más lejos, en la que se propone actualmente en España— se prescinde enteramente del padre. Se atribuye la decisión exclusiva a la ma­dre (la palabra no parece enteramente propia, sería más adecuado hablar de la hembra embarazada), sin que el padre tenga nada que decir. Esto es, que aun en el caso de que el padre sea perfectamente conocido y legítimo, por ejemplo si se trata de una mujer casada, es ella y sólo ella la que decide, y si su decisión es abortar, el padre no puede hacer na­da para que no maten a su hijo.

Esto, por supuesto, no se dice así; se tiende a no decirlo, a pasarlo por alto, para que no se advierta lo que ello significa. En una época en que se habla tanto de la «mujer objeto» —no sé si alguna vez ha sido vivida así; sospecho que siempre se la ha visto como «sujeto» (o «sujeta»)—, se ha abierto camino en la mente de innumerables gentes la interpreta­ción del niño-objeto, del niño-tumor, que se puede extirpar como un crecimiento enojoso. Se trata de obliterar literalmente el carácter personal de lo hu­mano. Para ello se habla del «derecho a disponer del propio cuerpo».

Pero, aparte de que el niño no es el cuerpo de la madre, sino que es alguien corpo­ral implantado en la realidad corporal de su madre, es que ese supuesto derecho no existe. A nadie se le permite la mutilación: si yo quiero cortarme una mano de un hachazo, los demás, y a última hora el poder público, me lo impiden; no digamos si se la quiero cortar a otro, aunque sea con su consenti­miento. Y si me quiero tirar por una ventana o des­de una cornisa, acuden la policía y los bomberos, y por la fuerza me impiden realizar ese acto, del cual se me pedirán cuentas.

El núcleo de la cuestión es la negación del ca­rácter personal del hombre. Por eso se olvida la pa­ternidad; por eso se reduce la maternidad al estado de soportar un crecimiento intruso, que se puede eliminar. Se descarta todo posible uso del quién, de los pronombres tú y yo. Tan pronto como aparecen, toda la construcción elevada para justificar el abor­to se desploma como una monstruosidad.

¿No se tratará acaso de esto, precisamente? ¿No estará en curso un proceso de despersonalización, es decir, de deshominización del hombre y de la mu­jer, las dos formas irreductibles, mutuamente nece­sarias, en que se realiza la vida humana?

Si las relaciones de maternidad y paternidad quedan abolidas, si la relación entre los padres que­da reducida a una mera función biológica sin per­duración más allá del acto de generación, sin ningu­na significación personal entre las tres personas implicadas, ¿qué queda de humano en todo ello? Y si esto se impone y se generaliza, si a fines del si­glo xx la humanidad vive de acuerdo con estos principios, ¿no se habrá comprometido, quién sabe hasta cuándo, esa misma condición humana?

Por esto me parece que la aceptación social del aborto es, sin excepción, lo más grave que ha acon­tecido en este siglo que se va acercando a su final.

Fuente: MARÍAS, Julián, Sobre el Cristianismo, Planeta, Barcelona, 1997, pp. 100-108.

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Carlos Novoa S.J. ante Juan Pablo Magno

Reproduzco un artículo de La Esfera y La Cruz en InfoCatólica.

Infocatólica nos cuenta que Carlos Novoa, sacerdote jesuita colombiano, ha asegurado en una entrevista que el aborto terapéutico es ético. Normalmente no tengo interés en considerar los argumentos de cualquier abortista que se me cruza por delante, ni siquiera cuando quien los profiere es un sacerdote de la Iglesia. Pero cuando dicha persona osa ampararse bajo la obra de un Papa santo, como Juan Pablo Magno, simplemente se han superado mis límites de tolerancia.

Con razón Luis Fernando Pérez se pregunta qué hemos hecho para merecer esto.
Hay muchas cosas que se podrían decir, partiendo por esa estúpida dicotomía entre desaprobar el aborto como católico y respetar la decisión que lo permite como ciudadano, pero tal vez sea mejor comenzar por una de las pocas área donde tengo entrenamiento formal, es decir, cuando Carlos Novoa habla de los delitos y las penas.

Como sacerdote y al mismo tiempo como hombre de ciencia, resumiría la situación del debate sobre el aborto diciendo que estamos cargando las tintas donde no hay que cargarlas…
–¿Por qué?
Porque el problema del aborto no se soluciona con la prohibición ni encarcelando a nadie. No podemos manejar de cualquier manera lo que implica ese drama, ni podemos asimilarlo a un homicidio que se comete con premeditación y alevosía.

Es fácil ver lo absurdo que son los argumentos abortistas, cuando cambiamos la palabra “aborto” por cualquier otro delito.
“El problema del homicidio no se soluciona con la prohibición ni encarcelando a nadie".
Llevamos miles de años sobre este azul planeta matándonos los unos a los otros por sexo y poder, y por ese mismo tiempo hemos establecido las sanciones más duras, incluso la muerte, a quien injustamente toma la vida de un ser humano. A diez mil años de historia humana debemos rendirnos a lo evidente: esa es una “política fracasada” para lidiar con el carácter violento e irracional de nuestra especie. Entonces ha llegado el tiempo de probar nuevas estrategias y permitir un número bajo de homicidios (que sabemos que de todas formas van a ocurrir) y proporcionar apoyo psicológico y social a los homicidas, que seguramente han actuado bajo terribles presiones y sin saber lo que hacían realmente.
¿Es esto razonable?
¡No y mil veces no! Por ese camino yace la locura y la ley de la selva.
Bajo la influencia cristiana, las sociedades de la cultura occidental han escuchado esos planteamientos y los han encontrado razonables, pero no han decidido por ello declarar chipe libre en los primeros 50 homicidios del año. Por el contrario hemos reafirmado el carácter inviolable de la vida, que encabeza toda declaración de derecho humanos, al tiempo que se admiten reducciones de la sanción cuando se demuestra que una persona no ha actuado con total libertad.
Entonces, ¿podemos asimilar el aborto a un homicidio? ¡Claro que sí! Eso no implica ignorar el drama que implica el aborto para la mujer, y el negocio millonario que representa para los que hacen profesión de destruir la vida más indefensa. Ambos podrán acceder a las atenuantes y agravantes genéricas que el derecho occidental ha previsto para conjugar la defensa irrestricta de la vida con las particularidades del caso concreto. Para esto están los jueces, y no meras máquinas que aplican las penas.
Cuando el Estado prohibe una conducta, no espera que con eso el problema se termine, sea que lo prohibido es el aborto, el homicidio o el tráfico de drogas. Los políticos suelen venderles a los votantes que todo se solucionaría con una ley que mande que los pobres ganen más y los ricos menos, pero la realidad no funciona así, y un profesor universitario lo sabe. Por eso esta apelación a la supuesta ineficacia de las leyes contra el aborto es, al menos, deshonesta.
Sigamos con los dichos del sacerdote:

–Esa afirmación en labios de un sacerdote católico suena fuerte. ¿Es su opinión personal o tiene un fundamento teórico que lo sustente?
Claro que sí: de nadie más ni nadie menos que Juan Pablo II. En su encíclica Evangelium vitae (Evangelio de vida, N° 17) dice textualmente: “Las opciones contra la vida —entre ellas el aborto, añado yo— proceden, a veces, de situaciones difíciles o incluso dramáticas de profundo sufrimiento, soledad, falta total de perspectivas económicas, depresión y de angustia por el futuro. Estas circunstancias pueden atenuar incluso notablemente la responsabilidad subjetiva y la consiguiente culpabilidad de quienes hacen estas opciones en sí mismas moralmente malas“. Así que desde la concepción de Juan Pablo II no se puede ver el drama del aborto simplemente con soluciones de cárcel, de penalización o de castigo.

¿Puede ignorar don Carlos Novoa que Juan Pablo Magno se refiere en este párrafo a la culpabilidad moral de las personas y no a la penalización estatal de la conducta? Yo diría que no, pues al parecer es doctor en Ética y profesor en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. ¿Cómo entender entonces que se haga aparecer al Papa como partidario de despenalizar el aborto? Prefiero dejar esta pregunta sin respuesta para no pecar contra la caridad.
En el fondo no parece un análisis profundo, sincero y humilde a las directrices de la Iglesia, de una situación dramática y compleja, sino un permanente buscar excusas para justificar lo que ya se ha decidido apoyar.
Sus actitudes desmienten lo que sus palabras proclaman con grandilocuencia. Dicen deplorar del aborto, pero en realidad no lo ven como alto tan grave, una “opción menos óptima", como quien gusta del reggaetón en vez de Mozart, o quien opta por quedarse en casa en vez de ir a misa el domingo (pecado mortal, por cierto).
No han rendido su voluntad a la verdad científica, que nos dice que desde la concepción estamos ante un individuo de la especie humana único, y a la verdad ética que dice que nunca es legítimo procurar la muerte de un ser humano inocente. No se necesita un grado universitario en ética y teología para comprender esto, pero al parecer si se necesita uno para negarlo y convertirlo en una gran masa de confusiones.

–¿Cómo así que la vida humana no es un bien absoluto?
Un absoluto ético es aquel horizonte contra el cual yo no puedo actuar jamás. Los absolutos éticos en el consenso mínimo universal son la base de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Personales y Sociales de 1948: la dignidad de la persona humana y la solidaridad. Nadie puede actuar en contra de esos absolutos. En cuanto a la vida humana, debo protegerla, pero hay ciertos momentos en que puedo actuar contra ella. Por ejemplo, en legítima defensa personal. O en el ejercicio del monopolio de las fuerzas por parte del Estado, aunque ajustado, claro está, al Derecho Internacional Humanitario. O por una causa superior, como la de Jesucristo, que puso en peligro su propia vida por la humanidad. En esos momentos surge un paradigma ético que consiste en la ponderación de los bienes morales, en este caso, el de la vida del cigoto y el de la vida de la madre. Prima el de la madre.

Punto uno: Los absolutos éticos ¿surgen del consenso mínimo universal? ¡Tonterías! Si así fuera, bastaría con que la ONU pasara una resolución diciendo que es lícito privar de su vida y sus bienes a los checoeslovacos para que ningún profesor de ética tuviera nada que decir al respecto.
Segundo: siguen una suma de conceptos errados y confusos, inapropiados para un profesor de ética que intenta transmitir algo de verdad y no hacer una campaña a favor del aborto. La legítima defensa personal no me habilita para actuar contra la vida de otro, si quien me agrede actúa legítimamente. La fuerza legítima del Estado no le autoriza para actuar contra la vida humana inocente, nunca. Una “causa superior” o “el bien de la humanidad” es la más horrorosa carta blanca para disponer de la vida de los que no pueden defenderse. Y acusar de eso a NSJC simplemente no tiene nombre.
Finalmente, si hay casos en que se produce un conflicto entre la vida de la madre y la de su hijo (porque si existe una madre es porque hay un hijo, no un cigoto) no se explica porqué debe primar la vida de la madre. Parece que algunos no aprendieron que no hay seres humanos intrínsecamente superiores a otros, todavía creen ser parte de la aristocracia de la humanidad.
No pedimos nada del otro mundo, no es esta una exigencia de un comportamiento moral o religioso controlado por el Estado, sólo queremos que se respete el único principio que nos separa de la barbarie: que el más fuerte no pueda destruir al más débil a su arbitrio.

–¿Es éticamente aceptable que una mujer violada quiera abortar?
En ese caso nos encontramos con las situaciones límite de que nos habla Juan Pablo II. Yo la invitaría, la comprendería y le pondría terapia psicológica para que se quede con la vida. Le proporcionaría soluciones de última instancia, como la adopción. Pero en última instancia es ella quien tiene que decidir en conciencia lo que va a hacer. Lo dice el Concilio y lo dice la Constitución de Colombia.

Cada vez que este sujeto menciona al Papa, me duele el corazón.
¿"Es ella quien tiene en conciencia que decidir lo que va a hacer"? ¿Son estas las palabras de un sacerdote? “Es ella quien decidirá si comete un pecado que clama al cielo por venganza y que la condenará al infierno". Se dirá que esa mujer está tan presionada por las circunstancias, que no ve otra salida más que abortar. Pero si son las circunstancias las que deciden, entonces ella no tampoco es libre, y no es su decisión, sino la de los que la rodean y, primero la embarazaron, y ahora le dan la espalda.
Entonces ¿de quién es la libertad que estamos protegiendo? ¿De la mujer a la que estamos obligando a abortar? Parece que ahí no hay mucha libertad ¿o será la libertad de los que no queremos saber nada de ella y su hijo?

–Un médico católico común y corriente, que trabaja en un hospital público, ¿cómo debe actuar cuando llega una mujer para que le practique un aborto?
Debe examinar, oír a su conciencia y decidir.
–¿Cómo se decide en conciencia?
Cuando yo respeto la dignidad humana y cuando soy sinceramente solidario, todos mis comportamientos se orientan a las opciones que se toman en conciencia. Evidentemente si el médico es católico no va a creer que el aborto es el camino ideal, pero podrá evaluar si está ante una mujer que —parafraseando a Juan Pablo II— se encuentra en “una situación difícil o incluso dramática, de profundo sufrimiento, soledad, falta total de perspectivas económicas, de presión y de angustia por el futuro". Esas circunstancias pueden atenuar “incluso notablemente la responsabilidad subjetiva y la consiguiente culpabilidad” del médico frente a esa tragedia

Ahora no es sólo la mujer la que recibe esta falsa comprensión, ¡También el médico puede adquirir una conciencia tranquila para cometer un pecado mortal!
Es como si un médico viajara por una zona desértica, cuando se encuentra un hombre moribundo en el camino. Se detiene, lo examina, y le limpia las heridas, le espanta las moscas ¡y se va, dejándolo abandonado! Feliz, seguramente de haber cumplido con su deber cristiano de dejar a todos un poco mejor de cuando se encontró con él.
No sigo, porque ya no vuelve a mencionar al Juan Pablo Magno, pero al parecer hay mucho más de donde vino todo esto. Ven pronto, Señor Jesús

Pueden encontrar el original en este link..

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Una propuesta para el movimiento Pro-vida en Colombia

A partir de la experiencia que han dejado los últimos eventos alrededor del tema del aborto en Colombia. He construido esta propuesta para enviársela a las diferentes organizaciones y movimientos vinculados con la Red Pro-vida en Colombia. La expongo aquí mismo.
También pueden bajarla en el siguiente link.
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lunes, 17 de octubre de 2011

Elecciones en Antioquia

Nuestros amigos de la Red Antioquia Pro-Vida han estado trabajando en las elecciones de Octubre 2011 y acaban de presentar el Semáforo Pro-Vida, en el cual encontrarán la información pertinente respecto de los candidatos regionales y locales en Antioquia.
R A P
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jueves, 13 de octubre de 2011

“Estudio del acto legislativo sobre el aborto carecía de garantías”: Enríquez Rosero

Senador Manuel Enríquez RoseroBogotá D.C., 13 de octubre de 2011 (Prensa senador Manuel Enríquez).- Descontento por la forma como se dio el debate de la iniciativa que penalizaba el aborto y por el archivo del proyecto que obtuvo nueve votos en contra y siete a favor, manifestó el senador Manuel Enríquez (Partido de la U).
El congresista lamentó que “la Mesa Directiva de la Comisión Primera, en cabeza del legislador liberal Luis Fernando Velasco, no otorgó las garantías para el estudio de la reforma constitucional sobre el aborto y se negó a votar una proposición con más de diez firmas de congresistas que proponían escuchar al procurador Alejandro Ordónez, y la fiscal Vivian Morales antes de entrar a votar”.

“De forma atropellada me fue negada el uso de la palabra”, dijo Enríquez Rosero, tras advertir que Colombia, con la decisión de la Comisión Primera, se une al genocidio que vive en Europa, como consecuencia de la práctica abierta y sin control del aborto.
El senador recordó que su ponencia se sustentó en la Constitución de 1991 que le dio a la vida un derecho inviolable e insistió que su posición es avalada por 5 millones de firmas de colombianos, quienes esperaban que el acto legislativo fuese aprobado. “He recibido múltiples mensajes de ciudadanos de Colombia y del mundo apoyando el no al aborto. Desde el Congreso de Chile, recibí un correo de 11 senadores y 9 diputados que urgían aprobar el proyecto”, sostuvo.
El senador Manuel Enríquez Rosero anticipó que, si los ciudadanos en Colombia impulsan un proyecto de ley por medio del cual se convoca un referendo para que siente su posición sobre el aborto, no solo lo apoyará, sino que tomará esta bandera.“El derecho a la vida es inviolable. La historia y la estadísticas de más de 400 mil abortos al año en el país dejan en evidencia que su práctica destruye a la mujer, a  la familia y a Colombia como sociedad”, sentenció.

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miércoles, 12 de octubre de 2011

Hundido el PAL 6/11 en la Comisión Primera del Senado

clip_image002Se hundió el Proyecto de Acto Legislativo 06 de 2011 en su primer debate en la Comisión Primera de Senado. Efectivamente la Comisión Primera del Senado era el debate más difícil que debía pasar el proyecto, no sólo teníamos una presidencia del Partido Liberal, oficialmente abortista, sino que es donde resultaba más difícil construir las mayorías. Después de tres días de debate en los que se vio de todo, desde la forma descarada del senador Roy Barreras para evitar que la comisión y el país viera las imágenes reales de un aborto y el retorno periódico a los temas religiosos al cuento del Estado Laico, hasta la forma grosera como el presidente de la Comisión, el senador Luis Fernando Velasco, censuró al senador Manuel Enríquez Rosero, quien como coordinador de ponentes tenía el derecho de intervenir en cualquier momento.
Efectivamente, la votación fue bastante cercana a nuestros pronósticos, se sumaron a favor del proyecto los senadores del PIN y votó en contra la senadora Karime Mota, y el senador Jorge Londoño que por la presión de su partido tuvo que votar contra su conciencia. Les presentamos el Resultado final de la votación.

A FAVOR

EN CONTRA

Partido Conservador
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Hernán Andrade Serrano

Polo Democrático Alternativo
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Luis Carlos Avellaneda Tarazona

Partido Conservador
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Juan Manuel Corzo Román

Partido de la U
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Roy Leonardo Barreras Montealegre

Partido de la U
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Manuel Enríquez Rosero

Partido Libera
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Juan Fernando Cristo Bustos

Partido Conservador
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Roberto Víctor Gerlein Echeverría

Polo Democrático Alternativoclip_image011
Parmenio Cuellar Bastidas

Partido de Integración Nacionalclip_image012
Hemel Hurtado Angulo

Partido Liberal
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Jesús Ignacio García Valencia

Partido de Integración Nacionalclip_image015
Juan Carlos Rizzetto Luces

Partido Verde
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Jorge Eduardo Londoño Ulloa

Partido de la Uclip_image017
Juan Carlos Vélez Uribe

Partido de la U
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Karime Mota y Morad

Partido de la U
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Carlos Enrique Soto Jaramillo

Partido Liberalclip_image020
Velasco Chaves Luis Fernando

AUSENTES:
(No votaron pero tenían posición clara)

Partido Conservadorclip_image021
Enríquez Maya Eduardo

Partido Liberal
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Galán Pachón Juan Manuel

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Partido Verde a nuestra lista negra

Lucho Garzón Esta mañana, antes de la votación en la Comisión Primera del PAL 6/11 el vocero del Partido Verde, Luis Eduardo Garzón, salió a indicar que la postura oficial del Partido Verde es abiertamente abortista, como ya habíamos previsto, y que el Senador Londoño en la Comisión I deberá votar según la orden de su partido. Según Luis Eduardo Garzón:
El Partido Verde, respetuoso de las libertades y de los derechos de la mujer, y consciente de la tensión que se presenta con el derecho a la vida en el caso de la interrupción del embarazo, reconoce la dificultad que para el Derecho y la Sociedad ha sido encontrar la fórmula que resuelva esta colisión de principios constitucionales, y encuentra razonable la propuesta por la Corte Constitucional que permite la prevalencia de la libertad de la mujer cuando se presentan los casos por ella indicados: cuando se presenta riesgo en la vida de la madre y cuando ocurre una inviabilidad probada del feto.
Esta posición respeta la libertad, pero como un principio relativo que no puede imponerse en cualquier caso frente a la vida, sino en aquellas condiciones que por la afectación permanente y grave de la libertad de la mujer, la pone en una situación de pérdida de la dignidad, lo que para nosotros es inaceptable en las mujeres y en cualquier ser humano.
Por ello votaremos negativamente la penalización del aborto en el Congreso de la República y, en su lugar, buscaremos que el Estado trabaje en la prevención y educación sexual y reproductiva, y en la protección y acompañamiento de las mujeres violentadas, reclamando del Estado más acción en su seguridad, y en las políticas públicas que hagan realidad sus derechos.
En efecto todo esto era previsible: Los “tres pilares” del partido, Mockus, Peñalosa y Garzón son abiertamente abortistas, y así mismo personalidades relevantes dentro del partido como Ángela María Robledo y Alfonso Prada, son abiertos promotores de la ideología de género. De ahí que el anuncio del Senador Londoño de que probablemente votaría a favor nos causó una gran sorpresa. El Partido Verde se muestra así abiertamente abortista y en contra de todo ideal liberal, pues si fuera “respetuoso de las libertades” comenzaría por respetar la libertad de conciencia del miembro de su partido. El senador Londoño puede desobedecer la directiva de su partido y votar a favor del proyecto, pero de todas maneras el destape del Partido frente al tema hace que a partir de ahora sea inmoral que un católico vote a favor de un candidato Verde. Ingresará ahora a nuestra lista negra de partidos por los cuales un católico no puede votar sin actuar en contra de su fe, junto al Polo Democrático y el Partido Verde.
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sábado, 8 de octubre de 2011

Artículos de San José

Presento mi traducción del Documento presentado en la ONU

Artículos de San José

Artículo 1. Es un hecho científico que en la concepción comienza una nueva vida humana.

Artículo 2.  Cada vida humana es un continuo que comienza en la concepción y avanza en diferentes fases hasta la muerte. La ciencia le da diferentes nombres a cada una de estas fases, incluyendo cigoto, blastocito, embrión, feto, infante, niño, adolescente y adulto. Esto no cambia el consenso científico de que en todos los momentos del desarrollo cada individuo es un miembro vivo de la especie humana.

Artículo 3. Desde la concepción cada niño no nacido es por naturaleza un ser humano.

Artículo 4.  Todos los seres humanos, como miembros de la familia humana, tienen derecho al reconocimiento de su dignidad inherente y a la protección de sus derechos humanos inalienables. Esto es reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y otros instrumentos internacionales.

Artículo 5.  No existe el derecho al aborto en el derecho internacional, ni por vía de obligaciones generadas por los tratados, ni por el derecho internacional consuetudinario. No hay ningún tratado de las Naciones Unidas que pueda ser citado con precisión como estableciendo o reconociendo el derecho al aborto.

Artículo 6. El Comité para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y otros órganos de supervisión han ordenado a los gobiernos cambiar sus leyes sobre el aborto. Estos organismos han, explícita o implícitamente, interpretado los tratados a los que están sujetos como si incluyeran el derecho al aborto.

Los órganos de vigilancia no tienen ninguna autoridad, ya sea en virtud de los tratados que los crearon o en virtud del derecho internacional, para interpretar estos tratados a fin de crear nuevas obligaciones del Estado o que alteren la esencia de los tratados.

En consecuencia, cualquier órgano que interpreta un tratado para incluir un derecho al aborto actúa más allá de su autoridad y en contra de su mandato. Tales actos ultra vires no crean ninguna obligación legal para los Estados que hacen parte del tratado, ni los Estados deben aceptarlos como contribución a la formación de nuevo derecho internacional consuetudinario

Artículo 7.  Las afirmaciones por parte de agencias internacionales o actores no gubernamentales de que el aborto es un derecho humano son falsas y han de ser rechazadas.

No hay obligación jurídica internacional para facilitar el acceso al aborto por cualquier motivo, incluyendo pero no limitado a la salud, la intimidad, la autonomía sexual, o la no discriminación.

Artículo 8.  Conforme a los principios básicos de la interpretación de los tratados en el derecho internacional, de conformidad con las obligaciones de buena fe y pacta sunt servanda, y en el ejercicio de su responsabilidad de defender la vida de sus pueblos, los Estados pueden y deben invocar las disposiciones de los tratados que garantizan el derecho a la vida, que abarca una responsabilidad del Estado de proteger al feto de un aborto.

Artículo 9.  Los gobiernos y los miembros de la sociedad deben asegurar que las leyes y políticas nacionales protejan el derecho humano a la vida desde la concepción. También se debe rechazar y condenar la presión para la adopción de leyes que legalizan o despenalizar el aborto.

Los órganos de supervisión de tratados, los organismos de las Naciones Unidas y funcionarios, tribunales regionales y nacionales, y otros deben desistir de las afirmaciones implícitas o explícitas de un derecho al aborto basado en el derecho internacional.

Cuando tales falsas afirmaciones son hechas, o se han ejercido presiones, los Estados miembros deben exigir la rendición de cuentas del sistema de las Naciones Unidas.

Los proveedores de ayuda al desarrollo no deberían promover o financiar abortos. No deben condicionar la ayuda a la aceptación del aborto por parte del destinatario.

La financiación y los programas internacionales para la salud materno-infantil deben asegurar un resultado saludable del embarazo tanto para la madre como para el niño y deben ayudar a las madres a recibir una nueva vida en todas las circunstancias.

Nosotros – abogados y defensores de derechos humanos, académicos, funcionarios públicos, diplomáticos, médicos y expertos en política internacional – por la presente, firmamos estos artículos.

San Jose, Costa Rica

March 25, 2011

* Instituciones nombradas sólo con propósito de indentificación

Firmado,

Lord David Alton, Cámara de los Lores, Gran Bretaña 

Carl Anderson, Caballero supremo, Caballeros de Colón 

Guiseppe Benagiano, Profesor de Ginecología, Perinatología y Pediatría – Universidad “la Sapienza”, Roma, antiguo Secretario General – Federación Internacional de Ginecología and Obstetricia (FIGO)

Hon. Javier Borrego, antiguo Juez, Corte Europea de Derechos Humanos

Christine Boutin, ex Ministra de Gabinete – Gobierno de Francia, actual Presidente del Partido Cristiano Demócrata

Benjamin Bull, Consejero en Jefe, Alliance Defense Fund

Hon. Martha De Casco, Miembro del Parlamento de Honduras

Jakob Cornides, abogado en Derechos Humanos 

Profesor John Finnis, Universidad de Oxford, Universidad de Notre Dame

Profesor Robert George, McCormick Profesor de Jurisprudencia, Universidad de Princeton, ex miembro del Consejo Presidencial en Bioética

Profesor John Haldane, Profesor de Filosofía, Universidad de St. Andrews

Patrick Kelly, Vice Presidente para Políticas Públicas, Caballeros de Colón

Profesor Elard Koch, Facultad de Medicina, Universidad of Chile

Profesor Santiago Legarre, Profesor de Derecho, Pontificia Universidad Católica Argentina

Leonard Leo, ex Delegado de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU 

Yuri Mantilla, Director de Asuntos Públicos Internacionales, Focus on the Family

Cristóbal Orrego, Profesor of Jurisprudencia, Universidad de los Andes (Chile)

Gregor Puppinck, Director Ejecutivo, European Center for Law and Justice

Embajador Grover Joseph Rees, ex Embajador de los Estados Unidos en Timor Oriental, Representante Especial de EE.UU. ante la ONU en temas sociales

Austin Ruse, Presidente, C-FAM

William Saunders, Abogado en Derechos Humanos, Vicepresidente Senior, Americans United for Life, ex delegado ante la Asamblea General de la ONU 

Alan Sears, Presidente, Director General y Consejero General, Alliance Defense Fund

Marie Smith, Presidente, Parliamentary Network for Critical Issues

Profesor Carter Snead, Miembro del Comité Internacional de Bioética de la UNESCO y ex Observador Permanente de los EE.UU. ante el Comité Directivo de Bioética del Consejo de Europa, Universidad de Notre Dame School of Law

Douglas Sylva, Delegado ante la Asamblea General de la ONU 

Hon. Francisco Tatad, ex Líder de la Mayoría en el Senado Filipino

Hon. Luca Volonte, Parlamentario de la Asamblea del Consejo de Europa, Presidente del Partido Popular Europeo (PACE)

Lord Nicholas Windsor, Miembro de la Familia Real del Reino Unido 

Susan Yoshihara, Director, International Organizations Research Group

Anna Zaborska, Miembro del Parlamento Europeo, ex Presidente del Comité de Mujeres del Parlamento Europeo

Aquí el documento original.

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Tres buenas noticias

Esta semana hemos recibido tres excelentes noticias que no puedo esperar para compartirlas:

  1. Estoesconmigo.org

    estoesconmigoLuego del éxito de iniciativas como las de Hazte Oír en España, hemos sabido que en Colombia la Asociación Formadores de la Opinión Pública ha fundado, hace ya un año, la página estoesconmigo.org que “estimula y facilita la participación ciudadana; informa en profundidad y proporciona un enfoque integral de la realidad nacional e internacional de manera ágil y práctica, con el objeto de contribuir a la formación de la opinión pública.” Uno de los principales problemas, si no el principal, de la evolución (si se puede llamar así) de la democracia en el mundo es justamente la falta de control ciudadano sobre las decisiones tomadas por los políticos en el ejercicio del poder. El ciudadano se limita a legitimar el sistema democrático depositando su voto y de ahí en adelante el plenipotenciario Estado toma decisiones a partir de las agendas promovidas por ciertos grupos de presión, burocracias internas, y tecnócratas. No podemos menos que aplaudir y promover estas iniciativas. Ver más…

  2. Artículos de San José

    Un grupo de expertos en derecho internacional ha denunciado en las Naciones Unidas que diversos grupos cercanos a la ONU promocionan el derecho al aborto como si fuera un derecho humano reconocido internacionalmente cuando esto no es cierto. Tal promoción se debe a organizaciones privadas, ONG y multinacionales abortistas como IPPF que se han valido de influir en las organizaciones generadas por tratados como la CEDAW para que estas interpreten el aborto como un derecho reconocido internacionalmente a pesar de que no hace parte explícita de ningún tratado firmado por ningún país. Los expertos han presentado un documento denominado “Artículos de San José”, que son una lista de hechos concretos ciertos sobre la realidad del aborto que pueden servir de guía para evitar que los países caigan en el engaño de la presión internacional para la legalización del aborto. Ver más… 

  3. Circular sobre el delito de aborto, dimensión jurídica y moral de esta acción ilícita.

    La oficina de Pastoral de la Arquidiócesis de Lima ha producido un documento muy completo respecto de las implicaciones morales y jurídicas del aborto, que si bien está hecho para el contexto legal peruano, en la parte moral es un muy buen documento de referencia sobre el tema. El documento es reproducido en la página de Priests for Life y es un instrumento que puede ser bastante útil para la educación de los católicos en el tema y evitar que caigan en las artimañas de grupos pseudo-católicos como Católicas por el Derecho a Decidir.

Como podemos ver, el mundo no avanzará si no somos nosotros quienes lo empujamos. Pidámosle a Cristo que nos envía su fortaleza y su sabiduría para poder hacer frente a la difícil realidad que tiene el Evangelio en el mundo de hoy, pero recordemos que es menester tener la voluntad preparada a realizar este esfuerzo.

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viernes, 7 de octubre de 2011

Reflexiones entorno del mensaje de la CEC para la elecciones de Octubre

La Conferencia Episcopal de Colombia ya publicó su mensaje para todos los fieles laicos en estas elecciones de octubre 30. El mensaje es el mismo, aunque está en diferentes formatos según el público al cual está dirigido. Básicamente es el mismo mensaje, aunque en las diferentes formulaciones es posible encontrar riquezas particulares. El más conciso de todos es el que está dirigido a los universitarios (ha de ser porque está diseñado para ser transmitido vía redes sociales y emisoras) y lo reproduzco:

“Bacano votar por el bien de Colombia”

Jóvenes Universitarios:

Elijan la trasparencia por encima de la corrupción, la verdad por encima de la mentira, la libertad y la democracia por encima de la manipulación.

Muchachos:

Apoyen a los nuevos mandatarios en la tarea de construir la paz y la reconciliación.

Ejerzan su derecho al voto como lo pide el gran amigo de la juventud Juan Pablo II: «los fieles laicos de ningún modo pueden abdicar de la participación en la política »

Les ofrecemos algunas orientaciones para que las próximas elecciones, contribuyan a la construcción de una democracia participativa y en paz.

¿Cómo votar?

No tengan miedo de luchar para que:

1. La campaña electoral se desarrolle en un clima de respeto, diálogo, verdad y transparencia.

2. Los candidatos hagan conocer sus planes y programas.

3. El proceso electoral sea protegido del influjo de organizaciones criminales.

4. Los electores, sin ninguna presión, voten libremente.

5. Se superen los vicios y delitos electorales, como: la compra y la venta de votos, el trasteo de votos y de votantes, y la suplantación de sufragantes.

6. La ciudadanía haga seguimiento de los programas de gobierno de quienes sean elegidos.

¿Por quiénes votar?

Voten por quienes proponen:

1. Implementar planes de gobierno y de desarrollo que garanticen la inclusión social y la erradicación de la pobreza

2. Comprometerse con la búsqueda del bien común y evitar toda corrupción.

3. Trabajar con transparencia y responsabilidad en la atención a los damnificados de la ola invernal.

4. Garantizar la reparación a las víctimas y la restitución de tierras.

5. Mantener la independencia frente a los intereses y presiones de los grupos al margen de la ley.

Estamos comprometidos con ustedes los Obispos Católicos de Colombia

Los puntos que son enumerados en este mensaje se repiten en todas las otras versiones, y sin embargo quisiera reproducir aquí mismo el mensaje que está dirigido a los jóvenes, pues veo que es precisamente lo que le diferencia de los otros en donde se encuentra lo más valioso del mensaje:

Mensaje de los Obispos católicos de Colombia

ELECCIONES RESPONSABLES AL SERVICIO DEL BIEN COMÚN

¿HAY UN VOTO CATÓLICO?

Queridos amigos y hermanos: Paz y Bien.

Estamos ya en pleno fragor de campaña electoral, para la cita que tenemos el próximo domingo 30 de Octubre, de cara a los comicios municipales y departamentales. Así usted no pueda votar, está invitado a conocer el sistema democrático de nuestro país.

Le sugerimos enriquecerlo con la Constitución Política de Colombia, ya que las elecciones se basan en la Carta Magna.

Hemos sido convocados y es menester responsable participar como ciudadanos y como cristianos católicos a la hora de elegir a nuestros representantes democráticos.

¿Se presenta la Iglesia Católica las elecciones?

Es una pregunta retórica, que es fácil responder. Incluso podemos dar la palabra al Beato Juan Pablo II, que lúcidamente abordó esta cuestión: la Iglesia «no propone sistemas o programas económicos y políticos, ni manifiesta preferencias por unos o por otros, con tal que la dignidad del hombre sea debidamente respetada y promovida, y ella goce del espacio necesario para ejercer su ministerio en el mundo. Pero la Iglesia es “experta en humanidad”, y esto la mueve a extender necesariamente su misión religiosa a los diversos campos en que los hombres y mujeres desarrollan sus actividades, en busca de la felicidad, aunque siempre relativa, que es posible en este mundo, de acuerdo con su dignidad de personas» (Juan Pablo II, Sollicitudo rei socialis, 41).

Es así.

La Iglesia no tiene un partido que la represente, ni como tal nos presentamos detrás de unas siglas. Y esto vale absolutamente para todos los partidos, si bien no hay neutralidad cuando evaluamos la cercanía o la lejanía de sus programas y actuaciones, respecto a nuestra manera de entender la justicia y los derechos de las personas desde la doctrina social de la Iglesia.

Como indicaba en ese mismo texto el Beato Juan Pablo II, «la doctrina social de la Iglesia no es, una “tercera vía” entre el capitalismo liberal y el colectivismo marxista, y ni siquiera una posible alternativa a otras soluciones menos contrapuestas radicalmente, sino que tiene una categoría propia.

No es tampoco una ideología, sino la cuidadosa formulación del resultado de una atenta reflexión sobre las complejas realidades de la vida del hombre en la sociedad y en el contexto internacional, a la luz de la fe y de la tradición eclesial. Su objetivo principal es interpretar esas realidades, examinando su conformidad o diferencia con lo que el Evangelio enseña acerca del hombre y su vocación terrena y, a la vez, trascendente, para orientar en consecuencia la conducta cristiana».

Es normal que los diferentes partidos políticos intensifiquen en estos días sus diversos actos para explicar a los ciudadanos cuáles son los programas que quisieran poder desarrollar si obtuviesen el respaldo popular. Es deseable que haya una limpieza en la campaña, que no consiste en la destrucción del rival político, sino en la propuesta de lo que se desea llevar a cabo como un servicio al bien común, subrayando los retos más emergentes, saliendo al paso de las problemáticas sociales y humanas que tenemos ante nosotros y que condicionan la vida real de miles de conciudadanos.

Existen dificultades para escuchar sus propuestas o evaluar su propia gestión con quienes emplean la mentira como herramienta y el ataque visceral como talante. Engañar al electorado demagógicamente, tiene consecuencias tremendas a la hora de encontrar cauces de solución a los problemas. Tenemos ejemplos bien recientes, en donde la mentira irresponsable ha ahondado una crisis económica que afecta a un incontable número de personas y de familias.

    Se trata de elegir a quienes creíblemente pondrán remedio con el justo empleo de los recursos y la gestión de los presupuestos; la defensa de la vida en todas sus fases, la maternidad y los retos de la familia; de la educación integral no entendida como cincel manipulador al servicio de una ideología; de los más desfavorecidos y sus situaciones de desempleo y vivienda, de la violencia y sus causas en una sociedad frívola y crispada; del desencanto de nuestros jóvenes y la atención social a los ancianos; de nuestra convivencia en un mundo culturalmente plural.

    Es hermosa y noble la dedicación a la política cuando se entiende como un servicio real a las personas reales, sin injerencias indebidas y sin inhibiciones lamentables. El perfil cristiano del político también existe, viva o no con total coherencia las exigencias de nuestra fe. Y a él miramos cuando en lo que propone hacer o en lo que da cuenta de lo ya hecho, son reconocibles nuestros valores cristianos.

¿Qué cargos vamos a proveer este próximo 30 de Octubre?

¿Cuál es el perfil de estos cargos públicos?

¿Cómo es la participación de la juventud Colombiana en Política?

¿A qué me refiero con ese valor exclusivo de este mensaje? Justamente a que es el único que aborda de forma profunda la cuestión del Voto Católico. Si observamos los puntos sintetizados en el primer mensaje que responden a la pregunta “¿Cómo Votar?” vemos son simplemente condiciones mínimas para el desarrollo de la democracia que lamentablemente no se dan en este país, y así mismo los puntos que siguen a la pregunta “¿Por quiénes votar?” son una serie de necesidades actuales del país respecto de las cuales se podría decir que existe un consenso en la clase política (La “unidad nacional” del presidente Santos), y dudo mucho que llegue a existir siquiera un solo candidato que esté en abierto desacuerdo con esos puntos, o que así lo exprese. La pregunta es ¿Existe un Voto Católico? y la respuesta aparece en el segundo mensaje (y discúlpenme que repita la cita):

(Es) la cuidadosa formulación del resultado de una atenta reflexión sobre las complejas realidades de la vida del hombre en la sociedad y en el contexto internacional, a la luz de la fe y de la tradición eclesial. Su objetivo principal es interpretar esas realidades, examinando su conformidad o diferencia con lo que el Evangelio enseña acerca del hombre y su vocación terrena y, a la vez, trascendente, para orientar en consecuencia la conducta cristiana.

No estamos hablando de unos puntos mínimos para el sano desarrollo de la democracia, estamos hablando de llevar el mensaje evangélico a que modifique las realidades políticas. Los puntos propuestos en la primera carta son tan básicos que se pueden cumplir aún votando por un partido o una persona que son abiertamente contradictores de la Iglesia y del evangelio, y como dice el mensaje: “no hay neutralidad cuando evaluamos la cercanía o la lejanía de sus programas y actuaciones, respecto a nuestra manera de entender la justicia y los derechos de las personas desde la doctrina social de la Iglesia.”

Los católicos vemos como los mismos gobernantes a quienes hemos escogido descristianizan a nuestras sociedades, atacan la libertad religiosa y desarrollan planes de reingeniería social como la realizada en España. ¿Por qué? Porque hemos caído en la trampa de evaluar a los candidatos respecto de temas de importancia relativa pero sobredimensionados en los medios de comunicación: La opción entre tal o cual modelo económico, la promoción de diversas formas de bienestar, la distribución del gasto público, etc. Dejamos de lado el punto fundamental, el eje de la doctrina social de la Iglesia: Las estructuras sociales, políticas y económicas deben estar al servicio de la persona humana y no al revés.

¿Qué puntos determinan una lectura “católica” de las propuestas políticas? El segundo mensaje lo expone con mucha claridad:

Se trata de elegir a quienes creíblemente pondrán remedio con el justo empleo de los recursos y la gestión de los presupuestos; la defensa de la vida en todas sus fases, la maternidad y los retos de la familia; de la educación integral no entendida como cincel manipulador al servicio de una ideología; de los más desfavorecidos y sus situaciones de desempleo y vivienda, de la violencia y sus causas en una sociedad frívola y crispada; del desencanto de nuestros jóvenes y la atención social a los ancianos; de nuestra convivencia en un mundo culturalmente plural.

Es nuestro deber discernir con toda nuestra inteligencia, y tomar una decisión consciente de la responsabilidad que como católicos tenemos frente a la sociedad y al evangelio. Quisiera agregar, a modo de conclusión, que la democracia no puede extinguirse con depositar el voto. Las decisiones y acciones del Estado cada vez son más influyentes en las vidas de los ciudadanos y es un acto de suma irresponsabilidad reducir nuestra acción política a lanzar una botella al mar y que sean las corrientes del mar las que decidan su destino. Los invito a que veamos en la acción política una forma particular de evangelización, una oportunidad para dar testimonio de la búsqueda del bien común para cuestionar las realidades sociales a la luz del mensaje de Cristo.

Jesucristo Rey del Universo, danos buenos y sabios gobernantes.

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