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martes, 4 de agosto de 2015

Sobre la venta de órganos de bebes abortados, por Dra. Danelia Cardona

Reproducimos el artículo de la Dra. Danelia Cardona, directora del departamento de la Conferencia Episcopal para la Promoción y Defensa de la Vida, publicado originalmente en el sitio web de la CEC.

Las redes sociales han estado invadidas con los dos videos que se publicaron donde se evidencian que médicos en altos cargos de la maquinaria abortista Planned Parenthood (filiales en Colombia Profamilia y Orientame) hablan abiertamente sobre la venta de órganos de bebes abortados a diferentes laboratorios de investigación.

Más que un escándalo, la reacción adecuada de aquellos que se llaman "pro-vida", responde a lo que el movimiento ha tratado de demostrar por décadas: los defensores del aborto engañan a la mujer y se aprovechan de su gran estado de vulnerabilidad, un embarazo en crisis (ya sea porque es imprevisto, porque hay riesgos de salud con el bebé y/o con la salud de la madre).

1. Engaño sobre el falso derecho del aborto

El aborto no es un derecho humano, ningún convenio internacional vinculante o no vinculante lo determina así, ni ningún tribunal internacional de derechos humanos lo ha ratificado así. Las Naciones Unidas han rechazado en varias ocasiones la propuesta de algunos países (incluida Colombia en el 2013) para decretar el aborto como un derecho humano. El derecho fundamental para el desarrollo de las diferentes naciones es el derecho a la vida, sin ésta, no hay "sujeto" sobre el cual fundamentar los otros derechos.

2. Engaño sobre la benignidad del aborto

Muchas mujeres que buscan ayuda y orientación asisten a profesionales de la salud, centros médicos e incluso "vendedores de soluciones" ("carranchines" en Teusaquillo) esperando una voz de esperanza. La mujer que está pensando en abortar, piensa y siente que esa es su única opción. Y la desorientan al usar términos ajenos a la realidad de la nueva vida que se gesta en su vientre y en la realidad del procedimiento. Legal o no el procedimiento del aborto trae riesgos de salud (infección, hemorragias, perforación uterina, de vejiga o de colon) a corto y largo plazo. No se debe dejar de lado el efecto del aborto en la salud mental de la mujer. ¿Cuántos hombres y mujeres destruídos por el trauma del aborto en sus vidas?

Es un ser humano cuya vida se niega, y sus padres no tienen cómo poder elaborar un duelo. Un cuerpo que llorar, una tumba que visitar, amigos con quien compartir el dolor.

Cada vez es la evidencia científica creciente que además reporta efectos a largo plazo como el cáncer de mama, los recién nacidos prematuros, así como la infertilidad inexplicada.

3. Engaño sobre "cuidar" de los intereses de la mujer

La mayoría de estos centros como Profamilia ofrecen servicios de salud a la mujer, y Profamilia en Colombia tiene una visión benigna, pero no se debe olvidar quien es su casa matriz. Son muchas las mujeres que luego de haber sido adoctrinadas por esta institución en el uso de anticonceptivos buscan ayuda allí en caso de haber quedado embarazadas.

La mentalidad anticonceptiva fomenta la visión del embarazo como una enfermedad, como un "mal" en la vida de una estudiante, una profesional o simplemente, una mujer soltera. "Lo peor que le puede pasar". Las voces de la sociedad y la familia frente al rechazo de un embarazo a destiempo y el sesgo inhumanitario a los bebes que vienen con diagnósticos difíciles, pero cuya vida sigue valiendo, porque es un ser humano. Sin embargo, la mujer sigue siendo ofrecida como única salida el aborto. Personalmente, dudo que esta sea la única salida a un embarazo inesperado.

Además del engaño a la mujer frente a la realidad del aborto, surge ahora lo que muchos sabían pero no había evidencia de la magnitud que generaron los videos: la venta de partes fetales para investigación científica.

La persona humana viene revestida de una dignidad que le es absoluta e inalienable. Por esto existen los consentimientos informados, para no atropellar la dignidad de la persona al ignorar su autonomía y su capacidad de tomar decisiones. De una persona muerta no se toman sus partes y/o órganos para venderlos como un producto más, así esta persona haya tenido sólo semanas de vida.

No sólo se lucran con el procedimiento del aborto, que en términos prácticos significa la eliminación de un individuo de la especie humana, sino que sumado a esta abominación, venden las partes de los bebés abortados.

Algunos se defienden afirmando que las mujeres que abortaron dieron su consentimiento para que las partes de sus hijos fueran donados para investigación. Esto deja dos vacíos en la capacidad legal de estas mujeres para tomar esa decisión y la libertad en la autonomía que tenían para tomar esa decisión debido a la veracidad de la información ofrecida.

¿Escándalo? Creo que la palabra se queda corta. Esta sociedad ha ido demostrando el enorme vacío que tiene en su concepción de quién es la persona humana, en el valor sagrado de la vida de cada ser humano que se gesta y que por tanto, de una vida que se debe respetar hasta el final. Se ha olvidado el superávit de características que hace al ser humano superior a toda otra criatura: la libertad, la inteligencia, la voluntad, dones que nos elevan a forjar una sociedad verdaderamente humana, verdaderamente justa y verdaderamente cristiana. Eso es ser "provida".

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