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Proyectos en Trámite en el congreso

martes, 3 de noviembre de 2026

Tras perder la votación, Pacto Histórico desarma el quórum para la aprobación del Proyecto de protección del Derecho a la Vida desde la Fecundación

El pasado jueves 29 de octubre, la Comisión Primera de la Cámara de Representantes sesionó para debatir el Proyecto de Acto Legislativo 114 de 2026 Cámara, que busca modificar el artículo 11 de la Constitución Política y explicitar la protección del Derecho a la Vida desde la Fecundación. Para la discusión se presentaron dos informes de ponencia, el mayoritario presentado por los representantes David Gerardo Cote, Carol Stefanny Borda, Guillermo León Blanco, Milton Virgilio Carreño y Martha Isabel Ruiz, que invitaba a la aprobación del proyecto, y el minoritario presentado por las representantes Laura Daniela Beltrán y Alejandra Gabriela Abasolo en el que pedían el archivo del proyecto.

El proyecto había sido agendado inicialmente para su discusión el miércoles 28, pero ante la ausencia de los congresistas, el proyecto no se pudo discutir por falta de quórum y fue aplazado para el día siguiente. El jueves, la discusión inició con el debate de la proposición de archivo, respaldada por la bancada del Pacto Histórico. Al observar que había una mayoría en la comisión en favor de aprobar el proyecto, la ponente Laura Daniela Beltrán intentó frenar su aprobación al solicitar el aplazamiento de la discusión, para dar lugar a otros proyectos. Sin embargo, su proposición de modificación del orden del día fue negada por la comisión.

Así pues, luego de las respectivas exposiciones de ambas ponencias, se procedió a la votación de la proposición de archivo. En contra del archivo votaron los representantes JAIME IGNACIO ARIZABALETA FAJARDO DANIEL FELIPE BRICEÑO MONTES, JOSE JAIME USCATEGUI PASTRANA, MIGUEL ANGEL PINTO RUEDA, CAROL STEFANNY BORDA ACEVEDO, MANUEL ORLANDO CORREA BEDOYA, DELCY ESPERANZA ISAZA BUENAVENTURA, ANDRES FELIPE GUERRA HOYOS, MILTON VIRGILIO CARREÑO SANCHEZ, MARTHA ISABEL RUIZ SOLERA, DAVID GERARDO COTE RODRIGUEZ, MANUEL ORLANDO CORREA BEDOYA, FRANKLIN DEL CRISTO LOZANO DE LA OSSA y JULIO CESAR TRIANA QUINTERO. A favor del archivo del proyecto votaron los representantes GABRIEL BECERRA YAÑEZ, HERACLITO LANDINEZ SUAREZ, GERMAN ROGELIO ROZO ANIS, EIMY JULIETH SUAREZ GONZALEZ, LAURA DANIELA BELTRAN PALOMARES, PAOLA ANDREA QUIÑONES D'HARO, YEISSON GERARDO SUA CAJAMARCA ZAPATA, EDGAR GOMEZ CASTILLO, y MONICA KARINA BOCANEGRA PANTOJA. Por lo cual, la votación quedó 14 a 9, rechazando la proposición de archivo presentada por el Pacto Histórico.

Acto seguido se abrió la votación para votar la proposición con que termina el informe de ponencia a favor del proyecto presentada por los representantes David Gerardo Cote y Carol Borda. En ese momento, el Pacto Histórico se retiró de la sesión, por lo cual por el Sí hubo 14  votos, y sólo 2 por el No. A pesar de la mayoría, no se logró mantener el quórum decisorio que, en la Comisión Primera de la Cámara lo constituyen 20 representantes. De forma que al disolverse el quórum, se debe levantar la sesión y la discusión queda aplazada.

No es verdad, por tanto, que la izquierda haya conseguido hundir el proyecto de acto legislativo, como se ufanaba en redes la representante María Fernanda Carrascal. La proposición de archivo fue rechazada, y si no hubiera sido por el sabotaje del quórum por parte de la bancada del Pacto Histórico, el proyecto habría sido aprobado. Otra cosa es que al tratarse de un Proyecto de Acto Legislativo, la ley 5a establece un límite de dos periodos ordinarios sucesivos (una legislatura) para los ocho trámites correspondientes, lo cual hace prácticamente imposible que el proyecto logre pasar los cuatro debates de la primera vuelta antes del 16 de diciembre.

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martes, 27 de octubre de 2026

Concepto oficial de Voto Católico Colombia al Proyecto de Ley 215 de 2026 Cámara sobre prohibición de la maternidad subrogada

Desde Voto Católico Colombia tuvimos la oportunidad de intervenir en la Audiencia Pública sobre el Proyecto de Ley 215 de 2026 Cámara convocado por la Comisión Primera de la Cámara de Representantes. En la Audiencia Pública sólo se concedió dos minutos, mas uno adicional para concluir, como parte de la exposición, de forma tal que buena parte de la exposición que desarrollamos en este concepto tuvo que ser omitida. En este sentido, hemos querido compartirles el texto concepto de nuestro concepto, además de la exposición hecha ante la Comisión.

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miércoles, 21 de octubre de 2026

Movimiento Laicos por Colombia respalda a la Ministra Ilva Myriam Hoyos en su petición de derogar la Resolución 1350 de 2026

El Dr. Carlos Corsi Otálora en su calidad de presidente del movimiento Laicos por Colombia ha enviado una carta a la Dra. Ilva Myriam Hoyos, Ministra de Educación, en respaldo a su petición al presidente Abelardo de la Espriella para derogar la Resolución 1350 de 2026, expedida por el gobierno de Gustavo Petro para imponer la Ideología de Género en todos los niveles del Estado y de las instituciones de salud y educativas. La resolución fue expedida el 10 de julio, poco antes de entregar el poder, y en ella se pretende promulgar por vía administrativa la “Ley Trans” que fue rechazada en el Congreso de la República, con el nombre “Política Nacional Intersectorial de Sexualidad, Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos”.

El pasado 21 de septiembre, la ministra envió un oficio a Andrés Barreto González, secretario jurídico de la Presidencia de la República, en el que solicita «acciones urgentes» para derogar la Resolución 1350 de 2026. El Ministerio de Educación le solicita a la Presidencia adoptar dos medidas concretas e inmediatas. En primer lugar, revisar el acto administrativo mediante el cual se adoptó la política, proceso que deberá contar con la participación activa de los cuatro ministerios involucrados. En segundo lugar, y mientras se adelanta dicha revisión, pide que se expida una directiva presidencial que ordene la suspensión de cualquier medida relacionada con la implementación de la política, así como un inventario de las acciones que ya hayan sido ejecutadas en el marco de la misma.

En su carta, el Dr. Carlos Corsi apoya la iniciativa de derogación de la resolución “que unos grupúsculos habían logrado implantar mediante la Resolución 1350 de 2026, del anterior Gobierno, que, pretendió infiltrar una falsa educación sexual en el Sistema Escolar”. Desde el movimiento también invitan a los ciudadanos a enviar sus mensajes de apoyo a la ministra, con copia al presidente de la república.

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viernes, 16 de octubre de 2026

ATENCIÓN: Ministra de Salud pide mantener la situación legal del aborto frente al proyecto de protección constitucional a la vida desde la fecundación


El pasado 15 de octubre la comisión primera de la Cámara de Representantes convocó a Audiencia Pública sobre el Proyecto de Acto Legislativo 114 de 2026 Cámara que busca modificar el artículo 11 de la Constitución Política para establecer la protección del derecho a la vida desde la fecundación. Una de las presentación intervinientes fue la del Dr. Ricardo Luque Núñez, delegado del Ministerio de Salud y Protección Social, a nombre de la ministra Ana María Vesga Gaviria. Aunque la presentación fue apenas un resumen del concepto emitido por el ministerio, en él, especialmente en su conclusión, queda claro que la postura del ministerio es que la protección a la vida no riña

Transcribimos la intervención completa del delegado del Ministerio (Subrayas nuestras):

El Ministerio de Salud y Protección Social expresa su pleno respeto por las deliberaciones y decisiones que adopte el Congreso de la República en ejercicio de sus competencias constitucionales. Por lo tanto, esta intervención constituye una oportunidad para aportar elementos que contribuyen a valorar la iniciativa desde la responsabilidades del sector salud, presentando consideraciones con el propósito de apoyar un examen informado de sus alcances, de su relación con las garantías reconocidas y de las condiciones necesarias para hacer efectiva la protección del embarazo, toda vez que una modificación del artículo 11 puede incidir en la interpretación de otros derechos y en las obligaciones que ya le asisten al Estado en su garantía.

La protección de la vida en gestación ya cuenta con un desarrollo amplio en  el ordenamiento jurídico colombiano. La Constitución y la jurisprudencia reconocen ese deber estatal de protección que se concreta en distintos ámbitos, entre ellos la atención en salud. En consecuencia, el análisis del proyecto del acto legislativo parte de una protección existente cuyo alcance ha sido desarrollado por la Corte Constitucional y que orienta de manera permanente la actuación de las autoridades, entre otras las de este ministerio. Es así que el artículo 11 ya reconoce la inviolabilidad del derecho a la vida. Se considera que la ausencia de una referencia expresa a la fecundación no significa que el ordenamiento carezca de un deber de protección prenatal. Al respecto, la sentencia C-355 del 2006, la C-327 del 2016 y la C-055 del 2022 de la Corte Constitucional, como lo menciona el proyecto de acto legislativo, ya han desarrollado esa protección y su relación con la garantía de las mujeres y personas con capacidad de gestar. En este sentido, se considera que el ordenamiento jurídico vigente ya establece un mandato constitucional de protección de la vida prenatal, cuyo cumplimiento exige del Estado adoptar medidas concretas para hacerla efectiva en armonía con los derechos de las mujeres y las personas con capacidad de gestar.

Igualmente se debe tener en cuenta que la protección de la vida en gestación, conforme lo indica el ordenamiento jurídico, se realiza de manera esencial a través de la protección de la mujer embarazada o persona con capacidad de gestar. De esta manera, las acciones que ya se desarrollan de manera permanente se centran en la atención prenatal, la identificación temprana de los riesgos, el tratamiento oportuno de las complicaciones y el acompañamiento durante la gestación. Adicionalmente sobre este tema, el artículo 43 de la Constitución ya establece que la mujer debe recibir especial asistencia y protección del Estado durante el embarazo y después del parto. En el sector salud, este mandato ha implicado garantizar una atención que responda a sus necesidades y tenga en cuenta tanto al acompañamiento que requiere como las dificultades que puede enfrentar para acceder a los servicios, así como a las decisiones reproductivas que puede tomar en el marco de su autonomía y en concordancia con la jurisprudencia de la Corte Constitucional.

Cabe la pena señalar que nuestro ordenamiento ya reconoce a la mujer embarazada como sujeto especial de especial protección constitucional y el marco internacional de los derechos humanos reconoce la maternidad segura como un derecho humano. Es así que las acciones que se adelantan para promover una maternidad saludable son una forma concreta de proteger la vida en gestación. En ese sentido, el Ministerio de Salud y Protección Social adelanta acciones como la atención preconcepcional y controles prenatales, la atención del parto y cuidado después del nacimiento, la prevención de las complicaciones y la atención de emergencias obstétricas, el acceso a servicios y continuidad de la atención, la promoción del parto digno respetado y humanizado que es Ley 2244 del 2022, de esta misma institución, del Congreso de la República, atención integral al duelo por pérdida gestacional o perinatal, articulación de la maternidad segura con los derechos sexuales y reproductivos.

Por otra parte, la Corte Constitucional ha señalado que la protección de la vida en gestación es gradual e incremental, es decir, que su alcance jurídico varía conforme avanza el embarazo y debe armonizarse con los derechos de la mujer, de acuerdo con el principio de proporcionalidad establecido por la propia Corte Constitucional. En este sentido, el deber de protección prenatal se desarrolla conjuntamente con la garantía del derecho a la salud de la mujer, su dignidad y sus derechos reproductivos, incluido el respeto por su autonomía para tomar decisiones sobre su reproducción. Se comprende que la gradualidad no significa que se pueda aplazar el cuidado prenatal, ya que la mujer necesita atención desde las primeras etapas y durante todo el embarazo. Lo que exige este criterio es que las medidas jurídicas de protección se examinen junto con sus efectos sobre otros derechos para evitar que una decisión termine dejando sin protección a la mujer.

En tal sentido, en Colombia se reconocen los derechos sexuales y los derechos reproductivos, entre ellos la autonomía reproductiva, que implica reconocer a la mujer como participante en las decisiones que afectan su cuerpo, su salud y su proyecto de vida. Desde la atención en salud, su respeto requiere información comprensible, posibilidades de expresar su voluntad y ausencia de presiones que sustituyan la decisión. Esta autonomía se desarrolla en un marco jurídico que debe ofrecer garantías para su ejercicio. En consecuencia, se estima necesario que la formulación constitucional preserve las condiciones que permiten tomar decisiones informadas y acceder a los servicios ya reconocidos. Desde el sector salud es importante que una eventual reforma no se interprete como habilitación para suspender atenciones, exigir requisitos adicionales o trasladar a la mujer cargas de definición jurídica que corresponden a las autoridades.

Consideraciones constitucionales: El artículo…

H.R. David Gerardo Cote: Bueno, 30 segundos para que redondee, por favor.

Dr. Ricardo Luque Núñez: A ver, entonces eh concluyamos. Bueno, mencionamos, vamos a dejar el documento de todas formas, honorable representante.

Es así que mencionamos acá el caso de Artavia Murillo y otros contra Costa Rica, al igual el caso de Beatriz y otros contra El Salvador, y concluimos que en consecuencia se considera importante que la formulación y la aplicación de la eventual reforma preserven la autonomía reproductiva y los derechos reconocidos y eviten incertidumbres o nuevas barreras de atención…

En resumen: el ministerio de salud y proyección social no se opone a que el congreso de la república modifique la constitución para establecer el derecho a la vida desde la fecundación, siempre y cuando se “preserven la autonomía reproductiva y los derechos reconocidos”, es decir, mientras no se afecte la jurisprudencia de la Corte Constitucional en cuanto al aborto libre hasta la semana 24 de gestación, y en las tres causales de la C-355 de 2006 hasta el segundo inmediatamente anterior al parto (o incluso después, a juzgar por la T-388 de 2009).

¿Es esta la postura del gobierno nacional? ¿Es esa la postura del presidente de la Espriella, que hizo campaña presentándose como “provida”? Pretender que el proyecto de acto legislativo proteja el derecho a la vida del que está por nacer desde el momento de la fecundación y que deje intacta la permisividad del aborto, es hacer al proyecto inane, tal y como dice el concepto del ministerio cuando dice que “la protección de la vida en gestación ya cuenta con un desarrollo amplio en  el ordenamiento jurídico colombiano”. Resulta de una crueldad cínica que se afirme que en Colombia se protege la vida en gestación invocando precisamente aquellas sentencias en que se permite el desmembramiento de niños perfectamente viables fuera del útero bajo la libre decisión de la mujer.

La premisa fundamental de la Corte Constitucional en la sentencia C-355 de 2006 para desconocer los precedentes jurisprudenciales y despenalizar el aborto, era que en Colombia la vida en gestación se protege como un bien jurídico, no como un derecho fundamental. Según la corte, ante la supuesta incapacidad para definir científicamente el momento en que comienza la vida humana, no podía reconocer al nasciturus como sujeto de derechos, y por lo tanto, en el caso del aborto no había realmente un conflicto de derechos, el derecho del niño y el de la madre, sino un conflicto entre los derechos de la mujer y la vida en gestación como bien jurídico protegido. De ahí, que al no proceder el juicio de proporcionalidad entre dos derechos, la Corte pudiera permitirse sostener que la protección de los derechos de la mujer exigía permitir el asesinato del niño en su vientre.

Según la Corte, no puede tener derecho a la vida el que no puede ser sujeto de derechos, y eso es de lo que se ha valido para permitir el aborto a la libre disposición y voluntad de la madre, pues al no haber un derecho involucrado, nada hay que deba limitar esa libre voluntad y “autonomía reproductiva” de la mujer. Resulta igualmente desvergonzado afirmar que “la protección de la vida en gestación es gradual e incremental”, cuando la propia Corte ha dicho que no existe ningún límite temporal para la realización del aborto y con esa excusa ha avalado la comisión de infanticidio en la sentencia T-388 de 2009.

Eso es lo que busca corregirse a través del Proyecto de Acto Legislativo. No existe protección alguna a la vida en gestación si puede impunemente eliminarse al sujeto de ese derecho a la vida. Hasta que no se reconozca al nasciturus como sujeto del derecho a la vida, no puede decirse que en Colombia exista protección alguna a la vida en gestación.

Si el gobierno nacional de Abelardo de la Espriella pretende que la reforma constitucional del artículo 11 deje intacta la jurisprudencia de la Corte Constitucional en materia de aborto, debería quitarse el título de “provida” y reconocer que está defendiendo, justificando y apoyando el aborto en Colombia. Así como debería dejar de decir que van a combatir la Ideología de Género, mientras sus ministros y delegados ante el Congreso hablan de “persona con capacidad de gestar”.

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miércoles, 14 de octubre de 2026

Editorial: ¿No es provida la Iglesia Católica?

El pasado 2 de octubre, el Papa León XIV respondió a unos periodistas que le preguntaban sobre el otorgamiento de una condecoración a un político abortista por parte del arzobispo de Chicago Blaise Cupich:

"Alguien que dice 'Estoy en contra del aborto, pero estoy a favor de la pena de muerte' no es realmente provida", sentenció el pontífice. Luego, añadió una crítica directa al trato de otros grupos vulnerables: "Alguien que dice 'Estoy en contra del aborto, pero estoy de acuerdo con el trato inhumano a los inmigrantes en Estados Unidos', no sé si eso es ser provida".

El argumento no es nuevo, hace parte del argumentario habitual del sector progresista del episcopado estadounidense para justificar su complacencia con los políticos abortistas, al afirmar que la doctrina moral es como la túnica inconsútil de Cristo, que no puede fragmentarse en temas específicos, sino que debe ser tomada como un todo. Este argumento, curiosamente lejos de ser utilizado para defender en rigor la integridad de la moral católica, es esgrimido con la intención opuesta: minimizar el problema del aborto al ponerlo al mismo nivel que otras causas de “justicia social” como la inmigración, el desempleo, la pena de muerte, etc. El resultado no es el rigorismo sino el indiferentismo moral. Los obispos izquierdistas se excusan de no combatir el aborto, argumentando que los derechistas tampoco defienden las otras causas.

Esta postura, que el Papa León XIV ha hecho suya, ya fue desmentida por Benedicto XVI en su exhortación apostólica postsinodal Sacramentum Caritatis:

83. Es importante notar lo que los Padres sinodales han denominado coherencia eucarística, a la cual está llamada objetivamente nuestra vida. En efecto, el culto agradable a Dios nunca es un acto meramente privado, sin consecuencias en nuestras relaciones sociales: al contrario, exige el testimonio público de la propia fe. Obviamente, esto vale para todos los bautizados, pero tiene una importancia particular para quienes, por la posición social o política que ocupan, han de tomar decisiones sobre valores fundamentales, como el respeto y la defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su fin natural, la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas. Estos valores no son negociables. Así pues, los políticos y los legisladores católicos, conscientes de su grave responsabilidad social, deben sentirse particularmente interpelados por su conciencia, rectamente formada, para presentar y apoyar leyes inspiradas en los valores fundados en la naturaleza humana- Esto tiene además una relación objetiva con la Eucaristía (cf. 1 Co 11,27-29). Los Obispos han de llamar constantemente la atención sobre estos valores. Ello es parte de su responsabilidad para con la grey que se les ha confiado.

En la cual recoge una idea que ya estaba presente en la Nota doctrinal de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre algunas cuestiones relativas al compromiso y la conducta de los católicos en la vida política:

Cuando la acción política tiene que ver con principios morales que no admiten derogaciones, excepciones o compromiso alguno, es cuando el empeño de los católicos se hace más evidente y cargado de responsabilidad. Ante estas exigencias éticas fundamentales e irrenunciables, en efecto, los creyentes deben saber que está en juego la esencia del orden moral, que concierne al bien integral de la persona. Este es el caso de las leyes civiles en materia de aborto y eutanasia (que no hay que confundir con la renuncia al ensañamiento terapéutico, que es moralmente legítima), que deben tutelar el derecho primario a la vida desde de su concepción hasta su término natural. Del mismo modo, hay que insistir en el deber de respetar y proteger los derechos del embrión humano. Análogamente, debe ser salvaguardada la tutela y la promoción de la familia, fundada en el matrimonio monogámico entre personas de sexo opuesto y protegida en su unidad y estabilidad, frente a las leyes modernas sobre el divorcio. A la familia no pueden ser jurídicamente equiparadas otras formas de convivencia, ni éstas pueden recibir, en cuánto tales, reconocimiento legal. Así también, la libertad de los padres en la educación de sus hijos es un derecho inalienable, reconocido además en las Declaraciones internacionales de los derechos humanos. Del mismo modo, se debe pensar en la tutela social de los menores y en la liberación de las víctimas de las modernas formas de esclavitud (piénsese, por ejemplo, en la droga y la explotación de la prostitución). No puede quedar fuera de este elenco el derecho a la libertad religiosa y el desarrollo de una economía que esté al servicio de la persona y del bien común, en el respeto de la justicia social, del principio de solidaridad humana y de subsidiariedad, según el cual deben ser reconocidos, respetados y promovidos «los derechos de las personas, de las familias y de las asociaciones, así como su ejercicio». Finalmente, cómo no contemplar entre los citados ejemplos el gran tema de la paz. Una visión irenista e ideológica tiende a veces a secularizar el valor de la paz mientras, en otros casos, se cede a un juicio ético sumario, olvidando la complejidad de las razones en cuestión. La paz es siempre «obra de la justicia y efecto de la caridad» exige el rechazo radical y absoluto de la violencia y el terrorismo, y requiere un compromiso constante y vigilante por parte de los que tienen la responsabilidad política.

Es de aquí de donde surgió el concepto de los “principios no negociables”, expresión algo desafortunada pues implicaría que hay otros principios que sí se podrían negociar, que esencialmente trata de expresar la realidad de que en las agendas políticas modernas se defiende la permisividad y la promoción de actos que son intrínsecamente perversos y contrarios al derecho natural. No hay punto de comparación entre defender el asesinato de un inocente y defender el control de la inmigración ilegal, o la licitud de la pena de muerte.

Ahora, es precisamente este último punto el que resulta de mayor gravedad, no sólo porque el Papa está poniendo al mismo nivel el asesinato deliberado de un ser humano inocente, con la ejecución, por parte de la autoridad pública, de un criminal condenado por la justicia, sino porque la licitud moral de la pena de muerte es algo que ha sido afirmado por la Iglesia a través de los siglos. Y no podría ser de otra manera, pues el mismo Jesús ante Pilato le recordó que la autoridad para sentenciar a muerte le había sido dada “de lo alto” (Jn 19, 11), y ya en la cruz, San Dimas reconoció que su condena muerte, a diferencia de la de Cristo, era justa y merecida (Lc 23, 41). Recordamos pues, algunos de los ejemplos más notables de reafirmación de esta doctrina infalible.

Haz el bien y recibirás sus alabanzas; de hecho, la autoridad es un ministro de Dios para bien tuyo; pero si haces el mal, teme, pues no en vano lleva la espada; ya que es ministro de Dios para aplicar el castigo al que obra el mal. (Romanos 13, 1-4).

Hay algunas excepciones, sin embargo, a la prohibición de no matar, señaladas por la misma autoridad divina. En estas excepciones quedan comprendidas tanto una ley promulgada por Dios de dar muerte como la orden expresa dada temporalmente a una persona. Pero, en este caso, quien mata no es la persona que presta sus servicios a la autoridad; es como la espada, instrumento en manos de quien la maneja. De ahí que no quebrantaron, ni mucho menos, el precepto de no matarás los hombres que, movidos por Dios, han llevado a cabo guerras, o los que, investidos de pública autoridad, y ateniéndose a su ley, es decir, según el dominio de la razón más justa, han dado muerte a reos de crímenes. (San Agustín. La Ciudad de Dios. Libro I, c. 21)

De la potestad secular afirmamos que sin pecado mortal puede ejercer juicio de sangre, con tal que para inferir la vindicta no proceda con odio, sino por juicio, no incautamente, sino con consejo. (Inocencio III, Profesión de fe propuesta a Durando de Huesca y a sus compañeros valdenses, Denzinger 795)

Pues toda parte se ordena al todo como lo imperfecto a lo perfecto, y por ello cada parte existe naturalmente para el todo. Y por esto vemos que, si fuera necesaria para la salud de todo el cuerpo humano la amputación de algún miembro, por ejemplo, si está podrido y puede inficionar a los demás, tal amputación sería laudable y saludable. Pues bien: cada persona singular se compara a toda la comunidad como la parte al todo; y, por tanto, si un hombre es peligroso a la sociedad y la corrompe por algún pecado, laudable y saludablemente se le quita la vida para la conservación del bien común; pues, como afirma 1Co 5,6, un poco de levadura corrompe a toda la masa. (Santo Tomás de Aquino. Suma Teológica, II-II, q.64, a.2)

Esta clase de pecadores, de quienes se supone que son más perniciosos para los demás que susceptibles de enmienda, la ley divina y humana prescriben su muerte. Esto, sin embargo, lo sentencia el juez, no por odio hacia ellos, sino por el amor de caridad, que antepone el bien público a la vida de una persona privada. (Santo Tomás de Aquino. Suma Teológica, II-II, q.25, a.6, ad 2)

Aun en el caso de que se trate de la ejecución de un condenado a muerte, el Estado no dispone del derecho del individuo a la vida. Entonces está reservado al poder público privar al condenado del «bien» de la vida, en expiación de su falta, después de que, por su crimen, él se ha desposeído de su «derecho» a la vida. (Pío XII, Discurso a los participantes en el I Congreso Internacional de Histopatología del Sistema Nervioso. Los límites morales de los métodos médicos, n. 28, en 13 de septiembre de 1952)

Así pues, el Papa León debería reconocer que, según sus criterios, la Iglesia Católica no es provida, o al menos no lo fue durante 2000 años, hasta que Francisco decidió modificar el Catecismo para sustituir la doctrina infalible de la Iglesia por sus opiniones políticas personales. Esta es la verdadera gravedad del asunto: Más allá de las consideraciones prudenciales acerca de la conveniencia de la aplicación de la pena de muerte en la actualidad (Tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI la consideraban prácticamente innecesaria en la situación actual), la licitud moral de la pena de muerte es una verdad infalible que compromete a la escritura, a la Tradición Apostólica y al magisterio solemne de la Iglesia. Afirmar que la pena de muerte es “inadmisible” como han hecho Francisco y ahora León XIV, es afirmar que durante siglos el magisterio infalible de la Iglesia, de hecho, falló y sostuvo una enseñanza errónea. Y si la Iglesia pudo errar en ese asunto, podrá errar en todo lo demás. Se trata de un disparo directo contra la línea de flotación, no del movimiento provida, no del Partido Republicano, sino de la propia autoridad de la Iglesia.

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martes, 13 de octubre de 2026

15 de Octubre: Audiencia Pública en la Comisión Primera de la Cámara sobre el Proyecto de protección constitucional de la vida desde la fecundación

La Comisión Primera de la Cámara de Representantes ha convocado a una Audiencia Pública sobre el Proyecto de Acto Legislativo 114 de 2026 Cámara, que busca establecer la protección constitucional de la vida humana desde el momento de la fecundación. El proyecto busca modificar el artículo 11 de la Constitución Política de Colombia para introducir la expresión “La vida humana existe desde la fecundación y gozará de protección constitucional durante todas las etapas de su desarrollo. El ser humano en gestación es sujeto de especial protección constitucional.”

La Audiencia Pública es una sesión informal que permite a los Congresistas escuchar a los representantes de la sociedad civil y los ciudadanos que a título particular quieran intervenir para expresar su parecer respecto de los proyectos en trámite o los temas discutidos por el Congreso. El número de las intervenciones y la calidad de los intervinientes también permite a los congresistas probar el apoyo social y por parte de los grupos de interés que pueden tener las diferentes iniciativas.

La Audiencia Pública se llevará a cabo el Jueves 15 de Octubre de 2026 en el Salón Boyacá del Capitolio Nacional. Podrán participar todos los que se inscriban oportunamente y envíen copia de sus intervenciones al correo debatescomisionprimera@camara.gov.co antes de las 4:00 PM del miércoles 14 de Octubre. Para inscribirse, pueden hacerlo a través del siguiente link: https://forms.gle/mfEV7RJDN2Rium9T9

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martes, 29 de septiembre de 2026

Editorial: ¿Qué significa realmente la expresión «¡Viva Cristo Rey!»?


El Tribunal Superior de Bogotá ha revocado la decisión del Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá, que ordenaba al presidente Abelardo de la Espriella, y al presidente del Senado, Honorio Henríquez, ofrecer públicas disculpas públicas por el acto religioso realizado durante la ceremonia de posesión presidencial el pasado 7 de agosto. Aunque el Presidente ya había ofrecido tales disculpas en una alocución pública el domingo 30 de agosto, en la cual volvió a despedirse gritando “¡Viva Cristo Rey!”, la sentencia deja sin efecto la peor parte del fallo del juez laboral: La que ordenaba al presidente “expedir una directiva dirigida a los servidores públicos, con el propósito de garantizar el respeto por la neutralidad religiosa en los actos oficiales.”

Esta nueva sentencia, que vemos previsible que terminará siendo objeto de revisión por parte de la Corte Constitucional, puede servir de respaldo para la defensa de las ceremonias de carácter religioso en los establecimientos públicos. El fallo además, toca tangencialmente la gran contradicción fundamental en torno de la supuesta “neutralidad religiosa” del Estado, pues señala que justo antes de la ceremonia religiosa objeto de la tutela, el protocolo exigía al mandatario jurar ante Dios el respeto de la constitución. Pero también, que el Congreso de la República “por antonomasia representa la voluntad popular y conocido como el recinto de la democracia colombiana, institución que integra todos los matices y tendencias ideológicas dado su carácter democrático”, y que “El acto de posesión presidencial es preponderantemente político”, y por ende “son más libres a la hora de sentar posiciones políticas o responder críticas de la oposición”.

Sin decirlo explícitamente, el Tribunal reconoce que las pretensiones laicistas de extirpar toda huella de la religión del espacio público, establecen un criterio de exclusión que acaba dejando por fuera de la representatividad democrática a la inmensa mayoría de la población, que no sólo profesa una religión, sino que la considera un aspecto fundamental e irrenunciable de sus vidas. En nombre del “Estado laico y neutral” se acaba por negar el supuesto pluralismo que tal neutralidad afirmaba proteger.

Ahora bien, existe un apartado de la sentencia que resulta, sin embargo, terriblemente preocupante, pues pretender la defensa de las expresiones religiosas vaciando de todo contenido el acto religioso, es tal vez peor que su directa prohibición. El tribunal afirma:

“En cuanto a la aclamación de Abelardo De La Espriella cuando dice: ‘Viva Cristo Rey’ tiene su origen en México en los albores del siglo XX, convertido en grito de resistencia de los creyentes católicos antes de ser asesinados por los pelotones de fusilamiento de la dictadura antirreligiosa que gobernó dicha nación. Sin embargo, desde el punto de vista secular o laico, puede entenderse como un referente de resistencia ante la injusticia y resiliencia ante la adversidad; igualmente, puede tener como propósito resaltar el coraje de quienes defienden hasta el final sus valores y principios. Corresponden a figuras o recursos de la retórica propios del discurso político para conectar más fácilmente con la ciudadanía, construir imágenes de lucha o imprimir mayor fuerza o expresividad al mensaje político que se está transmitiendo”.

Es absurdo que al mismo tiempo que se reconozca el contexto específico de las medidas anticatólicas del gobierno de Plutarco Elías Calles en México, se quiera sustraer todo contenido religioso a la expresión. Mas aún, la última parte del párrafo de la sentencia, parecería afirmar justamente aquello que es motivo de nuestros temores y reservas con el nuevo gobierno: Que la expresión “¡Viva Cristo Rey!” se haya convertido en simple eslogan de campaña, sin ningún contenido político real.

La expresión “¡Viva Cristo Rey!” surgió en los años 20, antes incluso del estallido de la Guerra Cristera en México, al interior de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana, donde fieles laicos, como el Beato Anacleto González Flórez luchaban por la defensa de la Fe Católica frente a la persecución laicista del gobierno revolucionario del PRI. Tras el inicio de la rebelión cristera en 1926, la expresión se convirtió en el grito de guerra de los Cristeros.

Esto no quiere decir que la expresión sea un simple eslogan, como pretende hacer ver el Tribunal. Precisamente la elección de la imagen de Cristo Rey como bandera política corresponde en el tiempo a la formulación del dogma de la Realeza Social de Nuestro Señor Jesucristo, primero por el Papa León XIII en su encíclica Annum Sacrum, y reafirmada posteriormente con el establecimiento de la festividad de Cristo Rey en la encíclica Quas Primas por parte del Papa Pío XI en 1925. La expresión “¡Viva Cristo Rey!” es justamente la expresión que manifiesta el compromiso por el reinado de Cristo y la oposición al laicismo y la “neutralidad” religiosa del Estado:

Una consagración así, aporta también a los Estados la esperanza de una situación mejor, pues este acto de piedad puede establecer y fortalecer los lazos que unen naturalmente los asuntos públicos con Dios. En estos últimos tiempos, sobre todo, se ha erigido una especie de muro entre la Iglesia y la sociedad civil. En la constitución y administración de los Estados no se tiene en cuenta para nada la jurisdicción sagrada y divina, y se pretende obtener que la religión no tenga ningún papel en la vida pública. Esta actitud desemboca en la pretensión de suprimir en el pueblo la ley cristiana; si les fuera posible hasta expulsarían a Dios de la misma tierra. (León XIII, Annum Sacrum)

Y si ahora mandamos que Cristo Rey sea honrado por todos los católicos del mundo, con ello proveeremos también a las necesidades de los tiempos presentes, y pondremos un remedio eficacísimo a la peste que hoy inficiona a la humana sociedad. Juzgamos peste de nuestros tiempos al llamado laicismo con sus errores y abominables intentos; y vosotros sabéis, venerables hermanos, que tal impiedad no maduró en un solo día, sino que se incubaba desde mucho antes en las entrañas de la sociedad. Se comenzó por negar el imperio de Cristo sobre todas las gentes; se negó a la Iglesia el derecho, fundado en el derecho del mismo Cristo, de enseñar al género humano, esto es, de dar leyes y de dirigir los pueblos para conducirlos a la eterna felicidad. Después, poco a poco, la religión cristiana fue igualada con las demás religiones falsas y rebajada indecorosamente al nivel de éstas. Se la sometió luego al poder civil y a la arbitraria permisión de los gobernantes y magistrados. Y se avanzó más: hubo algunos de éstos que imaginaron sustituir la religión de Cristo con cierta religión natural, con ciertos sentimientos puramente humanos. No faltaron Estados que creyeron poder pasarse sin Dios, y pusieron su religión en la impiedad y en el desprecio de Dios. (Pío XI, Quas Primas)

Rey es quien gobierna una sociedad por su propio derecho personal, ejerciendo legítimamente todos los poderes: Legislar, ejecutar y juzgar. Afirmar que Cristo es Rey, es reconocer que Él, en tanto que hombre, ha recibido de Dios “todo poder en el Cielo y en la Tierra” (Mt 28, 18), que Él tiene derecho de reinar sobre todas las realidad humanas, sobre la sociedad en su conjunto, sobre la política y sus instituciones. No tiene sentido gritar “¡Viva Cristo Rey!” sin afirmar que todas las autoridades políticas se deben a su suprema autoridad y a Él deben estar sujetas; que el orden político y jurídico debe fundarse en el Derecho Natural como reflejo del propio Verbo de Dios en las criaturas, y reconocer a las realidades establecidas por el Derecho Divino, como la Iglesia Católica fundada por el mismo Cristo, con pleno derecho para llevar el Evangelio por toda la Tierra, “para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el Cielo, en la tierra y en el abismo” (Fil 2, 10). Finalmente, no se puede gritar “¡Viva Cristo Rey!” sin afirmar el deber de los gobernantes de pedir pública y oficialmente a Cristo que reine sobre nuestras sociedades, reconociendo que sólo su gracia santificante puede garantizar el verdadero Bien Común.

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miércoles, 16 de septiembre de 2026

ALERTA: Congresistas quieren crear una “Comisión de la Verdad” para investigar abusos en el clero

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Un grupo de 11 congresistas de izquierda, han presentado el Proyecto de Ley 331 de 2026 Cámara con el fin de crear una “Comisión Nacional de Investigación para el Esclarecimiento de la Verdad y  reparación integral a las víctimas de delitos de abuso sexual en contextos clericales y religiosos”. El proyecto busca crear un órgano adscrito a la Defensoría del Pueblo con el fin de investigar a la Iglesia Católica y producir documentos que soporten una narrativa de señalamiento y acusación a la Iglesia Católica como “entorno especialmente propicio para los abusos”.

Los autores del proyecto son los congresistas Laura Isabel Vera Zapata (Pacto Histórico), María Fernanda Carrascal Rojas (Pacto Histórico), Mauricio Andrés Toro Orjuela (Alianza Verde), Alix Yirley Vargas Torrado (Partido Liberal), Andrea Padilla Villarraga (Alianza Verde), David Ricardo Racero Mayorca (Pacto Histórico), Deyci Alejandra Omaña Ortiz (Pacto Histórico), Jennifer Dalley Pedraza Sandoval (Dignidad & Compromiso), Kamelia Edith Zuluaga Navarro (Pacto Histórico), Luis Carlos Rúa Sánchez (Alianza Verde), Sandra Claudia Chindoy Jamioy (Pacto Histórico).

Esta es la segunda vez que se presenta esta misma iniciativa, luego de que la presentada en la anterior legislatura fuera archivada por falta de trámite. Frente a la versión anterior, le han corregido la adjudicación de competencias correspondientes a los órganos judiciales y se han eliminado ciertas acusaciones temerarias que carecían de ninguna fundamentación. Sin embargo, los elementos esenciales del proyecto se mantienen, y son los que aseguran la ausencia total de verdad como intención de los proponentes.

En primer lugar, los congresistas pretenden estar atendiendo una problemática que no son capaces de demostrar. En la exposición de motivos se presentan algunas cifras acerca del abuso sexual infantil, así como el informe de recomendaciones del Comité de los Derechos del Niño 2026, y los datos aportados por la Fiscalía General de la Nación sobre personas indiciadas por delitos sexuales bajo la etiqueta “religioso” como profesión. Sin embargo, tanto los datos aportados por el ICBF como los de la Fundación PLAN, evidencian la irrelevancia estadística del abuso por parte de clérigos o religiosos frente a la problemática del abuso sexual infantil en Colombia: Frente a más de 75.000 casos de delitos sexuales contra menores entre 2022-2025, la Fiscalía reporta 110 religiosos procesados por delitos sexuales entre 2006-2026, englobando indiciados, investigados, en juicio o condenados.

Los congresistas, a pesar de que en el artículo 1 afirman que el proyecto se aplica “a todas las confesiones religiosas con presencia en el territorio nacional (…) sin distinción de jerarquía o denominación”, y en artículo 4 hablen de “Enfoque de laicidad y neutralidad estatal”, apuntan directamente a la Iglesia Católica como objetivo de sus investigaciones. En el propio artículo 1 se habla de “instituciones, comunidades, diócesis, arquidiócesis, congregaciones o entidades vinculadas”. En el artículo 5 se mencionan los “archivos eclesiásticos” y se faculta a la Comisión para “acceder a instalaciones de instituciones religiosas o clericales”. No se utilizan para tales enumeraciones sino exclusivamente las denominaciones que corresponden a la religión cristiana en general, y a la estructura jerárquica de la Iglesia Católica en particular. De igual modo, en la exposición de motivos se menciona únicamente a la Iglesia Católica como ejemplo de confesión religiosa investigada por abusos sexuales.

El propósito de la Comisión es la sistematización de la información con el fin de elaborar un informe sobre el abuso sexual en contextos religiosos, es decir, justificar la existencia del problema que, en principio, le da origen. No es, por tanto, posible esperar por parte de la Comisión ninguna objetividad o imparcialidad en la determinación de unos hechos de los cuales depende la justificación de su propia existencia y actividad. Si la tal comisión encontrara que no existe una problemática significativa de abuso sexual en contextos religiosos, tendría que admitir que gastaron en vano el dinero de los contribuyentes durante cinco años. Por el contrario, el artículo 10, que establece la anterior vigencia, también prevé que “podrá ser prorrogada por el mismo tiempo, siempre que no se haya cumplido el objetivo e intención principal de la creación de la Comisión”.

De ahí, que los congresistas partan de una cierta “presunción de culpabilidad”, por ejemplo, al echar en un mismo saco a sacerdotes denunciados, investigados y condenados, o al crear incentivos para la denuncia a través del artículo 13. Tales informes, registros y demás documentos producidos por la Comisión tendría, según el artículo 12 del proyecto, “valor de prueba trasladada en los incidentes de reparación integral”, lo cual apunta a la creación de megaprocesos, similares a los ocurridos en los EE.UU. contra la Iglesia Católica o lo Boy Scouts en los cuales se da por descontada la culpabilidad de la institución, se reúne a miles de personas que se declaran como víctimas en el proceso, para repartir los fondos de reparación que terminan en su mayoría en manos de las firmas de abogados.

En anteriores ocasiones hemos recalcado que la Iglesia, y especialmente el alto clero, necesitan una purificación. Hemos además reconocido que la Iglesia debe ser considerada legalmente responsable cuando se demuestra el encubrimiento de abusos sexuales. Sin embargo, proyectos como éste no prometen ni de lejos el conocimiento de la verdad, lo cual sólo puede esperarse de un proceso judicial con todas las garantías tanto para las víctimas como para los acusados, sino que únicamente buscan establecer una narrativa que fundamente una agenda política prestablecida. Si a principios de año, el proyecto 315/2025 Cámara contaba con el respaldo del gobierno Petro, esperamos que con el cambio de administración el gobierno de De la Espriella retire el apoyo al mismo.

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lunes, 14 de septiembre de 2026

Arrestan al productor Samuel Adrián, director del documental “Colombia: Fábrica de niños trans”

El pasado domingo 13 de septiembre, en el Aeropuerto El Dorado de la ciudad de Bogotá, fue arrestado el cantautor protestante Samuel Adrián, director del documental “Colombia: fábrica de niños trans”. La detención responde a un incidente de desacato por negarse a eliminar partes del documental en las que se denuncia la experimentación médica con menores de edad.

“Colombia: fábrica de niños trans” es un documental publicado en la plataforma Fundamento el 7 de diciembre de 2025 y luego de forma gratuita en YouTube el 17 de mayo de 2026. A lo largo del documental se denuncia la industria que se ha creado en Colombia en torno de los tratamientos y procedimientos de hormonización y mutilación genital o mamaria en niños, en particular la Clínica Valle del Lili en la ciudad de Cali. En particular, se destaca cómo se responsabiliza a los menores por los procedimientos y las consecuencias irreversibles de éstos, en una edad y etapa de su propio desarrollo en los cuales no logran comprender el impacto de tales en sus vidas.

El documental también ayudó a dar a conocer el caso de “Laura”, una adolescente de 15 años que fue sometida a bloqueadores de pubertad y hormonización con testosterona y luego una cirugía de “masculinización pectoral” (mastectomía) por parte de la clínica Valle del Lili. Posteriormente, la joven se arrepintió de los procedimientos realizados y comenzó a destransicionar, pero como algunos de sus efectos son irreversibles, presentó una demanda contra la clínica.

El arresto es consecuencia del desacato de Samuel Adrián a la orden del juzgado 13 Civil del Circuito de Cali que le ordenaba sacar de circulación el documental, o suprimir aquellas partes en las que se mostraba o menciona al Dr. Mario Angulo, endocrinólogo pediatra de la Clínica, especialmente las imágenes, obtenidas con una cámara escondida, en las cuales el Dr. Angulo explicaba los procedimientos, los riesgos y las consecuencias irreversibles en los menores de edad.

Según el Juzgado 16 Civil Municipal de Cali, y el Juzgado 13 Civil del Circuito de Cali, Samuel Adrián violó los “derechos al buen nombre, a la honra, a la intimidad, a la imagen y a la autodeterminación” del Dr. Mario Angulo, al exponerlo públicamente en su nombre, imagen, voz y el logo de la entidad para la cual trabaja. Para el juez, el documental “individualiza al accionante, lo identifica como profesional, lo vincula nominativa y visualmente con una institución concreta y lo inserta en una narrativa audiovisual que, lejos de permanecer en el ámbito de la crítica protegida, proyecta sobre él una carga axiológica negativa particularmente intensa”.

Sin embargo, la sentencia judicial parece omitir el hecho de que el Dr. Mario Angulo es una persona públicamente reconocida, que su vinculación con la Clínica y con los procedimientos de “cambio de sexo” en menores de edad fueron primeramente expuestos por el propio Angulo en múltiples entrevistas a los medios de comunicación, como el Canal NTN24. Valga recordar que cuando en 2017 denunciamos la apertura de esta unidad en la Clínica, citamos al propio Dr. Angulo como fuente pública de la información. Luego nada de lo expuesto en el documental versa sobre aspectos privados de la vida del médico, o qué él mismo no haya dado a conocer por otras vías. Como expresó la defensa de Adrián, la tutela no cuestiona la veracidad de lo grabado, sino que busca "impedir que el material llegue al público".

Luego de conocerse el arresto, el presidente Abelardo de la Espriella se pronunció a través de su cuenta en X:

"Hago un llamado al Congreso: llegó la hora de legislar sobre los límites y prohibiciones de estos procedimientos en menores".

De la Espriella afirmó que conceptos jurídicos como el "libre desarrollo de la personalidad" y la "autonomía progresiva" han generado "profundos vacíos legales" que el Estado debe resolver por la vía legislativa. Lo sorpresivo de las declaraciones es que ya se encuentra radicado en el Proyecto de Ley 211 de 2026 Senado, radicado por más de 30 congresistas de la bancada del gobierno, en el cual se prohíben de forma tajante tales procedimientos. Sin embargo, en lugar de expresar el apoyo del ejecutivo a la iniciativa legislativa, el presidente habla de “establecer límites”, lo que sugeriría dejar rendijas abiertas para la continuidad de tales prácticas.

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miércoles, 9 de septiembre de 2026

Radican proyecto en el Congreso para proteger el derecho de los padres a elegir el tipo de educación sexual para sus hijos

El pasado 25 de agosto, un grupo de congresistas radicó en la Cámara de Representantes el Proyecto de Ley 273 de 2026 Cámara "Ley los Padres Educan", con el cual se busca garantizar el derecho preferente de los padres de familia a educar a sus hijos y a participar activamente en la formación que reciben en los colegios, especialmente en materia de educación sexual. La iniciativa responde a la creciente imposición, por parte del Estado, de la anticoncepción, el aborto, la promoción del libertinaje sexual y la ideología de género a través de los contenidos educativos.

El proyecto es autoría de los representantes a la Cámara Luis Miguel López Aristizábal (Partido Conservador), José Jaime Uscátegui Pastrana (Centro Democrático),Óscar Darío Pérez Pineda (Centro Democrático), Luz Marina Gordillo Salinas (Centro Democrático), Arledy Alvarado Patiño (Centro Democrático), Ingrid Marlen Sogamoso Alfonso (Partido Conservador), Juan Manuel Londoño (Partido Conservador), David Cote Rodríguez (Centro Democrático), Juan Felipe Corzo Álvarez (Centro Democrático) y los senadores Esteban Quintero Cardona (Centro Democrático), Gonzalo Baute González (Cambio Radical) y  Zandra María Bernal Rincón (Centro Democrático).

El proyecto reconoce el derecho preferente de los padres “de educar a sus hijos menores de edad y participar activamente en la formación de la educación sexual, promoviendo una enseñanza integral orientada en la afectividad, la responsabilidad, el respeto por la propia intimidad y el fortalecimiento de los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes." y ordena al Estado y los establecimientos de educación preescolar, básica y media “garantizar el derecho a la autonomía de los padres a educar a sus hijos menores de edad.” Por lo cual “los contenidos educativos y prácticas pedagógicas que se adopten y utilicen en las cátedras, currículos y/o contenidos transversales, sobre la educación para la sexualidad, deberán contar con la participación y acompañamiento de los padres o tutores legales, promoviendo principios y valores familiares.”

El proyecto establece la obligación de que los establecimientos educativos informen al inicio de cada año lectivo sobre el programa de formación de la educación para la sexualidad adoptado, el enfoque y contenido específico del programa, la identificación de los individuos y/o instituciones que impartirán los contenidos o realizarán las actividades, y las fechas en que se abordarán los contenidos en clases u otras actividades. También les ordena “habilitar un mecanismo formal, claro y accesible”  por el cual los padres, tutores o guardadores puedan manifestar la oposición de forma oportuna frente a los contenidos que se planea impartir en materia de educación sexual, “sin que ello conlleve sanciones o afectaciones académicas a los menores”.

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lunes, 7 de septiembre de 2026

23 de septiembre: Conmemoración del centenario de la Guerra Cristera en Bogotá

(Periódico La Esperanza) En conmemoración del centenario de la Guerra Cristera (1926–1929), el Círculo Tradicionalista Santafé de Bogotá invita a una velada dedicada a la memoria de quienes defendieron la Fe católica en medio de la persecución religiosa.

Intervendrá el Dr. Austreberto Martínez Villegas, historiador de la Ciudad de México, quien ofrecerá una conferencia sobre la Guerra Cristera, sus antecedentes y desarrollo, así como sobre la defensa de la Fe católica frente a la persecución religiosa emprendida por el régimen mexicano.

Participará asimismo el profesor Jesús Herrera, miembro del Círculo, quien abordará el contexto colombiano y los episodios de persecución religiosa sufridos por la Iglesia en Colombia, poniendo de manifiesto los vínculos y contrastes entre las experiencias de México y Colombia.

La conferencia se llevará a cabo el miércoles 23 de septiembre a las 6:00 PM en el Centro Parroquial de los Santos Ángeles Calle 28 # 32A - 07. (Bogotá). La entrada es libre, aunque se reciben aportes voluntarios para el apoyo de las actividades del círculo. La inscripción puede realizarse a través del siguiente formulario, o en el correo circulot.santafedebogota1538@gmail.com.

 

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jueves, 3 de septiembre de 2026

Ilva Myriam Hoyos entrará a remplazar a Viviane Morales en el Ministerio de Educación

Quién es Ilva Myriam Hoyos, la nueva ministra de Educación? - Chicanoticias  Noticias Líder en Montería, Córdoba y Colombia

El día de ayer, el presidente Abelardo de la Espriella sorprendió al anunciar la renuncia de Viviane Morales al cargo de Ministra de la Educación. Viviane Morales fue uno de los nombramientos más criticados por la izquierda, al considerar que su afiliación al cristianismo protestante representaba una amenaza para la imposición de la Ideología de Género en las instituciones educativas, una agenda compartida por los últimos gobiernos, desde Juan Manuel Santos hasta Gustavo Petro. En su lugar, el presidente ha nombrado a Ilva Myriam Hoyos, un nombramiento que no podemos dejar de celebrar como un enorme acierto, y hasta ahora, el mejor nombramiento de todo el gabinete actual.

A pesar de los ataques desde el progresismo, Viviane Morales nunca ha sido una defensora firme de la vida y la familia que muchos quisieran creer. Viviane Morales se hizo famosa en 2016 como promotora del Referendo “por el derecho a un padre y una madre” con el cual se buscaba revertir la aprobación de la adopción por parejas del mismo sexo por parte de la Corte Constitucional. El referendo alcanzó el umbral de firmas requerido, pero fue hundido en el tercer debate en el Congreso bajo presiones del gobierno Santos. Esa relevancia le permitió a Morales presentarse como candidata presidencial para las elecciones de 2018.

Sin embargo, la trayectoria previa de Viviane Morales en el congreso siempre mostró una inclinación mucho más liberal, y una clara tendencia, que denunciamos en su momento, a instrumentalizar el “voto cristiano” para ponerlo al servicio del santismo. En 2014, Viviane Morales acompañó la campaña de Juan Manuel Santos y difundió un video dirigido a los “cristianos y cristianas de Colombia” negando que él apoyara el aborto o el matrimonio homosexual, a pesar de que, como denunciamos en su momento, ambas agendas tuvieron pleno apoyo e impulso durante su administración.

En el Congreso, Morales fue autora del Proyecto de Ley 20 de 2015 Senado para reglamentar la objeción de conciencia, en el cual se recogía todos los pronunciamientos de la Corte Constitucional sobre el tema de aborto, restringiendo el derecho fundamental a su mínima expresión en el caso de los médicos que objeten la práctica del aborto y la eutanasia. Además los obligaba a registrarse como objetores, y a colaborar con la práctica del homicidio, prenatal o geriátrico, suministrando todo el discurso oficial sobre la práctica y remitiendo al paciente a un médico que sí haga la práctica. Morales también aprobó el Proyecto de Ley 56 de 2016 Senado sobre Técnicas de Reproducción Asistida a pesar de que rechazaron una proposición suya para excluir el alquiler de vientres.

Pero sobre todo su actividad fue determinante para el robo del resultado del Plebiscito en 2016. Luego de la victoria del NO en el Plebiscito sobre los acuerdos con la FARC, Viviane Morales y Carlos Alonso Lucio se apropiaron de los votos del NO, y pactaron con las FARC una “aclaración” del “enfoque de género” en los acuerdos, como si se refiriera exclusivamente al reconocimiento y protección especial de la mujer como víctima del conflicto. Gracias a su ambición política, queriendo adjudicarse la victoria electoral, Santos pudo desconocer el resultado en las urnas y aprobar los acuerdos por la puerta de atrás (el Congreso).

A diferencia de Morales, la Dra. Ilva Myriam Hoyos, en su calidad de Procuradora Delegada para la Familia, difundió un documento de 38 páginas, en el que analizaba en profundidad la inclusión de la ideología de género en los acuerdos con las FARC. Hoyos advirtió el “enfoque de género” se convertiría en una plataforma política de activismo ideológico para el movimiento feminista y lgtbi, que le ofrecería un marco jurídico y abundantes recursos públicos para la “transformación de imaginarios”, para “legitimar en todos los ámbitos de la vida social la identidad diversa”, así como para la promoción de la “no estigmatización en razón de la orientación sexual y la identidad de género diversa”.

A diferencia de Viviane Morales, que ha utilizado las causas conservadoras como plataforma de campaña política, para apoyar después a un gobierno progresista como el de Juan Manuel Santos, la Dra. Ilva Myriam Hoyos ha defendido con firmeza la vida y la familia, aún a riesgo de comprometer su cargo como Procuradora Delegada.

Así pues, la llegada de Ilva Myriam Hoyos al Ministerio de Educación es prácticamente inmejorable. Mientras que el nombramiento de Viviane Morales fue altamente criticado por la falta de experiencia en el sector educativo, la Dra. Hoyos ha sido docente en las universidades del Rosario, la Gran Colombia, ESAP, los Andes, Santo Tomás y el Externado en Colombia, así como en la Universidad de Salamanca y la Universidad de Navarra en España, la Universidad Católica de Chile y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey en México. También fue decana de la Facultad de Derecho y directora del Instituto de Humanidades de la Universidad de La Sabana. Es, por lo tanto, una reconocida educadora, además de su larga trayectoria en el servicio público y como experta en instituciones de la Iglesia Católica.

Así pues, celebramos este nombramiento, que podemos calificar como el primer gran acierto del nuevo gobierno, y extendemos nuestros deseos de que el paso de la Dra. Ilva Myriam Hoyos por el Ministerio de Educación esté coronado de los mejores frutos para nuestro país.

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lunes, 31 de agosto de 2026

Editorial: La neutralidad religiosa no existe

Abelardo de la Espriella ofreció disculpas por acto religioso durante su  posesión | AsuntosLegales.co

Tal y como habíamos advertido en nuestro editorial del pasado 24 de junio, no se puede ser proclamar a Cristo Rey y a la vez declararse leal a la Constitución Política de 1991, la cual fue concebida como instrumento ideológico para la secularización de la sociedad colombiana. Ya a menos de un mes de su posesión presidencial, Abelardo de la Espriella ha tenido que enfrentar esa contradicción, pues un juez le acaba de ordenar que pida disculpas públicas por “violar la neutralidad religiosa del Estado”, así como expedir una directiva presidencial para ordenar a todos los servidores públicos el abstenerse de actos semejantes.

No vamos a ahondar en la oposición esencial entre la agenda ideológica desplegada a partir de la Constitución y la restauración moral y espiritual de la nación colombiana. No se puede esperar que al mantener el tronco intacto, nos vayamos a librar de sus perniciosos frutos. Quisiéramos detenernos en lo que significa ese supuesto principio de la “neutralidad religiosa del Estado”, en virtud del cual se pretende expulsar a Cristo y a la virgen María de la esfera pública.

La idea de la “neutralidad religiosa del Estado” fue formulada por la Corte Constitucional, precisamente en la sentencia a partir de la cual se rechaza la Consagración Oficial de Colombia al Sagrado Corazón de Jesús. Según la Corte, la neutralidad del Estado frente a todas las religiones es la única forma de garantizar la igualdad entre todas las religiones. Así, cualquier manifestación a favor o en contra de una confesión religiosa determinada, violaría la imparcialidad del Estado.

Para la Corte, la tal neutralidad no puede garantizarse con la participación, en igualdad de condiciones, en múltiples actos de diferentes confesiones religiosas, como la “oración multirreligiosa” llevada a cabo en la posesión presidencial, en la cual participaron un obispo y un presbítero católicos, un pastor protestante y un rabino judío:

Por ello no es de recibo el argumento, según el cual la norma impugnada mantendría una igualdad de oportunidades entre todas las religiones, porque en el futuro cualquiera de ellas podría obtener también una consagración oficial de similar naturaleza. Ese criterio desconoce, de un lado, que una consagración religiosa oficial presenta un cierto sentido de exclusividad debido al carácter orgánico que tienen las creencias religiosas, por lo cual no podría un Estado consagrarse oficialmente a varias confesiones religiosas sin incurrir en decisiones contradictorias. Pero, incluso si se aceptara  que esas múltiples consagraciones son posibles, el argumento no es válido porque parte de un supuesto equivocado: considera que el pluralismo del Estado colombiano en materia religiosa es el resultado de una especie de competencia entre todas las religiones por acceder a los privilegios del Estado, cuando lo cierto es que tal pluralismo supone y deriva de la neutralidad estatal en esta materia. Sólo de esa manera se garantiza la autonomía, la independencia y la igualdad de todas las confesiones religiosas. Por ello los poderes públicos no pueden hacer manifestaciones públicas en favor o en contra de alguna confesión religiosa. El país no puede ser consagrado, de manera oficial, a una determinada religión, incluso si ésta es la mayoritaria del pueblo, por cuanto los preceptos constitucionales confieren a las congregaciones religiosas la garantía de que su fe tiene igual valor ante el Estado, sin importar sus orígenes, tradiciones y contenido. (Corte Constitucional, C-350/94, 7)

En este punto, puede verse con claridad como la pretendida “neutralidad” del Estado salta de la “imparcialidad” a la total “neutralización”. No se admite siquiera la presencia simultánea de diferentes confesiones religiosas, que la Corte acusa como contradictoria, sino que se exige la extinción de toda presencia de lo religioso en el ámbito del poder público.

Nótese la gran deshonestidad de la Corte, pues al señalar que “una consagración religiosa oficial presenta un cierto sentido de exclusividad debido al carácter orgánico que tienen las creencias religiosas” está admitiendo que la fe no es simplemente una preferencia personal, como podría ser la elección de una carrera, la práctica de un deporte o el gusto en términos gastronómicos. La cuestión sobre Dios es también la cuestión sobre el hombre: Su naturaleza, su razón de ser, su propósito en este mundo, su destino último. No puede separarse la fe de la Moral, de la idea de lo que es bueno o malo para la vida del ser humano. O como dijo en su momento el jurista español, Juan Vásquez de Mella:

El Estado neutro y el maestro neutro son dos formas de la irracionalidad, pues el hombre normal afirma, niega o duda, porque piensa y no declara en huelga el entendimiento en presencia de la realidad que interroga. El Estado que se declara neutral en todas las cuestiones que más interesan al  hombre, diciendo que ignora la verdad en Religión o en Moral, y, por lo tanto, en los fundamentos del Derecho, es un Estado que se jubila a sí propio, declarándose inepto para gobernar. (Obras Completas, Vol. 2, Págs. 343-344)

La Corte acierta al reconocer que es absurdo que el Estado participe al mismo tiempo de diferentes oraciones o celebraciones de diferentes religiones. Pero debería admitir igualmente que es absurdo que el no participar en ninguna sea garantía alguna de neutralidad. Si otorgarle un lugar de honra a la Santísima Virgen en los actos públicos es una declaración práctica de Catolicismo, ¿Qué es el vaciamiento de Dios que pretende la Corte sino una declaración práctica del ateísmo?

Esa es la deshonestidad, revestida de “neutralidad”, es la que ostentan los demandantes que atacan la realización de una oración en la posesión presidencial, a la vez que callaron cuando el presidente Petro tuvo en 2022 su “posesión espiritual” con rituales indígenas, o cuando la justicia se negó a exigir retractaciones al Presidente al blasfemar contra Jesús y María Magdalena.

No existe la neutralidad moral ni religiosa del Estado. Cada acción o decisión del Estado, cada ley expedida, cada acto de gobierno, emanan de una concepción metafísica de lo que es el ser humano y de lo que es bueno o malo según esa concepción. Detrás de la neutralización de la religión en la vida pública se esconde el propósito de sustituir los fundamentos metafísicos del orden social colombiano, por otros importados de la teología liberal: El non serviam (“no serviré”) que inauguró la rebelión de Lucifer ante Dios.

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jueves, 27 de agosto de 2026

Presentan proyecto de ley para prohibir los procedimientos de “cambio de sexo” en menores

El senador Andrés Forero, acompañado de otros senadores, presentó el proyecto de ley.

Un grupo de 30 Congresistas de diferentes partidos políticos han presentado el día de ayer el PL 211/2026 Senado a través del cual se busca la prohibición de toda terapia o procedimiento de “cambio de sexo” en menores de edad. La iniciativa se llama “Ley Laura: niños no experimento” en referencia al caso de “Laura”, una adolescente de 15 años que fue sometida a bloqueadores de pubertad y hormonización con testosterona y luego una cirugía de “masculinización pectoral” (mastectomía) por parte de la clínica Valle de Lili. Posteriormente, la joven se arrepintió de los procedimientos realizados y comenzó a destransicionar, pero algunos de sus efectos son irreversibles, y por eso presentaron una demanda contra la clínica.

El proyecto prohíbe en todo el territorio nacional el uso en menores de edad, de 1) Bloqueadores de la pubertad, 2) Terapias o procedimientos hormonales de “afirmación de género” y 3) Cirugías de “afirmación de género o cambio de sexo”. Se definen los procedimientos de “afirmación de género” como “intervenciones médicas orientadas a modificar las características sexuales de una persona para adecuarlas a una identidad de género distinta a su sexo biológico, mediante, 'medios farmacológicos o quirúrgicos.”

Aunque el proyecto define el concepto de sexo como “aquellas características genéticas y fenotípicas que diferencian, a hombres mujeres, siendo a nivel cromosómico el hombre XY y la mujer XX”, es cuestionable la adopción del lenguaje ideológico a través de expresiones como “afirmación de género”, que aunque sean del uso corriente por los adscriptos a la ideología de género, pretenden, a través de su deliberada ambigüedad, esconder la realidad material de lo que se hace en los menores, como la mutilación genital o mamaria.

El régimen sancionatorio no castiga a las familias ni a los adolescentes involucrados, sino que recae específicamente sobre los médicos y las instituciones de salud al tipificar la conducta como “falta grave contra la ética profesional” bajo la Ley 23 de 1981. En caso de reincidencia, los médicos podrían perder su licencia para ejercer la medicina hasta por cinco años, y las IPS enfrentarían la suspensión o revocatoria del certificado de habilitación.

La propuesta coincide con las medidas que se´han venido adoptando en múltiples países para la prohibición de estas prácticas. En Estados Unidos, 27 Estados han aprobado diversas leyes para prohibir los procedimientos de “cambio de sexo” en menores de edad. En Argentina, el gobierno de Javier Milei aprobó una medida similar el año pasado. En el Reino Unido, el gobierno prohibió la venta y suministro de bloqueadores de pubertad para menores de 18 años por vía privada. En Brasil, el Consejo Federal de Medicina prohibió también los mismos procedimientos en pacientes menores de 18 años. También se han presentado múltiples iniciativas legislativas similares en Italia, Suiza o Chile.

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miércoles, 26 de agosto de 2026

Proyecto de Ley 211 de 2026 Senado (Prohibición cambio de sexo en menores)

Los congresistas de la bancada provida han presentado un proyecto de Ley con el propósito de prohibir las terapias de “cambio de sexo” en menores. La norma prohíbe tajantemente el uso de bloqueadores de la pubertad, terapias o procedimientos hormonales de “afirmación de género” o las cirugías de mutilación genital, y las tipifica como falta grave contra la ética profesional.

Es importante destacar el número de congresistas que firmaron la autoría del proyecto (30) ya que evidencia un amplio respaldo a su trámite dentro del congreso. Aunque el proyecto comienza definiendo el concepto de sexo como “aquellas características genéticas y fenotípicas que diferencian, a hombres mujeres, siendo a nivel cromosómico el hombre XY y la mujer XX”, consideramos cuestionable la adopción del lenguaje ideológico a través de expresiones como “afirmación de género”, que aunque sean del uso corriente por los adscriptos a la ideología de género, pretenden, a través de su deliberada ambigüedad, esconder la realidad material de lo que se hace en los menores, como la mutilación genital.


Proyecto de Ley No. 211 de 2026 Senado

"Por medio de la cual se establecen medidas de protección de los niños, niñas y adolescentes frente a las intervenciones médicas de afirmación de género y se dictan otras disposiciones." Ley Laura, Niños, No Experimento

Autores: H.S. ANDRÉS EDUARDO FORERO MOLINA, H.S. JUAN FERNANDO CAICEDO CALLEJAS, H.S. MARÍA ANGÉLICA GUERRA LÓPEZ, H.S. ESTEBAN QUINTERO CARDONA, H.S. JUAN ESPINAL RAMÍREZ, H.S. CLAUDIA MARGARITA ZULETA MURGAS, H.S. RAFAEL NIETO LOAIZA, H.S. SARA CASTELLANOS RODRÍGUEZ, H.S. JUAN CARLOS GARCÍA GÓMEZ, H.S. GONZALO BAUTE GONZÁLEZ, H.S. SANTIAGO MONTOYA MONTOYA, H.S. ENRIQUE GÓMEZ MARTÍNEZ, H.R. LUIS MIGUEL LÓPEZ ARISTIZABAL, H.R. CAROL STEFANNY ACEVEDO, H.R. DAVID GERARDO COTE RODRÍGUEZ, H.R. JHON JAIRO BERRÍO LÓPEZ, H.R. DARUIN CASTELLANOS ROMERO, H.R. MELISSA ORREGO EUSSE, H.R. NELLY PATRICIA MOSQUERA MURCIA, H.R. HILDA GUTIÉRREZ, H.R. ANA LIGIA MORA MARTÍNEZ, H.R. ÓSCAR DARÍO PÉREZ PINEDA, H.R. FRANKLIN LOZANO DE LA OSSA, H.R. JUAN FELIPE CORZO ÁLVAREZ, H.R. JOSÉ JAIME USCÁTEGUI PASTRANA, H.R. ALFREDO APE CUELLO BAUTE, H.R. GUILLERMO LEÓN BLANCO VALENCIA, H.R. DANIEL FELIPE BRICEÑO MONTES, H.R. JUAN DAVID ZULUAGA ZULUAGA, H.R. JORGE RODRIGUE TOVAR VÉLEZ.

Proyecto Original (26 de agosto de 2026) – Gaceta ()

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viernes, 21 de agosto de 2026

De la “Constitución vivente” a la “Tradición viva”: La instauración del relativismo en la Iglesia

Dos nuevos informes del Sínodo: rechazo a la poligamia y escuchar el clamor  de los pobres y de la tierra – INFOVATICANA

A pesar del adagio Roma locuta causa finita, tras el decreto de excomunión expedido por la Congregación para la Doctrina de la Fe en contra de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, luego de las ordenaciones episcopales sin mandato pontificio del 1 de Julio pasado, la controversia parece nunca terminar. A pesar de las declaraciones del Papa León XIV afirmando que “debemos seguir adelante”, como dejando atrás el asunto de los lefebvristas, el tema ha seguido vivo tanto en redes como en medios de comunicación.

Como parte de la discusión en las redes sociales se ha invocado a menudo un argumento que se pretende como la crítica definitiva, demoledora, de las posturas tradicionalistas. Se trata de una idea que pareciera gozar de una gran capacidad de persuasión entre los católicos, y sobre la cual conviene detenerse por las graves consecuencias que se derivan de la misma. Nos parece además importante analizar esta argumentación, dado que para los que hemos realizado algún activismo en el campo político, no nos es del todo ajeno: Se trata de un viejo conocido.

El argumento más o menos es el siguiente:

Los tradicionalistas, al afirmar que su desobediencia al papa es en realidad fidelidad a la tradición, están construyendo su propia idea de tradición, seleccionando qué quieren aceptar y qué quieren rechazar del magisterio de la Iglesia. La Tradición Apostólica no es aferrarse a formas inmutables, sino que es una tradición viva, interpretada por el magisterio de los Papas y los concilios. Pretender señalar contradicciones entre la tradición y el magisterio, es convertir la propia opinión en el criterio de interpretación de la tradición de la Iglesia.

Sorprende que haya católicos que caigan en esta clase de argumentos después de que ya hemos tenido que ver su aplicación el ámbito secular. El "magisterio vivo" suena muy parecido a la "Constitución viviente" con la que los tribunales constitucionales han venido a interpretar que el derecho a la vida significa legalizar el aborto y la eutanasia, que los artículos protegiendo a la familia como célula fundamental de la sociedad significan aprobar el "matrimonio" homosexual, que la Libertad Religiosa significa perseguir a la Iglesia, etc.

La Convención Americana sobre Derechos Humanos en su artículo 4.1 dice: "Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente.", y la Corte Interamericana de Derechos Humanos en 2013 interpretó este artículo diciendo que Costa Rica debía legalizar el aborto. ¿Si considero que esta es una contradicción, estoy pretendiendo ser yo, y no la Corte, el intérprete legítimo del Pacto de San José?

La contradicción entre dos proposiciones no es una verdad de fe o moral, o una sentencia canónica, tampoco algo que dependa de la autoridad de una ley o un acto de una autoridad política, es un hecho que se determina por las reglas propias de la lógica. Pretender que sólo hay contradicción cuando la autoridad diga que la hay es subordinar la lógica y los fundamentos axiológicos de la razón a la autoridad, que por ello mismo dejaría de ser autoridad y se convierte en mero poder. La consecuencia inevitable de ese razonamiento es la instauración del relativismo absoluto, donde si la autoridad lo dice, un hombre se convierte en mujer, dos hombres pueden engendrar un niño, o Dios puede querer la diversidad de religiones.

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lunes, 17 de agosto de 2026

Es falso que Jesús se opusiera a la profesión militar o al uso de las armas

El jesuita Francisco de Roux, ex general de la Compañía de Jesús, y expresidente de la Comisión de la Verdad, ha dado una entrevista a la Revista Cambio, en la cual ha abordado numerosos temas de la política nacional, pero principalmente ha dirigido una crítica directa a la introducción de expresiones y manifestaciones religiosas en el discurso del nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella. Aunque pueda criticarse el uso político de tales expresiones, no deja de ser paradójico que la crítica venga de quien ha sido tal vez el clérigo más políticamente activo de los últimos años. “Lo que puedo decir es que no estoy de acuerdo con la utilización de los símbolos religiosos, y además mal utilizados, para imponer una teoría política que puede ser legítima, pero que no debe mezclarse con Dios. La utilización de Dios en la política es lo más peligroso”, dice una sacerdote que ha detentado cargos de carácter político y que ha participado en política, precisamente como consecuencia de su pertenencia a una entidad religiosa, como la Compañía de Jesús.

En la misma entrevista, aprovecha para criticar la política de “Paz total” del gobierno Petro, defendiendo a su vez los acuerdos de la Habana. 

Me pareció muy bien cómo se llevó el acuerdo de La Habana y la forma como se desarrollaron las negociaciones. Había negociación y había guerra. Eran unos militares que trabajaban por la paz y estaban dirigidos por el gobierno que conducía la paz. En un punto se declaró el cese al fuego total y se procedió a concluir las negociaciones. Eso no se hizo con la llamada paz total. La paz total fue un error. Por eso los militares dejaron de actuar y se consolidaron empresas criminales en los territorios.

Se trata de una falsa oposición que ya hemos venido observando en boca de diferentes sectores políticos, que en las pasadas elecciones aprovechaban para cargar en contra del gobierno Petro, siendo que habían sido entusiastas defensores de los acuerdos de paz. Se quiere utilizar a Petro como chivo expiatorio al cual adjudicar la responsabilidad por la retoma del territorio nacional por parte de los grupos ilegales, y así limpiar de toda culpa a los Acuerdos de La Habana, verdaderos responsables de toda esta situación.

Los mismos que ahora critican la “paz total” de Petro, son los mismos que acusaron al gobierno Duque por “incumplir los acuerdos” y a ello le achacaban el aumento de la violencia. Con esas acusaciones pavimentaron el acceso de Gustavo Petro al poder, como si fuera el único que podía cumplir coherentemente con la agenda política firmada en La Habana. Fue en La Habana donde el gobierno Santos amnistió a los líderes de las FARC y detuvo la aspersión aérea de los cultivos ilícitos. Fue en La Habana donde se les concedió privilegios políticos al secretariado de las FARC, y se les creó un tribunal a la medida, la JEP, gracias al cual no han tenido que pagar por ninguno de sus crímenes. Fue en La Habana donde se creó el sistema de estímulos y beneficios para los criminales que Petro no hizo más que ampliar con la política de “paz total”.

Quisiéramos detenernos en una de las afirmaciones del P. de Roux:

CAMBIO: ¿Por qué le duele particularmente lo de “Cristo Rey”?

F.D.R: Porque Jesús se opuso completamente a lo militar. Jesús es la expresión de una manifestación del misterio de Dios que niega profundamente lo militar. Es la expresión de un Dios absolutamente desarmado.

La afirmación es simplemente falsa. No sólo no consta en ningún pasaje del Evangelio que Jesús se opusiera a la profesión militar. Por el contrario, Jesús alabó la fe del Centurión que identificó el poder de Jesucristo con el mando militar (Mt 8, 5-13), y a diferencia de la mujer adúltera, el publicano o los otros pecadores, Jesús no lo instó a abandonar la milicia, como tampoco lo hizo Juan el Bautista (Lc 3,14), ni San Pedro a la hora de bautizar al centurión Cornelio (Hch 10, 1-48).

San Pablo afirma que el militar “no en vano lleva espada: pues es un servidor de Dios para hacer justicia y castigar al que obra el mal.” (Rom 13, 4) y el propio Jesucristo así también se presentó en frente de Pilatos, al que le dijo “No tendrías contra mí ningún poder, si no se te hubiera dado de arriba” (Jn 19, 11), justo después de haberle dicho a Pedro “piensas que no puedo yo rogar a mi Padre, que pondría al punto a mi disposición más de doce legiones de ángeles?” (Mt 26, 52). Jesús no sólo reconoce la legitimidad de la fuerza militar, sino que la autoridad política la usa en virtud de esa autoridad que proviene del mismo Dios. El príncipe tiene sus ejércitos como imagen de Dios que también tiene sus legiones de ángeles.

El mismo Jesús que dice, “Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo.” (Jn 14, 27), es el que dice "No creáis que he venido a traer la paz a la tierra; no he venido a traer la paz, sino la espada." (Mt 10, 34) Por eso dice Santo Tomás:

También quienes hacen la guerra justa intentan la paz. Por eso no contrarían a la paz, sino a la mala, la cual no vino el Señor a traer a la tierra (Mt 10,34). De ahí que San Agustín escriba en Ad Bonifacium: No se busca la paz para mover la guerra, sino que se infiere la guerra para conseguir la paz. Sé, pues, pacífico combatiendo, para que con la victoria aportes la utilidad de la paz a quienes combates. (II-II, q. 40. art. 1, r.3)

El irenismo anti-militarista es una caricatura del Evangelio, una deformación ideológica de la figura de Jesús que defiende una falsa paz, insostenible por su propia iniquidad. Eso es justamente lo que ha ocurrido en Colombia tras los Acuerdos de La Habana con las FARC, y lo que Petro expandió con su llamada “paz total”: Desarmar al Estado colombiano y permitir que los criminales campeen a sus anchas por el territorio, atacando a la población con total impunidad. Se trata de la demostración fáctica de uno de los argumentos de Francisco de Vitoria para fundamentar la licitud de la guerra:

Se prueba en sexto lugar, considerando que el fin de la guerra es la paz y la seguridad de la república, como dice San Agustín en el libro De verbis Domini y en la Epístola ad Bonifacium, y no podría haber esta seguridad si, con el temor de la guerra, no se contuviera a los enemigos de realizar injurias. Además sería completamente inicua la situación en la guerra si, invadiendo los enemigos la república sin justicia alguna, solamente fuese lícito rechazarlos para que no pasasen adelante y no se pudiese perseguirlos para castigarlos.

Se prueba, en séptimo lugar, porque esto conviene al fin y bien de todo el orbe. Porque el orbe no gozaría de felicidad y se vería sumido en la más pésima de las condiciones, si los tiranos, los ladrones y los raptores pudiesen impunemente hacer toda clase de injurias y oprimir a los buenos e inocentes, sin que fuese lícito a estos últimos concertarse para repeler sus agresiones. (De iure belli, 1)

No, no sólo no es verdad que Jesús se opusiera “completamente a lo militar”, sino que por el contrario el mismo vino a deshacer la mala paz, la falsa paz, la que da el mundo, que consiste en el concierto de los criminales. Por eso mismo, por la vinculación intrínseca que existe entre el ejercicio de las armas y el de la justicia, fue que los militares estuvieron entre los primeros paganos en reconocer a Cristo como Dios.

Si al P. de Roux le preocupa tanto el uso político del nombre de Dios, podría empezar aplicándose su propio consejo. y en su condición de religioso apartarse definitivamente de la vida política. Podría dejar de caricaturizar la imagen de Jesús como instrumento para defender la paz del mundo, y que a Colombia no ha traído más que el recrudecimiento de la guerra.

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