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lunes, 17 de agosto de 2026

Es falso que Jesús se opusiera a la profesión militar o al uso de las armas

El jesuita Francisco de Roux, ex general de la Compañía de Jesús, y expresidente de la Comisión de la Verdad, ha dado una entrevista a la Revista Cambio, en la cual ha abordado numerosos temas de la política nacional, pero principalmente ha dirigido una crítica directa a la introducción de expresiones y manifestaciones religiosas en el discurso del nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella. Aunque pueda criticarse el uso político de tales expresiones, no deja de ser paradójico que la crítica venga de quien ha sido tal vez el clérigo más políticamente activo de los últimos años. “Lo que puedo decir es que no estoy de acuerdo con la utilización de los símbolos religiosos, y además mal utilizados, para imponer una teoría política que puede ser legítima, pero que no debe mezclarse con Dios. La utilización de Dios en la política es lo más peligroso”, dice una sacerdote que ha detentado cargos de carácter político y que ha participado en política, precisamente como consecuencia de su pertenencia a una entidad religiosa, como la Compañía de Jesús.

En la misma entrevista, aprovecha para criticar la política de “Paz total” del gobierno Petro, defendiendo a su vez los acuerdos de la Habana. 

Me pareció muy bien cómo se llevó el acuerdo de La Habana y la forma como se desarrollaron las negociaciones. Había negociación y había guerra. Eran unos militares que trabajaban por la paz y estaban dirigidos por el gobierno que conducía la paz. En un punto se declaró el cese al fuego total y se procedió a concluir las negociaciones. Eso no se hizo con la llamada paz total. La paz total fue un error. Por eso los militares dejaron de actuar y se consolidaron empresas criminales en los territorios.

Se trata de una falsa oposición que ya hemos venido observando en boca de diferentes sectores políticos, que en las pasadas elecciones aprovechaban para cargar en contra del gobierno Petro, siendo que habían sido entusiastas defensores de los acuerdos de paz. Se quiere utilizar a Petro como chivo expiatorio al cual adjudicar la responsabilidad por la retoma del territorio nacional por parte de los grupos ilegales, y así limpiar de toda culpa a los Acuerdos de La Habana, verdaderos responsables de toda esta situación.

Los mismos que ahora critican la “paz total” de Petro, son los mismos que acusaron al gobierno Duque por “incumplir los acuerdos” y a ello le achacaban el aumento de la violencia. Con esas acusaciones pavimentaron el acceso de Gustavo Petro al poder, como si fuera el único que podía cumplir coherentemente con la agenda política firmada en La Habana. Fue en La Habana donde el gobierno Santos amnistió a los líderes de las FARC y detuvo la aspersión aérea de los cultivos ilícitos. Fue en La Habana donde se les concedió privilegios políticos al secretariado de las FARC, y se les creó un tribunal a la medida, la JEP, gracias al cual no han tenido que pagar por ninguno de sus crímenes. Fue en La Habana donde se creó el sistema de estímulos y beneficios para los criminales que Petro no hizo más que ampliar con la política de “paz total”.

Quisiéramos detenernos en una de las afirmaciones del P. de Roux:

CAMBIO: ¿Por qué le duele particularmente lo de “Cristo Rey”?

F.D.R: Porque Jesús se opuso completamente a lo militar. Jesús es la expresión de una manifestación del misterio de Dios que niega profundamente lo militar. Es la expresión de un Dios absolutamente desarmado.

La afirmación es simplemente falsa. No sólo no consta en ningún pasaje del Evangelio que Jesús se opusiera a la profesión militar. Por el contrario, Jesús alabó la fe del Centurión que identificó el poder de Jesucristo con el mando militar (Mt 8, 5-13), y a diferencia de la mujer adúltera, el publicano o los otros pecadores, Jesús no lo instó a abandonar la milicia, como tampoco lo hizo Juan el Bautista (Lc 3,14), ni San Pedro a la hora de bautizar al centurión Cornelio (Hch 10, 1-48).

San Pablo afirma que el militar “no en vano lleva espada: pues es un servidor de Dios para hacer justicia y castigar al que obra el mal.” (Rom 13, 4) y el propio Jesucristo así también se presentó en frente de Pilatos, al que le dijo “No tendrías contra mí ningún poder, si no se te hubiera dado de arriba” (Jn 19, 11), justo después de haberle dicho a Pedro “piensas que no puedo yo rogar a mi Padre, que pondría al punto a mi disposición más de doce legiones de ángeles?” (Mt 26, 52). Jesús no sólo reconoce la legitimidad de la fuerza militar, sino que la autoridad política la usa en virtud de esa autoridad que proviene del mismo Dios. El príncipe tiene sus ejércitos como imagen de Dios que también tiene sus legiones de ángeles.

El mismo Jesús que dice, “Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo.” (Jn 14, 27), es el que dice "No creáis que he venido a traer la paz a la tierra; no he venido a traer la paz, sino la espada." (Mt 10, 34) Por eso dice Santo Tomás:

También quienes hacen la guerra justa intentan la paz. Por eso no contrarían a la paz, sino a la mala, la cual no vino el Señor a traer a la tierra (Mt 10,34). De ahí que San Agustín escriba en Ad Bonifacium: No se busca la paz para mover la guerra, sino que se infiere la guerra para conseguir la paz. Sé, pues, pacífico combatiendo, para que con la victoria aportes la utilidad de la paz a quienes combates. (II-II, q. 40. art. 1, r.3)

El irenismo anti-militarista es una caricatura del Evangelio, una deformación ideológica de la figura de Jesús que defiende una falsa paz, insostenible por su propia iniquidad. Eso es justamente lo que ha ocurrido en Colombia tras los Acuerdos de La Habana con las FARC, y lo que Petro expandió con su llamada “paz total”: Desarmar al Estado colombiano y permitir que los criminales campeen a sus anchas por el territorio, atacando a la población con total impunidad. Se trata de la demostración fáctica de uno de los argumentos de Francisco de Vitoria para fundamentar la licitud de la guerra:

Se prueba en sexto lugar, considerando que el fin de la guerra es la paz y la seguridad de la república, como dice San Agustín en el libro De verbis Domini y en la Epístola ad Bonifacium, y no podría haber esta seguridad si, con el temor de la guerra, no se contuviera a los enemigos de realizar injurias. Además sería completamente inicua la situación en la guerra si, invadiendo los enemigos la república sin justicia alguna, solamente fuese lícito rechazarlos para que no pasasen adelante y no se pudiese perseguirlos para castigarlos.

Se prueba, en séptimo lugar, porque esto conviene al fin y bien de todo el orbe. Porque el orbe no gozaría de felicidad y se vería sumido en la más pésima de las condiciones, si los tiranos, los ladrones y los raptores pudiesen impunemente hacer toda clase de injurias y oprimir a los buenos e inocentes, sin que fuese lícito a estos últimos concertarse para repeler sus agresiones. (De iure belli, 1)

No, no sólo no es verdad que Jesús se opusiera “completamente a lo militar”, sino que por el contrario el mismo vino a deshacer la mala paz, la falsa paz, la que da el mundo, que consiste en el concierto de los criminales. Por eso mismo, por la vinculación intrínseca que existe entre el ejercicio de las armas y el de la justicia, fue que los militares estuvieron entre los primeros paganos en reconocer a Cristo como Dios.

Si al P. de Roux le preocupa tanto el uso político del nombre de Dios, podría empezar aplicándose su propio consejo. y en su condición de religioso apartarse definitivamente de la vida política. Podría dejar de caricaturizar la imagen de Jesús como instrumento para defender la paz del mundo, y que a Colombia no ha traído más que el recrudecimiento de la guerra.

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martes, 15 de mayo de 2018

Respetuoso y filial pedido de los católicos a la Conferencia Episcopal: ¡Entreguen a Santrich!

CEC

Frente a la protección a Jesús Santrich por parte de la Conferencia Episcopal de Colombia, respetuoso y filial pedido de los católicos:

¡paren de favorecer a las FARC!

La acogida proporcionada por la Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal en la sede de "Caminos de Libertad" al cabecilla de las FARC Jesús Santrich, ha escandalizado país, al mundo entero y aun a altos prelados de la Santa Iglesia.

Santrich fue capturado por la Fiscalía hace más de un mes para que responda por el grueso expediente de pruebas que lo incriminan - a él y a otros cabecillas de las FARC – por el millonario tráfico de cocaína hacia los Estados Unidos.

Alega la CEC, a través de su Secretaría de Comunicación, que se trata de un acto de humanidad, criticando a quienes objetan el cuestionable gesto calificándolos como dañinos para la unidad de la Iglesia.

En realidad, la acogida protectora a Santrich ha sido un gesto más de apoyo con que la izquierda católica compromete el prestigio moral de la Iglesia presionando a los fieles para que acepten las graves concesiones al comunismo plasmadas en el Acuerdo Final con las FARC.

Si fuese un sentimiento humanitario verdadero estos altos jerarcas se conmoverían también con el sufrimiento de las víctimas de la guerrilla y con la persecución a los militares patriotas por parte de la justicia politizada, como fue el caso el coronel Hernán Mejía, víctima de un doloroso cáncer que padeció mientras pagaba injusta prisión.

El Presidente Santos, por su parte, también amordazó los poderes del Estado para utilizarlos en la aparente legitimación de este nefasto Acuerdo, no teniendo escrúpulos en irrespetar el resultado del Plebiscito del 2 de octubre de 2016.

Estas victorias de las FARC no habrían sido posibles sin el apoyo constante de altos prelados pues así se impidió una reacción efectiva a las conquistas comunistas que el gobierno Santos les concedió bajo el falso interés de la paz.

Hoy, el País se ve encadenado por un paquete de medidas legislativas, aprobadas irregularmente vía Fast Track, que cambian radicalmente nuestro orden jurídico y le conceden a las FARC plena impunidad por sus crímenes, incluyendo los de lesa humanidad y otorgándoles grandes privilegios políticos. Peor aún, estamos "ad portas" de que se coloque a la Colombia tradicional y la misma Iglesia en el banquillo de los acusados de la nueva Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, pseudo tribunal instalado ad hoc para transformar a las víctimas de las FARC en victimarios como sucedió con Pol Pot en la Camboya de los años 70.

Alrededor de 33 o 36 comisiones supra estatales impondrán, en la práctica, la instauración del comunismo en todos los campos de la sociedad colombiana, impulsando a la Nación por procesos en los que no se salva la propiedad privada ni la familia, ni la libertad, ni siquiera el propio Estado.

Los actos delictivos de Jesús Santrich dejan al descubierto que las FARC continúan delinquiendo, que nunca tuvieron intención de cumplir con sus compromisos en el Acuerdo Final.

Consolidando todas las formas de lucha –legales e ilegales– y habiendo conquistado el nuevo y ventajoso frente político, las FARC se apresuran a rearticular el frente de guerra bajo el ropaje mal disimulado de bandas delictivas o disidencias, existiendo ya un contingente de alrededor de dos mil guerrilleros armados que buscan transformar a Colombia en una narco-república cuya inmensa fortuna es usada para desequilibrar el actual proceso electoral financiando candidatos que les permitiría hacerse del poder por encomienda.

En ese marco, ¿qué hacen esos sectores de la Conferencia Episcopal protegiendo a este criminal y delincuente pedido en extradición para que rinda cuenta por sus delitos, ya no de sus incontables crímenes, sino de los nuevos comprobados después de la firma del Acuerdo Final?

¿Mero acto de humanidad o complicidad con las metas comunistas y anti-cristianas?

Para esperanza de los colombianos de bien comienzan a oírse voces disonantes de valientes prelados que califican esta acogida como seriamente cuestionable jurídica y moralmente.

Es a estos Pastores que dirigimos nuestras súplicas, para que hagan oír sus voces hasta lograr un clamor que salve la Patria del comunismo "intrínsecamente perverso" como lo calificase Pío XI, para que se siga defendiendo a la Santa Iglesia humillada por la conducta de estos prelados, descalificándola frente al rebaño.

Suplicamos que esa santa resistencia sea acompañada por la convocación de los fieles a recitar Rosarios públicos por Colombia, pues sólo así se podrá salvar la Nación retomando las vías de la Civilización Cristiana bajo la protección del Sagrado Corazón de Jesús a cuyos pies fue consagrada. Si se procede así, esa valentía será registrada por la historia en páginas de oro como un hecho memorable.

Medellín, 13 de mayo de 2018

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lunes, 2 de abril de 2018

Jesucristo no quiere la concordia de los malvados ni la paz de los injustos

smcas0072Acaba de pasar la Semana Santa, tiempo en el cual la Iglesia Docente aprovecha el indiscutible aumento en el caudal de feligreses que acuden a los oficios del Triduo Pascual para hacerse escuchar a través de sermones y homilías, enviando mensajes que incluso apuntan más allá de la concurrencia presente, a los medios de comunicación o a los sectores políticos. Apenas hace unas semanas que el país fue golpeado por una triple tenaza de la cultura de la muerte: Eutanasia Infantil, Ideología de Género en los establecimientos públicos y compraventa de órganos y tejidos de niños abortados. A pesar de esto, con algunas honrosas excepciones, las voces de la alta jerarquía eclesiástica estuvieron dirigidas a promover la “reconciliación” y el apoyo a la implementación de los acuerdos con las FARC. (Acuerdos que según expertos y varias organizaciones católicas, incluyen graves violaciones contra el Derecho Natural)

De hecho, desde hace ya décadas que la palabra “reconciliación” pareciera ser el gran mantra en los discursos del episcopado colombiano. Una breve búsqueda en la página web de la CEC, nos arroja 62 páginas de resultados al buscar por “reconciliación”, como para tener una idea de proporción, al buscar por “Cristo” sólo arroja 51 páginas de resultados. Esta hipertrofia en el discurso de la reconciliación responde ciertamente a la coyuntura de violencia y crimen en nuestro país, así como a las negociaciones del gobierno con los grupos armados, que siempre han recibido un espaldarazo por parte de la Conferencia Episcopal. En este contexto, no puede sino reafirmarse nuestra sospecha de que detrás de tal discurso existe una concepción de la paz que tiene muy poco que ver con la paz de Cristo.

Sobre la paz, nos dice San Agustín:

"La paz del cuerpo es el orden armonioso de sus partes. La paz del alma irracional es la ordenada quietud de sus apetencias. La paz del alma racional es el acuerdo ordenado entre pensamiento y acción. La paz entre el alma y el cuerpo es el orden de la vida y la salud en el ser viviente. La paz del hombre mortal con Dios es la obediencia bien ordenada según la fe bajo la ley eterna. La paz entre los hombres es la concordia bien ordenada. La paz doméstica es la concordia bien ordenada en el mandar y en el obedecer de los que conviven juntos. La paz de una ciudad es la concordia bien ordenada en el gobierno y en la obediencia de sus ciudadanos. La paz de la ciudad celeste es la sociedad perfectamente ordenada y perfectamente armoniosa en el gozar de Dios y en el mutuo gozo en Dios. La paz de todas las cosas es la tranquilidad del orden. Y el orden es la distribución de los seres iguales y diversos, asignándole a cada uno su lugar."

La paz, pues, supone un orden, que además goza de cierta estabilidad. Y dice San Agustín que el orden “es la distribución de los seres, asignándole a cada uno su lugar”, con lo cual salta a la vista que el Padre de Hipona se está remitiendo a la conocida definición de Justicia acuñada por Ulpiano: “Justicia es dar a cada quien lo que le es propio”. Por eso dice el profeta Isaías que “la Paz es obra de la Justicia” (32, 17). Y esa justicia no es otra cosa que el cumplimiento de la ley de Dios. Esa es la paz que Jesucristo vino a traer al mundo, la paz que le entregó a sus discípulos: Una ley nueva, no transmitida por escrito sino escrita con fuego en el corazón de los fieles, que mueve la razón y la voluntad a cumplir la voluntad del Padre por amor a Él.

San Agustín afirma que no hay hombre que no anhele la paz, e incluso los malhechores y criminales procuran la paz entre ellos y para los suyos, pues "A pesar de todo, el mismo caos necesariamente ha de estar en paz con alguna de las partes en las que se halla, o con las que consta. De otro modo dejaría por completo de existir". Esta paz, sin embargo, no merece ser llamada como tal, sino que “la única paz que al menos para el ser racional debe ser reconocida como tal y merece tal nombre, es decir, la convivencia que en perfecto orden y armonía goza de Dios y de la mutua compañía en Dios."

Esta distición entre la verdadera y la falsa paz es lo que lleva al Católico a rechazar toda falsa paz que suponga el sacrificio de la justicia. Es la trampa del Irenismo promovida por Erasmo de Rotterdam: “no hay paz tan inicua que no sea preferible a la más justa de las guerras". Es contra este sucedáneo de paz que habla Cristo cuando dice: "No penséis que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada. Sí, he venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; y enemigos de cada cual serán los que conviven con él." (Mt 10, 34-36), pasaje sobre el cual dice San Juan Crisóstomo:

"¿Pues cómo les mandó que diesen la paz a las casas donde entrasen? (Mt 10,12; Lc 10,5) ¿Pues cómo los ángeles dijeron: "Gloria a Dios en las alturas y paz a los hombres en la tierra" (Lc 2,14)? Aquí se manda la paz como el supremo remedio para evitar todo lo malo y alejarse de todo lo que produce la división, pues con sólo la paz se une la tierra con el cielo. Por eso el médico, a fin de conservar el cuerpo, corta lo que tiene por incurable. Y una horrorosa división fue causa de que terminara en la torre de Babel la paz infernal que allí había (Gén 11). Y San Pablo dividió a todos los que se habían unido contra él (Hch 23), porque no siempre la concordia es buena y los ladrones también se unen. No es del propósito de Cristo este combate, sino de sus enemigos."

Así pues, parafraseando al Crisóstomo, podríamos decir que “no toda reconciliación es buena”, y la conciliación de los criminales no es otra cosa que el concierto para delinquir. Dios mismo estableció la enemistad perpetua entre la estirpe de la serpiente y la estirpe de la mujer, y dividió a los hombres en Babel, enseñándonos que no hay concordia posible con el mal, ni habrá nunca paz en el corazón del malvado. No nos es dado a los católicos el reconciliar al bien con el mal, ni a la Verdad con el error. No habrá paz para Colombia mientras los malvados no reconozcan sus crímenes y reciban la sanción que por ellos merecen. Por ello, en lugar de andar promoviendo las tesis que pretenden diluir las culpas del terrorismo en el conjunto de la sociedad colombiana, más le valiera a nuestros altos jerarcas exhortar a los criminales a entregarse voluntariamente a la justicia, confesar sus crímenes y pagar en vida el precio de los mismos, antes que llegar con ellos al tribunal eterno del que nadie puede escapar y cuya paga durará por siempre.

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viernes, 2 de febrero de 2018

¿Conoces la postura moral de los candidatos al Senado y la Cámara 2018-2022?

Observatorio electoralPresentamos el Observatorio Electoral de Voto Católico Colombia para las elecciones al Congreso de la República que se llevarán a cabo el 11 de marzo de 2018. En la siguiente tabla se encuentran todos los candidatos inscritos para Senado y Cámara de Representantes e iremos consignando sus posiciones en cada uno de los temas morales.

Estos son los criterios de evaluación que utilizamos:

Aborto: ¿Considera que se han de mantener o ampliar las causales de despenalización del aborto según la sentencia de la Corte Constitucional C-355 de 2006, o al menos alguna de ellas?

Eutanasia: ¿Considera que se ha de mantener la despenalización de la eutanasia y la asistencia al suicidio según la sentencia de la Corte Constitucional C-239 de 1994?

Uniones Homosexuales: ¿Considera que se debe mantener el "matrimonio civil" entre personas del mismo sexo, o algún tipo de unión civil a las parejas del mismo sexo, que las considere legalmente como familia?

Adopción Homosexual: ¿Considera que se ha de mantener la adopción de menores por parte de parejas del mismo sexo?

Ideología de Género: ¿Considera que el Estado ha de registrar y reconocer la "identidad de género" y el "sexo autopercibido" en lugar del sexo biológico, y enseñar a nivel educativo la igualdad moral entre la homosexualidad y la heterosexualidad así como la diversidad sexual y la "fluidez de género"?

Alquiler de Vientres: ¿Está de acuerdo con la legalización y reglamentación de la práctica de maternidad subrogada o alquiler de vientres?

Laicismo: ¿Considera que las personas creyentes deberían limitarse a emplear exclusivamente razonamientos de carácter secular a la hora de participar en la vida política o servir como funcionarios públicos?

Acuerdos con las FARC: ¿Considera que se han de implementar los acuerdos firmados entre el gobierno de Juan Manuel Santos y el grupo terrorista FARC?

Al hacer clic en un registro, podrán ver la información completa del candidato incluyendo, en algunos casos, la fuente en donde encontramos consignada la postura del candidato al respecto. Los candidatos que tengan “SI” en al menos una de las anteriores preguntas estarán marcados en rojo. Así mismo, los partidos políticos que en su programa ideológico incluyan responder “SI” en alguna también estarán marcados.

Las primeras semanas el acceso al Observatorio Electoral estará restringido a los miembros de la Asociación Voto Católico Colombia.

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martes, 9 de enero de 2018

¿Cuáles son los inamovibles frente a los acuerdos de La Habana?

Resultado de imagen para coalición del NO

La coalición del NO parece resquebrajarse por cuenta de las diferencias entre los candidatos respecto del mecanismo de elección. Alejandro Ordóñez e Iván Duque proponen una consulta popular el día de las elecciones al Congreso, mientras Marta Lucía Ramírez quiere, por un lado competir solo con Ordóñez para definir al candidato del Conservatismo, y que la decisión sea a través de encuestas, tal y como se hizo al interior del Centro Democrático. En medio de la discusión, ha surgido la pregunta acerca de si al menos existe un consenso entre los candidatos acerca del programa que implica la coalición, una pregunta muy conveniente a nuestro juicio, pues justamente desconfiamos de la conformidad de todos los candidatos con el rechazo del electorado a los acuerdos con las FARC el 2 de Octubre de 2016.

¿Cuáles son los puntos inamovibles frente a los acuerdos de La Habana? A modo de ejercicio reflexivo nos permitimos resaltar los elementos fundamentales que necesariamente tendrán que estar en la base del mencionado acuerdo programático, pues de no estar, implicarían un fraude a los colombianos que votaron NO al plebiscito sobre los acuerdos.

  1. La victoria del NO en el plebiscito implica un rechazo global a los acuerdos. A pesar de que se insistió al gobierno Santos que debía someter a consideración los puntos del acuerdo con las FARC por separado, dada la amplitud de temas y reformas planteadas, el gobierno insitió en los acuerdos representaban una unidad indivisible y no podían votarse por separado. Así pues, al pueblo se le hizo votar los acuerdos en bloque y en las urnas rechazó los acuerdos en bloque. No existe ninguna base legítima que permitiera afirmar que el rechazo de los acuerdos se concentraba en puntos específicos. El Uribismo, al pretender apropiarse de la victoria en el plebiscito y arrogarse la legitimidad para renegociar con Santos, sólo acabó legitimando la burla al resultado del plebiscito.
  2. Todo lo implementado a través del “Fast-track” está viciado de ilegalidad. Tanto los acuerdos mismos, como el Acto Legislativo 01 de 2016 que creaba el trámite abreviado para la implementación de los acuerdos, incluían el mecanismo de refrendación popular como parte de su vigencia. De ahí que el uso del “Fast-track” se hizo de forma ilegal. Este punto es fundamental en la coalición, pues pretender reconocer actualidad jurídica a la implementación de los acuerdos, como propone Marta Lucía Ramírez, significa renunciar de plano a cualquier reforma sobre los mismos al estar reconociendo su inclusión en la Constitución.
  3. Se ha de recuperar el Estado de Derecho, más no el de la Constitución de 1991. Es claro que con la excusa de la paz se ha subvertido la institucionalidad establecida en la Constitución de 1991 y se han cometido toda clase de abusos en contra del Estado de Derecho, que cabe preguntarse si la Constitución aún sigue vigente. No obstante se ha de reconocer que esta subversión e imposición ilegítima de los acuerdos con las FARC no hubiera sido posible sin la cooptación de poder en manos del ejecutivo, gracias a las redes de corrupción y clientelismo, y sin una interpretación abusiva del derecho, gracias a la escuela del Neo-Constitucionalismo que lleva más de una década instalada en la Corte Constitucional. El régimen autocratico de La Habana extiende sus raíces en las contradicciones internas de la Constitución de 1991 y se alimenta de ellas. Por eso no tiene sentido pretender volver al régimen de 1991, pues tarde o temprano terminará desembocando en lo mismo que tenemos ahora.
  4. La defensa de la Vida, la Familia, y la Libertad Religiosa es irrenunciable. Desde el mismo Santos para abajo, achacaron la derrota del plebiscito a la controversia por la Ideología de Género en los colegios. Más aún, aunque en su momento se achacó buena parte de la victoria en el plebiscito al voto de los protestantes evangélicos, hoy sabemos que es más el rechazo a los mismos entre la población católica, la cual probablemente fue la que más influyó en los resultados del 2 de Octubre. Por esto mismo, el rechazo de la legalización del aborto, de la eutanasia, de las uniones homosexuales, de la adopción por parejas del mismo sexo, de la imposición de la Ideología de Género en la educación, deben estar en el acuerdo programático del candidato del NO. Dejar por fuera las cuestiones morales, o asumir una postura liberal en ellos, significaría defraudar a la población que el 2 de Octubre rechazó los acuerdos con las FARC, con una candidatura que en nada se diferenciaría de la de Petro, Fajardo o Vargas Lleras, todos colaboradores de la agenda de degeneración moral.

Por lo menos, estos son los puntos que los católicos consideramos “no-negociables” en una candidatura que pretenda representar el rechazo a los acuerdos con las FARC. Por eso mismo, preocupa que no parece haber consenso entre los candidatos del NO a este respecto. Desde Voto Católico Colombia hemos defendido siempre la primacía del voto de conciencia frente al engaño del voto útil. Por lo tanto, si la candidatura que resulte de la coalición del NO no representa una opción moralmente válida, no tendremos otra salida que declararla tan inaceptable como cualquier candidatura de izquierda.

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jueves, 4 de enero de 2018

La furia anti-católica en Colombia, por Eduardo Mackenzie

Reproducimos el siguiente artículo del periodista Eduardo Mackenzie, publicado originalmente en el Periódico Debate.

Resultado de imagen para eduardo MackenzieHay una fuerte persecución  contra los católicos y, en general, contra los cristianos de Colombia. Esa persecución, que puede llegar a concretizarse en muertes violentas, amenazas y expulsiones forzadas de los territorios, es poco conocida en el exterior e incluso en las ciudades colombianas aunque ese fenómeno se amplía como una mancha vergonzosa por todo el país, sobre todo en las regiones rurales, apartadas o no.

La prensa de las capitales poco informa al respecto y las autoridades departamentales y municipales, y los jueces respectivos, no se muestran muy inclinados a investigar y sancionar ese tipo de crímenes. No obstante, se trata de una persecución real, sistemática, violenta y hasta bárbara.

Esa calamidad nacional es invisible pues muchas de las víctimas sufren o padecen en silencio, y se hallan  casi siempre en regiones alejadas de Bogotá. Y porque los actores violentos, sobre todo las bandas comunistas (FARC, ELN, EPL), quienes durante décadas han perseguido y asesinado sacerdotes, pastores, monjas y misioneros católicos y protestantes por razones ideológicas, hacen todo lo posible por camuflar ese tipo de delito.

En septiembre pasado, el Coronel (r.) Alfonso Plazas Vega, héroe del rescate del Palacio de Justicia de Bogotá que había sido asaltado e incendiado por una banda castrista el 6 de noviembre de 1985 --donde mataron 33 magistrados, 11 miembros de la fuerza pública, 7 empleados--, le envió al Papa Francisco, en vísperas de su visita a Colombia, una carta abierta en la que le explica cómo en Colombia hay centenas de víctimas cristianas de la violencia marxista. La carta  incluye una detallada lista de algunos “casos documentados de sacerdotes y miembros de la Iglesia Católica asesinados” por las bandas narco-comunistas, así como algunos casos de crímenes cometidos por esa gente contra pastores y misioneros no católicos.

Ese documento cita los nombres de 20 sacerdotes asesinados entre octubre de 1989 y julio de 2017. Describe, en el mismo periodo, los casos de 11 sacerdotes secuestrados, 2 torturados, 4 heridos, 2 amenazados de muerte y 6 expulsados de sus parroquias.  Allí indica igualmente que, según el Consejo Evangélico de Colombia, en los últimos diez años, fueron asesinados 133 pastores evangélicos. El Coronel Plazas cita las cifras de la Conferencia Episcopal. Esta dice que, entre 1984 y 2017, 83 sacerdotes fueron asesinados, entre ellos un arzobispo y un obispo. Agrega que en ese periodo otros 17 obispos y 52 sacerdotes fueron amenazados. En sólo 2013, tres sacerdotes fueron asesinados y cinco obispos, 27 sacerdotes, un misionero y un diácono fueron secuestrados. El informe señala que 58 iglesias fueron atacadas o destruidas por esas bandas.

Fuera de esa atroz persecución hay en Colombia otras formas de presión anticatólica, sobre todo en el terreno político-electoral. Los grupos de laicos católicos y cristianos que rechazan, como tantos otros sectores,  lo pactado en La Habana por el gobierno de JM Santos y las FARC, y que fueron un factor central del rechazo de tales pactos en el plebiscito del 2 de octubre de 2016, y que jugaron después un gran papel en las manifestaciones anti FARC y anti ideología de género de 2017, son objeto ahora de maniobras para marginarlos de la participación política. Sus voceros, activistas y candidatos son acusados de ser “ultraconservadores”, “homófobos” y “retrógrados”.

Para indicar que su persecución contra la Iglesia Católica seguiría sin descanso, las FARC proyectaron, el 2 de septiembre de 2017, el símbolo de su brazo político sobre la catedral primada de Colombia, durante un mitin nocturno, lo que desató una ola de protestas en todo el país. El presidente del Tribunal Eclesiástico de Bogotá, Monseñor Pedro Mercado, calificó esa proyección como un “acto de violencia ideológica e irrespetuosa provocación”. Sin embargo, desde entonces la presión para aislar y desalojar a los católicos de la campaña electoral se ha intensificado.

Un candidato presidencial, Alejandro Ordoñez Maldonado,  ex procurador general de la nación, ex miembro del Partido Conservador, del que se retiró en vista del apoyo que sus directivas ofrecían al gobierno de Santos, es objeto de una muy organizada campaña hostil. Las facciones seguidoras del presidente Santos y las organizaciones de izquierda, comunistas y verdes que respaldan al gobierno y a las FARC y son adictas al relativismo moral, a las falsas innovaciones morales de la época, como el aborto, la eutanasia, el matrimonio homosexual y el lobby LGTBI, están en plena ofensiva para impedir que el célebre jurista logre registrar su candidatura y sea elegido candidato de una vasta coalición de centro-derecha que pueda ganar la elección presidencial de mayo de 2018. Para los sectores que buscan la continuidad de la política pro-FARC de Santos, Ordoñez es la mayor amenaza.

El eje de la campaña anti Ordoñez, el único candidato presidencial que se declara católico y defensor de la vida, es simple: destruir su buena reputación mediante la calumnia. La técnica consiste en lanzarle apelaciones infamantes como “extremista”, “reaccionario” y “homófobo”.  Pero tales esfuerzos no parecen mellar la determinación del ex procurador, ni la de los electores. En sólo cinco meses de viajes y mítines por el país, Ordóñez recogió más de dos millones 200 mil firmas de respaldo. El espera que al superar con creces la cifra que exige la ley para tal inscripción, la autoridad electoral registre oficialmente su candidatura presidencial y pueda él participar en la consulta inter-partidaria de marzo.

Esos éxitos acrecentaron la furia de la izquierda pero también la de editorialistas que militan en el partido uribista, que esperan reconquistar la presidencia de la República con Iván Duque, un candidato que se dice “de extremo centro”. Alfonso Monsalve, escribió, en efecto, un violento artículo en el portal web Debate, el que, sin mencionarlo, acusa a Alejandro Ordóñez de todo. Dice que “hay gente de derecha que se asume como del Centro Democrático (…) que cree que [la política] consiste en asumir el clericalismo político, es decir, la necesidad de tener un estado confesional, en nuestro caso, cristiano”.

Ese estado, según Monsalve, sería “excluyentemente católico, o excluyentemente cristiano”. El estima, además, que Ordóñez quiere “imponerle sus creencias a los demás por la fuerza” y que él “apela exclusivamente al sentimiento religioso para ganar las elecciones”.

El exaltado redactor está convencido de que Ordóñez “una vez en el poder [comenzará] a imponer sus concepciones sobre la vida, el cuerpo y lo que [él entiende] por buenas costumbres”.

Su delirio llega al extremo de sugerir que si Alejandro Ordóñez gana la presidencia de la República, lo que sigue es la guerra civil. Pues en ese gobierno los católicos, según Monsalve, “perseguirán a los protestantes” y a otras religiones. La conclusión es grandilocuente: con Ordóñez “la violencia estará servida”.

En ese sartal de mentiras y postulados falsos no podía faltar la advertencia fingida contra el autoritarismo: Ordóñez va a imponer una “verdad oficial” de obligatorio cumplimiento “sobre la  familia y la sexualidad”, entre otras cosas. Pues para Alejandro Ordóñez, según el cronista uribista,  “no hay una moral social distinta a la religiosa que profesa”, ni puede haber “una ética pública ni una política de estado que no se reglen” (sic) por la religión cristiana.

Ese esfuerzo de deformación de la personalidad y del ideario político de Alejandro Ordóñez no se explica por la sola confrontación izquierda-derecha, ni centro-derecha. Es algo que va más allá y que muestra hasta dónde puede llegar el odio anticatólico, incluso en formaciones políticas como el Centro Democrático que no había insultado hasta ahora así a sus aliados y que, por el contrario, había trabajado armoniosamente con Ordóñez durante la campaña por el No antes del 2 de octubre de 2016. Hasta hoy muchos veían al CD como una formación de derecha popular dirigida por un ex presidente, Álvaro Uribe Vélez, que no ocultó jamás su catolicismo y su respeto por las creencias políticas y religiosas ajenas.

Ese partido parece ser cosa del pasado. El nuevo CD tiene una cara dura y sectaria. En el texto de Monsalve, no cuestionado por nadie hasta ahora, hay como una declaración de guerra contra una de las personalidades conservadoras del país que tienen más opción para capitalizar el enorme descontento popular por la capitulación del gobierno de Juan Manuel Santos ante las FARC. Pues las ambigüedades del candidato Duque sobre los acuerdos de La Habana y sobre ciertos valores de izquierda, suscitan recelos en el seno del CD. La perorata de Monsalve también apunta, por alusión, contra el ex ministro conservador, vicepresidente del CD, Fernando Londoño Hoyos, director del popular noticiero La Hora de la Verdad, cuando amonesta a “ese sector de la derecha [que] desde una tribuna radial o un portal pretende dividir al Centro Democrático”. Increíble.

Así va el partido uribista, el mismo que se presenta como “incluyente” y “unitario” y como vencedor sin necesidad de nadie más de la elección presidencial de mayo próximo.

El artículo de Monsalve contiene otros errores, como su valoración del pensamiento de Karl Popper. Monsalve ignora que uno de los primeros filósofos liberales en erigirse contra el relativismo moral fue Popper. Él decía que esa postura “es la amenaza más grave que planea sobre nuestra civilización”.  La moral del todo se vale, todo es relativo, todo es civilización, todo depende de la época, como las entidades políticas que Alejandro Ordóñez critica, debe ser repudiada por los bloques de opinión que ganaron el plebiscito. Monsalve no entiende que la sociedad abierta de Popper supone el triunfo de la verdad discernible sobre la verdad relativa, “verdad” donde todo vale y todo cabe, desde el colectivismo marxista hasta las libertades “burguesas”. Pero eso será tema de otro artículo.

@eduardomackenz1

3 de enero de 2018

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lunes, 11 de diciembre de 2017

ÚNETE: Ofrezcamos la Novena de Navidad por el futuro de la Iglesia Católica y de Colombia

7A07A060-052F-4D7B-9A24-C673335BE053Agradecemos de corazón a todos los colombianos que se unieron el pasado viernes al rezo del Santo Rosario para librar a Colombia de la amenaza comunista. La movida de Santos para forzar la aprobación de las curules especiales utilizando al Consejo de Estado para pasar por encima del Congreso, es otra prueba de cómo desde el poder están dispuesto a todo, sin reparos legales, morales o políticos, para imponer la agenda de La Habana. No obstante, confiemos en que la Santísima Virgen no dejará nuestras plegarias sin ser escuchadas, puesto que "Si Dios está con nosotros ¿Quién podrá contra nosotros?" (Rom 8, 31).

Y si en Colombia la aplanadora santista emplea a fondo las redes de corrupción con que ha tomado control de todas las ramas del poder público, para imponer el acuerdo con las FARC en contra de la voluntad popular, dentro de la Iglesia Católica las cosas no están mejores. Con la orden del Papa Francisco de publicar la carta que envió a los obispos de Buenos Aires en las Actae Apostolicae Sedis, llamándolo “auténtico magisterio”, se confirma que su intención es ordenar la admisión de los adúlteros públicos a la comunión, en contra de los enseñado por Benedicto XVI, Juan Pablo II y todos los Papas anteriores. Como si fuera poco, el Papa Francisco ha mencionado que haría algunas “correcciones” al Catecismo de la Iglesia Católica para cambiar su enseñanza sobre la pena de muerte, y aún más recientemente, dijo que habría que cambiar el texto del Padrenuestro “porque Dios no tienta a nadie”, en contra de lo que el texto latino y el original griego dicen.

Por eso, siguiendo con la convocatoria hecha por el Ejército del Santo Rosario, para rezar un millón de rosarios por Colombia, se nos ha ocurrido extender esta intención a las demás prácticas de piedad propias del Adviento y la Navidad. La práctica tradicional de rezar novenarios antes de una fiesta en particular siempre ha estado asociada a pedir una gracia o favor en particular, algo que tal vez se ha ido perdiendo para la Novena de Navidad. Por esto, invitamos a todos a que la Novena de Aguinaldos de este año la ofrezcamos para que Dios preserve y proteja la Santidad de la Iglesia Católica, y por nuestra patria, para que el Sagrado Corazón de Jesús no permita que sea castigada con el flagelo del Comunismo, que nuestras faltas nos han merecido. Confiemos en su promesa de que “Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de tu infancia y nada te será negado”, y esperemos en su Voluntad.

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viernes, 8 de diciembre de 2017

FIRMA: Universidad del Rosario, respeten el derecho de libertad de expresión para los estudiantes

El 24 de noviembre de 2017 fue convocado en la Universidad del Rosario un evento llamado “Alianzas y Redes regionales de investigación en torno a la implementación del proceso de paz”, que tenía como objetivo analizar la implementación del Acuerdo firmado en la Habana el año pasado. Un grupo de estudiantes se percató de que en el evento no había participación de ningún representante de la oposición. En razón de esto, escribieron a la Universidad manifestando su desacuerdo con la situación, sin que recibieran ninguna respuesta.

El día del evento los estudiantes intentaron ingresar al evento para participar de la actividad académica, no obstante se les fue negada la entrada. Sin embargo, lograron ingresar por una puerta alterna y permanecieron en el recinto hasta finalizar el evento, pero para ese momento ya no se estaban respondiendo preguntas.

Al salir del lugar donde se estaba realizando esta actividad, los estudiantes intentaron acercarse a dos ex guerrilleros de las FARC, que habían sido panelistas de la Mesa sobre la Reforma Rural Integral, quienes estaban acompañados de la profesora Rocío Peña Huertas. No obstante y a pesar de acercarse sin manifestar ningún tipo de agresión, la Profesora se opuso rotundamente y no permitió la interacción. Uno de los alumnos se manifiesta en desacuerdo, y en tono fuerte asegura que estos hombres no son bienvenidos en el Claustro, pues no han pasado un proceso de justicia; a lo que la profesora en lugar de intentar conciliar o manejar la situación a la altura que exige la academia, escala la discusión en tono y palabras, llegando a hacer referencia a paramilitares, asunto que estaba completamente fuera de la discusión.

Se realiza un video sobre la situación, que es subido de manera fraccionada a redes sociales (Twitter y Facebook), lo que desata todo tipo de comentarios tanto de opositores como seguidores del proceso de paz. Ambas partes han recibido amenazas serias contra su integridad. El lunes siguiente, el estudiante que protagoniza el video fue recibido en la Universidad con panfletos, burlándose de su posición e irrespetando sus ideas, sin que hasta el momento haya habido pronunciamiento formal de la universidad.

No obstante, en medios de comunicación se ha respaldado la posición de la profesora, sin cuestionar su actuar poco conciliador e incluso irrespetuoso contra el estudiante y sin ratificar verdaderamente la posición del estudiante. Lo que ha sucedido desde entonces es que ha quedado muy claro ante la opinión pública que la discusión sobre el proceso de paz debe garantizar las posiciones favorables y el respeto por los integrantes del ahora partido político de las FARC, pero que las posiciones contrarias no tienen lugar, al parecer, ni siquiera dentro de la Academia.

Por ello, queremos solicitar a la Universidad del Rosario que se proteja el derecho a la libertad de expresión de todos los estudiantes, atendiendo a que la Academia es un espacio ideal para la discusión y deliberación argumentada.

Escribo para manifestar mi preocupación sobre los eventos sucedidos en la Universidad del Rosario en relación con la confrontación de varios estudiantes y la profesora Rocío del Pilar Peña debido a la participación de un miembro de las FARC en un evento académico organizado por la universidad.

Si bien el intercambio de ideas y la academia tiene un papel relevante en la construcción de paz, considero que es una afrenta contra las víctimas del conflicto armado dar voz a sus victimarios cuando estos no han reconocido sus crímenes, pagado por ellos, y reparado integralmente a las víctimas.

De la misma forma, es preocupante que la posición institucional (grupo de derechos humanos) de la universidad sea apoyar la falsa victimización de la profesora haciendo a los estudiantes agresores sin estos serlo. La estigmatización de los estudiantes no contribuye a la libertad de expresión que debe caracterizar el debate académico que en realidad puede construir paz. Así mismo, invitó a la Universidad del Rosario a rechazar las amenazas de utilizar mecanismos disciplinarios para censurar la libertad de opinión de los estudiantes que tiene posiciones diferentes a la de los profesores.

Por estar razones, le solicito a la Universidad del Rosario proteger el derecho a la libertad de expresión de los estudiantes, que promueva un ambiente libre de estigmatización para quienes están en desacuerdo con las posiciones institucionales, y respete a las víctimas del conflicto armado evitando dar reconocimiento y voz a sus victimarios hasta que estos surtan los debidos procesos ante la justicia especial para la paz.

Atentamente,
[Tu nombre]

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miércoles, 6 de diciembre de 2017

Los Católicos, más que los protestantes, apoyan que se derogue por completo el acuerdo con las FARC

screenshot-drive.google.com 2017-12-06 00-06-20-751La firma Cifras y Conceptos ha publicado esta semana los resultados de una encuesta para Caracol Radio y Red + Noticias en la cual se preguntó a los colombianos sobre sus creencias religiosas y algunas posturas relacionadas con estas. Entre los muchos datos que arroja la encuesta, es muy llamativo que son los católicos, más que los protestantes y las demás confesiones religiosas, quienes más apoyan que se derogue por completo el acuerdo entre el gobierno y las FARC.

Mucho han insistido los medios de comunicación en la importancia que tendrá el factor religioso en las próximas elecciones. De ahí que hayan pagado la realización de un estudio con el propósito de tratar de caracterizar las creencias religiosas de los colombianos y explorar algunas relaciones de estas con posturas políticas.

El primer hallazgo de la encuesta, es que Colombia sigue siendo un país católico. A pesar de lo mucho que se dice que han proliferado los grupos protestantes en el país, el 74% de la población sigue siendo Católica, mientras que los protestantes apenas llegan al 16%. De los católicos, el 44% asiste una vez a la semana a misa, es decir que entra dentro de lo que se acostumbra denominar “católico practicante”.

En las cuestiones políticas, a nivel general los resultados entran dentro de lo esperado: Los colombianos rechazan el aborto (82%), el “matrimonio” y la adopción homosexual (72%), y la legalización de la marihuana (69%); Apoyan la cadena perpetua para quienes cometan delitos contra mujeres y niños (90%), y están divididos frente a la idea de derogar el acuerdo con las FARC (Si: 49%, No: 51%). Este último dato nos da la idea de que el escenario político no ha cambiado mucho desde el plebiscito del 2 de Octubre de 2016, pues si el márgen de error del estudio es de 4,5%, perfectamente pueden reproducirse los mismos resultados de hace un año. Por otra parte, el dato sobre el aborto, desmiente el estudio que había hecho la organización abortista “Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres”, según el cual los colombianos habían cambiado su percepción frente al aborto.

Ahora, cuando se desagregan estos resultados según las creencias religiosas se observa que mientras los no-cristianos son los que más apoyan el progresismo moral (Legalización del aborto: 34%, uniones y adopción homosexual: 44%, Legalización de la marihuana:54%), los católicos son quienes más apoyan la cadena perpetua para quienes cometan delitos contra mujeres y niños, y la derogación de los acuerdos con las FARC.

Esto de alguna forma ratifica que la victoria del NO en el plebiscito del 2 de Octubre, fue ante todo, una victoria de los fieles católicos que rechazaron la agenda del comunismo agrario y el marxismo cultural que pretenden imponernos desde La Habana. Por mucho que después del plebiscito los protestantes hayan salido a arrogarse la victoria en las urnas, las cifras dicen que los cristianos protestantes son el grupo en donde el acuerdo con las FARC encuentra más apoyo, y no es para menos: Jimmy Chamorro y Viviane Morales pusieron a sus congregaciones a votar por Juan Manuel Santos, y fueron los primeros en salir a decir que no había Idelogía de Género en los acuerdos con las FARC. Incluso los pastores Castellanos, los líderes de la Misión Carismática Internacional, que se suponía eran uno de los bastiones de la derecha uribista que movieron los votos por el NO en el plebiscito, ahora han salido del Centro Democrático para ir a buscar cargos en el Partido Liberal, donde entrarían a hacerle campaña a Humberto de la Calle, autor del acuerdo con las FARC y defensor de la Ideología de Género.

La Iglesia Católica, y sus fieles laicos más que su jerarquía, es lo único que separa a Colombia de caer en el Comunismo. Por eso renovamos nuestra invitación para la jornada nacional del Santo Rosario este viernes 8 de Diciembre, Fiesta de la Inmaculada Concepción, a las 12 del mediodía. Parafraseando al obispo Josep Torras i Bages, Colombia será Católica, o no será.

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martes, 28 de noviembre de 2017

Marta Lucía Ramírez e Iván Duque, las dos fichas del progresismo cultural dentro de la derecha

24068056_522664778090559_7710757023407105988_nEl Centro Democrático deberá escoger candidato propio en las próximas semanas, y se espera que antes de la primera vuelta se defina el candidato que debería unir a la coalición del NO, es decir a uribistas y conservadores. Dos candidatos resultan particularmente atractivos para los medios de comunicación y las huestes del santismo, Iván Duque y Marta Lucía Ramírez. La razón: Son los candidatos de la derecha que coquetean con el progresismo moral y que implicarían una renuncia de la derecha a combatir el aborto, o la agenda homosexual.

Que Iván Duque es el candidato que el santismo quiere ver en el tarjetón ya está fuera de toda duda razonable. A diferencia de la mayoría de sus competidores dentro del Centro Democrático, Iván Duque ha disfrutado de un trato favorable en los medios de comunicación liberales. Ha resultado amigo del nuevo Procurador, Fernando Carrillo, así como de Alberto Casas Santamaría (el compañero permanente del samperista Julio Sánchez Cristo), fue premiado por la Revista Semana como “uno de los mejores líderes del país”, e incluso gozó de la benevolencia del bufón que un día sí y otro también arremete contra los valores de la sociedad colombiana, el proxeneta gráfico Daniel Samper Ospina. Y no es para menos: a pesar de buscar los votos de la derecha, Iván Duque no ha disimulado su apoyo a la agenda pro-aborto y LGBT.

En 2011, Duque mostró abiertamente su apoyo a las uniones homosexuales, e incluso escribió una columna en Portafolio defendiendo el aborto y la agenda homosexual como parte del “ideario conservador”. Durante la campaña al congreso en enero de 2014, Duque desde su cuenta de Twitter dijo: “Creo en una sociedad diversa e inclusiva donde se respete y se celebre la intergración de todas las minorías sexuales y raciales. (…) Creo en una sociedad donde no existan dogmatismos religiosos y políticos que atenten contra la libre constitución de hogares y familias.” Como para que no quedara duda, en 2015, cuando la Corte Suprema de los Estados Unidos impuso el “matrimonio” homosexual a nivel federal, Duque tuiteó felicitando al Presidente Obama.


Por su parte, Martha Lucía Ramírez ha sido mucho menos consistente en su postura frente al aborto y las uniones homosexuales. No obstante, a pesar de que sostiene, especialmente de cara a las elecciones, que se opone al aborto y el “matrimonio” homosexual, siempre ha hecho la salvedad de que mantendría los fallos de la Corte Constitucional tal como están. En 2014, frente a las elecciones presidenciales, fue entrevistada por la Revista Bocas, y esto fue lo que dijo:

¿Es conservadora en sus valores, en su estilo de vida?

Sí, primero que todo soy una mujer católica, apostólica, romana. Voy a misa, comulgo, me hace falta esa comunicación espiritual y la tengo a través de mi religión, que es la religión católica. Nunca he pensado cambiarme de religión. Discrepo de algunas posiciones de la Iglesia que han sido demasiado radicales y que el papa Francisco está revisando en buena hora. Por otro lado soy absolutamente conservadora en que defiendo la familia y la unidad del matrimonio.

(…)

¿Qué opina del aborto?

No estoy de acuerdo. Pienso que esa no debe ser la opción para una mujer que se embarazó por descuido. Jamás. También, como me costó tanto trabajo tener esta hija, para mí el aborto es impensable. Pero creo que hay que permitir que la sentencia de la Corte se aplique en condiciones excepcionalísimas. El Congreso no la legisló y por eso nos vemos frente a interrogantes como ciertas malformaciones en el feto, donde yo creería que no da lugar a un aborto. Pero creo que en algunos casos se debería poder hacer un aborto en condiciones terapéuticas y sanitarias. Pero repito, solo en casos excepcionalísimos que el Congreso debería acotar todavía más.

¿Y el matrimonio del mismo sexo?

Estoy de acuerdo con las uniones de un mismo sexo, tengo amigos y amigas homosexuales, les tengo un profundo respeto pues veo que hay un amor auténtico en muchos de los casos. Pero considero que el matrimonio es entre un hombre y una mujer, que tiene además como objetivo procrear, tener una familia.

Siempre que se ha pronunciado en contra del aborto, ha hecho esas mismas salvedades respecto de la despenalización del aborto en casos de malformación. Dentro del mismo matiz, y como parte de su “oposición” al aborto, pesar de posar como católica y conservadora, Marta Lucía Ramírez ha defendido la anticoncepción y la promoción del concepto de “Salud Sexual y Reproductiva”, eufemismo creado para encubrir la agenda de control demorgráfico del UNFPA.

Como si fuera poco, cuando el NO ganó el plebiscito del pasado 2 de Octubre, tanto Iván Duque como Marta Lucía Ramírez fueron los primeros en afirmar que el acuerdo tenía elementos rescatables que debían mantenerse, contrariando de plano la decisión de los colombianos en las urnas y abriendo la puerta para la maniobra que haría Santos con el Congreso y las Cortes. No es de extrañar pues, que Duque y Ramírez sean los candidatos preferidos contra los que el régimen FARC-Santos quiera verse enfrentado en las próximas elecciones, pues así podrá estar seguro de que pase lo que pase, su agenda seguirá cumpliéndose sin problemas.

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lunes, 20 de noviembre de 2017

La Iglesia sufrirá una peor persecusión si colabora con el comunismo que si lo combate

MindszentyTrabajosForzososEn 1963, el Profesor Plinio Corrêa de Oliveira publicó su ensayo “La libertad de la Iglesia en el Estado Comunista”, en el cual desarrolla la cuestión de si la Iglesia Católica podía llegar a adoptar un modus vivendi que le permitiera evitar conflictos y persecuciones bajo un régimen comunista. El libro fue publicado en un momento en que dentro de la Iglesia Católica se promovía la idea de que la Santa Sede podía mejorar la situación de los católicos detrás del telón de acero si suavizaba sus condenas contra el Comunismo. Hoy en día, cuando sectores de la Iglesia Católica en Colombia promueven la colaboración con la agenda comunista de los acuerdos firmados con las FARC en La Habana, el Centro Cultural Cruzada ha re-editado este texto profético bajo el título “Acuerdo con el régimen comunista: para la Iglesia, ¿esperanza o autodemolición?”.

En el ensayo, se parte de la oposición insalvable entre la cosmovisión marxista y la cristiana, para explorar los casos en los cuales el régimen comunista aceptaría la existencia de la Iglesia Católica dentro de su jurisdicción, a saber: 1) Que la Iglesia renunciara a condenar el materialismo marxista, 2) Que silenciara la Doctrina de la Iglesia sobre el derecho natural y la propiedad privada, o 3) Que enseñase su Doctrina pero como un mero ideal irrealizable en la situación concreta, llamando a los católicos a acostumbrarse a las instituciones comunistas. Su conclusión es que un acuerdo para permitir la actividad de la Iglesia a cambió de renunciar a aspectos fundamentales de su doctrina, como el derecho natural de propiedad o el principio de subsidiariedad, sería ventajoso para el régimen comunista pero letal para la Iglesia, puesto que negaría a los fieles el contenido íntegro de la Fe Católica, cultivando nuevas generaciones de católicos de nombre pero marxistas de convicción.

Hoy, 50 años después de la publicación del ensayo del Prof. Plinio Corrêa, un estudio de Jonathan Luxmoore, titulado “The God of the Gulag” (El Dios del Gulag), parece darle la razón. En este libro, Luxmoore hace una biografía comparada de los cardenales de los países de Europa del Este que tuvieron que sufrir la invasión de la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial, y la consiguiente imposición del régimen comunista. Una de las conclusiones en este libro, es que de nada sirvieron los intentos por negociar y persuadir a los comunistas, la persecución sólo recrudeció. Sirva esto de advertencia para la Iglesia en nuestro país, pues a la hora de la persecución de nada les servirá haber colaborado con el ascenso de los comunistas al poder.

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viernes, 29 de septiembre de 2017

Se confirma sesgo izquierdista y pro-FARC de los magistrados de la Justicia Especial para la Paz

541757_1Se ha publicado la lista de los 51 magistrados elegidos para conformar el Tribunal Especial de Paz que debería juzgar a los jefes guerrilleros, pero de paso podrá juzgar a civiles y militares bajo la acusación de estar involucrados directa o indirectamente en el conflicto armado. Todas las sospechas que surgieron desde el año pasado, cuando se conoció el texto de los acuerdos con las FARC, se han visto confirmadas: El Tribunal tiene un sesgo ideológico absoluto, la absoluta mayoría de los elegidos ha estado vinculado a organizaciones de izquierda radical como DeJusticia, el Colectivo de Abogados Alvear Restrepo, o incluso la multinacional abortista Women’s Link Worldwide.

Fichas del gobierno Santos

Lo primero que salta a la vista en la hoja de vida de los magistrados elegidos es la gran cantidad de exfuncionarios del Gobierno Santos. La más evidente es Yesid Reyes Alvarado, ex ministro de justicia del gobierno Santos, y quien fue arquitecto de la Justicia Especial para la Paz en la negociación de los acuerdos. Otros funcionarios y contratistas del Gobierno son Ana Caterina Heyck Ruyana, Claudia López Díaz (ex esposa de Eduardo Montealegre), Mirtha Patricia Linares, Gustavo Adolfo Salazar Arbeláez, María del Pilar Valencia, Roberto Carlos Vidal, Heidi Patricia Baldosea, Juan José Cantillo, Catalina Díaz Gómez, José Miller Hormiga, Belkis Izquierdo, Julieta Lemaitre y Lily Andrea Rueda.

Líderes políticos de izquierda

Varios de los magistrados elegidos han sido líderes políticos en partidos y organizaciones de izquierda. Rodolfo Arango Rivadeneira, el primero en la lista, fue candidato al Senado por el Polo Democrático Alternativo, y es reconocido promotor del aborto, el laicismo y la agenda homosexual. Eduardo Cifuentes Muñoz fue candidato a la alcaldía de Bogotá por la Alianza Social Independiente. Reinere Jaramillo Chaverra perteneció a la administración de Gustavo Petro en Bogotá. A Sandra Gamboa se le vió muy activa en las manifestaciones citadas por Gustavo Petro en contra de su destitución por el Procurador General. Lily Rueda Guzmán trabajó en la organización pro-aborto Sisma Mujer, así como Alexandra Sandoval viene de la ONG abortista Women’s Link Worldwide, asociada a la multinacional del aborto Planned Parenthood. Julieta Lemaitre ha trabajado con la abortista Mónica Roa, y ha defendido públicamente la inclusión de la ideología de género en el currículum escolar. Tanto ella, como Mirtha Patricia Linares son citadas por el portal de izquierda “Pacifista” como “las mujeres que mejor aplicarían el enfoque de género en la justicia de paz”.

Defensores de las FARC y perseguidores de la Fuerza Pública

Es innegable el sesgo pro-FARC de los magistrados cuando se revisa su historial profesional: Casi parece que para el comité de selección, el haber estado involucrado en demandas contra la Fuerza Pública hubiera sido un requisito esencial. Cuatro de los magistrados (Sandra Gamboa, Danilo Rojas Betancourt, Nadiezhda Natazha Henríquez y Pedro Julio Mahecha) vienen del Colectivo de Abogados Alvear Restrepo, conocido por su guerra jurídica contra las Fuerzas Militares, especialmente por haber contratatado falsos testigos contra el general Uscátegui en el caso de la masacre de Mapiripán. Jesús Ángel Bobadilla ha sido defensor de las personas acusadas de lavado de activos a favor de las FARC. Óscar Javier Parra y Reinere de los Ángeles Jaramillo vienen de la Comisión Colombiana de Juristas, así como de la CIDH junto a Xiomara Cecilia Balanta, Marcela Giraldo y Pedro Elías Romero. Éste último fue director de la unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía en el caso Santo Domingo, en el cual fue acusado de haber suplantado la evidencia con el propósito de inculpar a la Fuerza Aérea.

¿Pluralidad? ¿Transparencia?

Resulta pues, risible que La Silla Vacía haya salido a alabar la “pluralidad” en la elección de los magistrados para el Tribunal de Paz. ¿De qué pluralidad están hablando si es más que evidente que el tribunal quedó dominado absolutamente por la izquierda más radical? Y es que tampoco cabía esperar algo distinto. Por más que el gobierno hable de transparencia, los resultados de la elección muestran que ni siquiera con los escándalos de corrupción en las altas cortes han aprendido a tener algo de vergúenza. Yesid Reyes, Óscar Javier Parra, Iván González Amado, Ana Caterina Heyck, todos ellos vienen de participar en el proceso de negociación con la guerrilla y el diseño e implementación de la Justicia Especial para la Paz. Es decir, conocían a la perfección los criterios y el mecanismo de elección sencillamente porque ayudaron en su construcción. ¿Alguien puede sorprenderse de que hayan salido elegidos? En cualquier otro tipo de concurso público habría sido causa de inhabilidad, pero ya está visto que de la famosa “Justicia Especial para la Paz” todo puede esperarse, menos justicia.

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martes, 5 de septiembre de 2017

La ofensiva antirreligiosa de las FARC, por Eduardo Mackenzie

Reproducimos el siguiente artículo del periodista Eduardo Mackenzie publicado originalmente en su cuenta de Twitter.

Resultado de imagen para eduardo MackenzieTuvieron que ir hasta México para traer un obispo un poco especial que aceptara prestarse a la nueva farsa, dirigida por las Farc, contra la Iglesia Católica.

Después de que las Farc proyectaran su símbolo de guerra, el de la rosa y la estrella roja, sobre la catedral primada de Bogotá, después de hacerlo sobre el Capitolio nacional, sede del poder legislativo, en la noche del pasado 1 de septiembre, el movimiento narco-subversivo montó un mitin callejero en la capital del país al que trató de darle visos de “acto litúrgico” con el objetivo de mostrar a la Iglesia Católica de Colombia como autora de fechorías y crímenes horribles “contra los más pobres” y, en consecuencia, como impulsora “del conflicto”.

Horas antes de la visita del Papa a Colombia, ese acto público, ingeniado por el jesuita Javier Giraldo, tuvo el carácter de un tribunal revolucionario, como el que los maoístas montaban en China durante la llamada “revolución cultural”: fue diseñado para crear un ambiente de confusión y miedo en la opinión pública para que acepte dentro de poco, como algo perfectamente natural, los nuevos golpes que las Farc preparan contra la Iglesia en vista de que los católicos, y otras confesiones religiosas, están mostrándose cada vez más activos en la defensa del sistema democrático del país, que el gobierno de Santos y las Farc intentan destruir con el falso “proceso de paz”.

El obispo que presidió semejante aquelarre, donde los promotores dijeron que la iglesia católica colombiana había “traicionado a Jesús” y “contribuido a la exacerbación de la violencia”, se llama José Raúl Vera, obispo de una ciudad menor mexicana. El hombre es conocido allá por su temperamento exaltado y populista, menos interesado por la religión que por la fiesta, el baile, incluso dentro de su iglesia y, sobre todo, por la propaganda marxista. En México, el obispo Vera tiene un pesado historial de acción política al lado de la guerrilla de Chiapas y como uno de los últimos emisarios de la trasnochada “teología de la liberación”.

El periodista Emiliano Ruiz Parra, en la revista Gatopardo, cuenta que Raúl Vera López, obispo de Saltillo, “canta mambos, celebra misa con prostitutas, denuncia santos falsos, acoge a la comunidad homosexual y piensa que la salvación en el Cielo no es posible sin la liberación en la Tierra”. El obispo, aunque hizo estudios de teología en Bolonia en su juventud, predica sin sonrojarse que el comunismo es “compartir la riqueza”, que Marx es (sic) muy “acertado en lo económico” y que el “imperialismo estadounidense oprime y empobrece a sus vecinos”.

Según la agencia católica Aciprensa, el obispo Vera es pro-abortista y se burla tanto de la Biblia, al equipararla con el texto de leyendas mayas Popol Vuh, como de la enseñanza del Catecismo católico sobre la homosexualidad. Estima que Jesús era “un líder que enfrentó al poder político y económico de su tiempo”. Su desfachatez va más lejos. Como cree que tiene la verdad revelada, acusa a las conferencias episcopales de Puebla en 1979 y de Aparecida en 2007 de haber “revisado el Evangelio”, y agrega que el actual Papa, cuando sólo era el cardenal Jorge Mario Bergoglio, fue uno de los autores de esas “alteraciones”.

Este curioso personaje fue el que durante el acto en Bogotá, en el atrio de la iglesia del Voto Nacional, ante cabecillas del Partido Comunista y otros activistas, pidió “perdón por los crímenes” que la Iglesia de Colombia habría cometido, según él, en calidad de “cómplice de conductas sistemáticas de los poderes que nos rigen”.

Sin contar con el respaldo de las autoridades eclesiásticas colombianas, Vera leyó un texto que, en un aparte, dice: “Queremos pedir perdón, primero que todo a Dios, cuyo nombre y mensaje hemos deshonrado y manchado; luego a todas las víctimas de esa violencia, así sea en muchos casos sólo a su memoria puesto que ya fueron eliminadas”. Vera reiteró que pedía perdón “al país que aún sufre las secuelas o prolongaciones de esa violencia, sobre todo en sus capas sociales más excluidas, oprimidas y victimizadas”.

Desde luego, según Vera, la “violencia” en Colombia fue desatada por la Iglesia católica, por la “burguesía”, el Estado y los militares. Sobre la iniciativa de la guerrilla comunista al lanzar su agresión de seis décadas contra Colombia, ésta no fue nombrada ni una sola vez en el mitin.

Un diario escribió que otro religioso, Alberto Franco, aseguró que ese papel era una carta que había sido firmada “por más de mil personas” que decidieron “reconocer que miembros de la Iglesia han tenido responsabilidad en crímenes que vienen del pasado por pensamientos, palabras y obras".

Para armar su diatriba, los autores del libelo tuvieron que remontar hasta las guerras civiles del siglo XIX, donde descubrieron que la gran atrocidad de la Iglesia había sido “excomulgar comunistas”. Respecto de la época actual aducen que hubo “la participación de sacerdotes con paramilitares”.

Las descripciones de la prensa muestran que todo eso fue montado para que la ciudadanía acepte como algo lógico y justo el traslado de los sacerdotes y obispos que combaten tales embustes ante los jueces de la Jep (justicia de las Farc).

Gloria Gaitán, gran amiga del ex dictador Hugo Chávez a pesar de ser la hija de Jorge Eliécer Gaitán, asesinado el 9 de abril de 1948 por pistoleros comunistas, habló de un supuesto “genocidio al movimiento gaitanista” y acusó a la Iglesia católica de haber participado en eso. No menos delirante, Carlos Medina Gallego, historiador oficioso del PCC, eructó que “desde los púlpitos se utilizó la palabra para atizar la violencia entre liberales y conservadores” y que “hay muchos sacerdotes que han participado desde el lado de grandes gamonales en la persecución de los pobres”.

Inútil preguntarse si en ese acto pendenciero hubo críticas a la acción de los curas que colgaron los hábitos y tomaron las armas para matar y secuestrar colombianos, como Camilo Torres Restrepo, Domingo Laín y el brutal cura Pérez, quien llegara a ser jefe máximo del Eln. Tampoco dijeron una palabra sobre los asesinatos, torturas y amenazas cometidos por las Farc y el Eln contra cientos de sacerdotes y prelados de la iglesia, entre ellos monseñor Isaías Duarte Cancino, arzobispo de Cali, asesinado el 16 de marzo de 2002 por orden de alias Mono Jojoy y alias Catatumbo, hoy flamante “negociador de paz”. Tampoco nadie evocó el caso de monseñor Jesús Emilio Jaramillo, torturado y asesinado el 2 de octubre de 1989 por el frente Domingo Laín, del Eln, en Arauca. El Vaticano ha dicho que monseñor Jaramillo podría ser beatificado durante la visita del Papa Francisco a Colombia. Nadie recordó ese horrendo episodio ni el hecho de que las Farc y el Eln, en todos los lugares donde ellos azotan a la población con su barbarie, prohíben la labor pastoral de religiosos católicos y protestantes, salvo de aquellos que se someten a sus dictados heréticos.

De esa dolorosa realidad el estrafalario obispo José Raúl Vera no quiere saber nada. Como tampoco quiere saber la activista indigenista Marce Mejía, quien acusó a la Iglesia, según El Espectador, de haber “utilizado el evangelio, desde hace siglos”, para “desaparecer las tradiciones de los pueblos ancestrales del país”. Esperemos que patrañas de ese calibre y tribunales callejeros tan odiosos como ilegales sean denunciados muy pronto por los candidatos presidenciales, por la prensa y por los historiadores de la religión en Colombia, si los hay. ¿Sería mucho pedir que la alcaldía de Bogotá investigue antes de autorizar eventos subversivos en la Plaza de Bolívar, como el del 1 de septiembre, donde las Farc proyectaron símbolos del terror sobre la catedral primada y sobre el Congreso de Colombia como un anuncio de lo que se viene?

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domingo, 3 de septiembre de 2017

FARC proyectan su logo y realizan rituales chamánicos frente a la Catedral de Bogotá

538570_1El pasado viernes 1 de septiembre, a pocos días de la llegada de Papa Francisco a Colombia, la guerrilla de las FARC realizó el lanzamiento de su partido político con un concierto multitudinario en la Plaza de Bolívar. Durante el concierto, se proyectó el nuevo logo de las FARC sobre la fachada de la Catedral Primada de Colombia, y en un momento del evento se realizaron actos de santería y chamanismo para “bendecir” a la guerrilla en su etapa final hacia la “toma del poder”.

Para el lanzamineto de su nuevo partido político, nombre y logo, el grupo terrorista contrató a una extensa lista de cantantes como Jhonny Rivera, Totó La Momposina, Ky-Many Marley (hijo de Bob Marley), Aries Vigoth, la rapera Ana Tijoux (Chile), Dragón Rojo y Orquesta Aragón. Hace unos días, Jhonny Rivera apareció en redes sociales explicando que la contratación había sido hecha a ciegas y justo antes de la fecha se había enterado de que era para las FARC, pero que de todas maneras iba a cumplir porque el pago había sido hecho por adelantado. En efecto, son muchos los que en redes sociales se preguntan por el origen de los dineros para organizar un concierto de talla internacional absolutamente gratis.

Para su nuevo logo, las FARC utilizaron dos símbolos tradicionales del comunismo: La estrella de cinco puntas y la rosa roja. Al llegar la noche, poderosos reflectores proyectaron el logo sobre las fachadas de los edificios de la Plaza de Bolívar, incluyendo la Catedral Primada. Sobre la profanación, no se conoce hasta el momento ningún pronunciamiento por parte del Arzobispo de Bogotá, el Cardenal Rubén Salazar.

Las FARC se estrenan como partido con un concierto en el centro de BogotáEn medio del evento, un grupo de chamanes indígenas y santeros realizó una serie de ritos alrededor de los cabecillas del grupo guerrillero. El recurso al chamanismo no es nuevo en el supuestamente ateo, comunismo latinoamericano. Hugo Chávez, el difunto dictador venezolano, era afecto a la santería cubana. Hace apenas unas horas, las FARC había hecho pública una carta en la que pedían una audiencia con el Papa Francisco en su venida a Colombia. Tanto el gobierno colombiano como la oficina de prensa de la Santa Sede han negado que el Papa se vaya a encontrar con los cabecillas de las FARC.

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jueves, 1 de junio de 2017

Denuncian tráfico de influencias en elección de nuevo magistrado de la Corte Constitucional

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A través de un comunicado, la Fundación Marido y Mujer denuncia tráfico de influencias y posibles vicios de nulidad en la elección del nuevo magistrado de la Corte Constitucional, que se llevó a cabo hoy jueves en el Senado de la República. La elección de la abogada Diana Fajardo estuvo rodeada de controversia, luego de que se conocieran presiones por parte del gobierno y la Unidad Nacional en favor de ella. Específicamente un audio del senador Armando Benedetti, diciendo que “Si no se elige a la doctora Diana Fajardo, las Farc se van a tener que parar de la mesa porque el Estado les incumplió.”

El Presidente de la Fundación Marido y Mujer, Javier Suárez, co-adyuvante en la demanda contra el Fast-Track (del que recientemente fueron negadas las medidas cautelares)  y co-adyuvante contra el Acto Legislativo (ya resuelto por la Sala Plena de la Corte Constitucional en reciente Sentencia) denuncia un descarado tráfico de influencias por parte del propio Presidente de la República, Juan Manuel Santos, y su Ministro del Interior, Guillermo Rivera, sobre los Senadores de la República para encaminar su voto con presiones políticas con el fin de favorecer a una persona específica de la terna para elegir Magistrado de la corte Constitucional, a la Dra. Diana Constanza Fajardo.

"es grosero y contrario al Estado Social de Derecho, y es un acto de corrupción pretender elegir como Magistrado de la Corte Constitucional a una persona que vaya sencillamente a obedecer órdenes del Palacio del Nariño, y estar en una actitud de sirviente de los caprichos ideológicos y de los intereses personales del Presidente de la República lo que rompe y causa daño al bien jurídico consagrado en el artículo 113 de la Constitución Política de Colombia: "las ramas del estado tienen funciones separadas",” dijo.

"Se están comentiendo arbitrariedades, actos ilegales y abusos contra la Constitución en el nombre de la paz. Se está golpeando la institucionalidad del país, bajo el manto de una paz que no tiene el apoyo del pueblo, porque los Acuerdos de Paz, resultaron ahora ser superiores a la propia Constitución Política, y se pretende ahora decir que los Acuerdos de Paz son intocables hasta para la propia Corte Constitucional. La elección de señora Diana Fajardo, incluso estaría bajo acción de demanda electoral de nuestra parte, para lo cual vamos a estudiar de fondo el tema para radicar la demanda antes de que tome ella posesión del cargo", concluyó.

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miércoles, 26 de abril de 2017

Tres de los cinco electores del Tribunal Especial de Paz son fichas de George Soros

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En un artículo de Lía Fowler, corresponsal de Periodismo sin Fronteras, para The Daily Signal, se denuncia que tres de los elegidos para formar la comisión que designará a los magistrados de la Jurisdicción Especial de Paz, son fichas clave de George Soros. Teniendo mayoría absoluta para la elección de los magistrados de la JEP, el magnate tendrá total capacidad para blanquear al cartel de Narcotráfico de las FARC e impulsar su agenda de legaliación de las drogas.

En el artículo titulado “Cómo George Soros usó fondos públicos estadounidenses para consolidar su poder en Colombia”, la periodista desenmaraña la red de ONG’s vinculadas a Open Society Foundations, de George Soros, y que al mismo tiempo han recibido financiación de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).  En el informe se señala que Diego García-Sayán, Juan E. Méndez y Álvaro Gil Robles, miembros de la comisión que elegirá a los magistrados de la jurisdicción especial de paz, provienen de organizacíones vinculadas a la red financiada por George Soros.

“Diego García-Sayán es presidente del Programa para Políticas de Drogas de las Open Society Foundations; Juan E. Méndez es un veterano de quince años en Human Rights Watch –entidad financiada por Soros–; y Álvaro Gil-Robles ha colaborado con las Open Society Foundations en la cuestión de los derechos de los gitanos, lo que llevó a la creación del European Roma Rights Center, iniciativa conjunta de las Open Society Foundations y el Consejo de Europa.” dice la periodista.

Además, Diego García-Sayán es recordado en Perú como un simpatizante y auxiliador del grupo terrorista Sendero Luminoso, que hacía apología de la guerrilla comunista desde la Comisión Andina de Juristas y luego en el Ministerio de Justicia ordenó la liberación de “varios centenares” de condenados por terrorismo, según afirmó en 2012 el hoy presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, mientras persiguió judicialmente a las Fuerzas Armadas Peruanas

En el artículo además se detalla la red de ONG’s vinculadas al proceso de paz, que son financiadas por George Soros, y representan sus intereses (laicistas, abortistas, y promotores de las drogas) en el Pais. Verdad Abierta, Fundación Ideas para la Paz, La Silla Vacía, DeJusticia, Corporación Nuevo Arco Iris, Paz y Reconociliación, asi como el portal Las2Orillas, son las instituciones más reconocidas que cabildean públicamente la agenda del magnate especulador en Colombia.

George Soros es llamado “el principal humano enemigo de la Iglesia”, por el portal Foros de la Virgen. Soros ha aportado más de 11.000 millones de dólares, para promover el aborto, la anticoncepción, la esterilización, la ideología LGBT, la eutanasia y el cambio de la doctrina católica. Según filtró a la prensa el portal Wikileaks, en abril de 2015, la Open Society ingresó 650.000 dólares en la cuenta de dos organizaciones vinculadas a ambientes católicos progresistas, PICO (People Improving Communities through Organizing, Personas que mejoran la comunidad organizándose) y Faith in Public Life (FPL, Fe en la Vida Pública), con la finalidad de “influir sobre obispos concretos para que haya voces públicas que sostengan los mensajes de justicia económica y racial con la finalidad de empezar a crear una masa crítica de obispos alineados con el Papa”.

El propósito de las organizaciones es cambiar “las prioridades de la Iglesia católica estadounidense”, para hacer que los obispos abandonen los temas de moral sexual (aborto, eutanasia, homosexualidad, etc.) y se concentre únicamente en los temas de justicia social y económica, alineados con los partidos de izquierda. Según las filtraciones, el contacto de la PICO con el Papa Francisco se haría a través del Cardenal hondureño Óscar Rodríguez Madariaga, uno de sus asesores más cercanos.

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jueves, 30 de marzo de 2017

Nicolás Maduro se convierte oficialmente en dictador, gobierno Santos lo protege en la OEA

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Venezuela se ha convertido oficialmente en una dictadura. El Presidente Nicolás Maduro, a través del Tribunal Supremo de Justicia, que es controlado completamente por el gobierno chavista, ha ordenado la disolución de la Asamblea Nacional, cuyas competencias serán asumidas por el Tribunal.

En Enero de 2016, luego de las elecciones nacionales, se instaló la nueva Asamblea Nacional con oposición mayoritaria al gobierno chavista. Desde entonces, la crisis política se ha ido agravando irremediablemente con el boicot de gobierno maduro a las decisiones de la Asamblea Nacional a través del Tribunal Supremo de Justicia. Ahora, el Tribunal Supremo de Justicia ha declarado “en desacato” a la Asamblea Nacional y le ha suspendido de todas sus funciones.

La Organización de Estados Americanos se reunió en Costa Rica para analizar la crisis venezolana, las delegaciones de Venezuela, Bolivia y Nicaragua solicitaron que no se realizara la sesión. Cuando se propuso activar la Carta Democrática de la OEA, una serie de sanciones que implican la suspensión de estatus de miembro de la OEA a los estados cuyo régimen democrático se haya roto, la canciller colombiana criticó al secretario de la OEA y se opuso a la propuesta.

“Nosotros no creemos en la expulsión de Venezuela de la OEA, ni en la Carta Democrática de la OEA. Creemos en el diálogo y lo hemos insistido, un diálogo que hace un tiempo parecía pudiera tener frutos con el Presidente Zapatero y el Presidente Torrijos. Ojalá puedan retomarlo y se avance porque ese es el camino”, dijo la Canciller.

Al final se aprobó un documento sin medidas ni reclamos concretos al gobierno de Venezuela. El texto firmado por 20 países acuerda emplazar a la OEA a concretar una hoja de ruta "en el menor plazo posible" para "apoyar el funcionamiento de la democracia y el respeto al Estado de derecho" en Venezuela.

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martes, 28 de marzo de 2017

No tengan miedo, por P. Mario García Isaza

Reproducimos el artículo del P. Mario García Isaza, sacerdote formador del semimario de la Arquidiócesis de Ibagué.

Resultado de imagen para mario garcia isazaComo los discípulos que, en la barca sacudida por la tempestad, pensaron que el Señor dormía, y sintieron miedo, (Mth. 8, 25) muchísimos colombianos, en la procelosa situación de Colombia, experimentamos la sensación de un inminente naufragio. Y es que hay negros nubarrones, y soplan vientos de veras amenazantes.

Aferrado al timón que usurpó, hay un gobierno que ha perdido toda base de legitimidad, y que, obcecado e irresponsable, cierra los oídos a toda voz que no haga parte del coro de sus áulicos, y los ojos ante la realidad de un país cuyos destinos él, el timonel, incapaz y víctima de sus desaciertos, ha entregado en manos de quienes quieren hundir a Colombia en el vórtice de ideologías deletéreas, de proyectos políticos deshumanizantes, de estructuras económicas y sociales totalmente ajenas a los valores éticos, antropológicos y religiosos que han sido, por siglos, el fundamento de nuestra vida y la luz que determinaba nuestra visión del mundo, del ser humano, de la vida y de la historia.

Pretermitido despóticamente el veredicto de las urnas, que se había comprometido a respetar porque lo suponía favorable, hace avanzar, imparable y aplastante, la llamada implementación de un “acuerdo” que en derecho realmente no existe, y que en carrera frenética va estableciendo todas las siniestras estructuras de un estado socialista, ateo, antidemocrático, en el que ideólogos comunistas, varios de ellos extranjeros, orientadores de ETA, de los MONTONEROS y de SENDERO LUMINOSO llevan la voz cantante, señalan el rumbo, y gozan de la potestad de actuar y hasta de nombrar a quienes serán nuestros jueces. Todo esto con el apoyo de unas Cortes y un Congreso abyectos, venales, genuflexos, que olvidaron su misión y sacrificaron su dignidad en aras de las dádivas con que los han comprado. Y en lo que constituye el colmo del cinismo y la avilantez, se quiere , por la fuerza de una norma constitucional infame, establecer que hasta el año 2030 los colombianos no podamos siquiera intentar cambio alguno en lo “pactado” contra el querer general.

Completamente seguros de la impunidad ignominiosa que han exigido como condición para jugar su farsa, los responsables de los más atroces crímenes de que tenga memoria el pueblo colombiano se pavonean como los nuevos próceres y comienzan ya a disfrutar, en sus “zonas veredales”, de prebendas y comodidades de que carece una gran parte de nuestras gentes que siguen sin lograr lo más elemental en materia de salud, alimentación, educación, sueldos justos, diversión, servicios públicos, justicia…

Paralelamente con ese proceso perverso, - y aunque el timonel se dice católico…- avanza también, sistemática y soterrada, la labor de zapa en los cimientos cristianos y humanos de la comunidad; ello desde ministerios como el de salud, –a  cuya cabeza tenemos a un ateo confeso que pregona que él tiene que oponerse a las pretensiones de los “mercaderes de la inmortalidad”, incluída la Iglesia católica–;  desde entidades como el ICBF , Profamilia, INVIMA y otras, que continúan aupando las campañas asesinas en favor del aborto, la eutanasia, la destrucción de la familia natural, el libertinaje sexual, etc. ¿Sabrá todo esto el timonel? Probablemente, si se lo decimos, contestará que acaba de enterarse…

Hay, pues, nubarrones bien oscuros y aguas agitadas…Estos son apenas algunos pincelazos del cuadro de la situación actual de Colombia. La nave avanza entre escollos ominosos y la empujan vientos fatídicos. Sin embargo…..

Al grito de los discípulos asustados: “¡Señor, que nos hundimos!”, el Señor respondió: hombres de poca fe, no tengan miedo. Es lo que tenemos que cultivar en nuestro corazón y en nuestra mente los colombianos de bien, que rechazamos el malhadado proyecto que quiere imponérsenos. Y eso, apoyados en nuestras convicciones, en nuestra fe, en nuestra confianza en el Dios de Colombia. Él no ha muerto, aunque sigan empeñados en desterrarlo de nuestra vida y de la de la patria. “Portæ inferi non prævalebunt” : las fuerzas infernales no prevalecerán.( Mth. 16,18). Estamos preparándonos para la celebración de la Pascua de Cristo, Señor y Rey de la historia. Es tiempo de oración. Intensifiquémosla, confiados, por Colombia. Acariciando la esperanza de la próxima visita de nuestro Santo Padre el Papa Francisco, y viviendo el espíritu cuaresmal, esforcémonos por vivir cada vez en mayor armonía con la doctrina que profesamos, por defender con actitud más paladina y enhiesta los principios y valores que hemos heredado de nuestros ancestros, por ser más coherentes en palabras y comportamientos con esa fe, esos principios y esos valores.

Mario García Isaza c.m.
c. 41079

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